#CARTAS A UNA #MADRE

Como los egipcios frente a lo desconocido, se nos ocurre orar.

Si mamá … la vida continua.  Seguimos enfrentando cambios o nuevos retos.  Hoy estaba recordando cuando nos sentábamos a rezar el rosario de la divina misericordia, siempre me decías que yo no sabia rezar, porque no me sabia bien la letra.  Que lo hacía como si no me importara. Pero esa no era la verdad, si me importaba.  En mi fuero interior creo mucho, soy una persona de fé, tengo mi concepto de Dios y del poder espiritual.   Pero mi manera, y no es bajón de importancia, es que mi forma rezar o de orar es distinta.   Y es normal que todos oremos distinto desde los egipcios, los budistas, los hinduistas, los judíos, los musulmanes, los cristianos y etc… todo tienen oraciones y son validas, solo son distintas.

Quise hablarte de la oración, me encontré que hay dos conceptos como mínimo.  Uno es la oración definición gramatical.  Que dice, la oración es el «conjunto de palabras que expresa un juicio con sentido completo y autonomía sintáctica».  También lo definen como,  el constituyente sintáctico independiente más pequeño capaz de informar o expresar por medio de un idioma la realización de un enunciado, esto es, revelar con palabras el contenido de una proposición lógica, un mandato, una petición, una pregunta o acto ilocutivo o de habla que incluya algún tipo de predicado o desarrollo sintáctico estructurado de sentido completo.  En el sentido espiritual o religioso la oración es:  la acción de comunicarse con Dios, un santo, ya sea para ofrecer pleitesía, hacer una petición o simplemente expresar los pensamientos y las emociones.

En resumidas cuentas, desde que usamos el lenguaje como los papiros, la oración es la forma en la que decidimos expresarle algo a Dios o ese algo que tengamos en nuestra vida espiritual, también algunos lo llamamos Universo.    Para quienes somos creyentes o tenemos un concepto espiritual, la oración es un refugio en momentos de desesperanza, dificultad, miedo, incertidumbre o duelo.    Es cierto, buscamos comunicarnos con algo más poderoso que nosotros o algo poderoso dentro de nosotros mismos.  Especialmente porque buscamos ayuda, en el momento en que oramos, tenemos una fuerte sensación de estar enfrentando algo que nos supera, que no encontramos la forma o la respuesta por nuestros propios medios o simplemente no es suficiente el conocimiento que tenemos.  No descansamos en lo que nos dicen los expertos o científicos.    Oramos para comunicar nuestras penas, para buscar consuelo y para refugiar nuestras emociones;  es un escudo para nuestro temor, en un lugar donde confiamos y hemos encontrado un tipo de fortaleza.   En algunos casos son poderosos los cambios que logra la oración, en algunos casos la oración solo logra consolarnos y permitirnos expresar nuestros sentimientos o algunos casos logramos recibir ayuda.

Escribo para compensar el que no estas físicamente y contarte las recientes noticias, las situaciones difíciles o alegre y los cambios.   Ya sabes… no es fácil aceptar tener una enfermedad o discapacidad.  Oramos mucho, con toda la fé.   Pedimos con fervor que nos muestren un camino a la solución o el camino para librarnos del sufrimiento.    Muchos dirán que, en tu caso con el cáncer, como no se dio un milagro y te curaste, – Coño, pues no valió la pena tanto rezar-.  Aquellos que no creen dirán que no vale la pena tanta “camándula” porque lo que no puede curar la medicina, tampoco lo logró curar nuestra rezadera.   Cuando yo me pregunto: ¿valió la pena?, la respuesta es ¡Si! Valió la pena cada oración.  Y no me importa lo que digan los incrédulos.  Cada oración fue una expresión de amor, de esperanza, de liberar y comunicar nuestros miedos y en finalmente encontrar alivio al sufrimiento (a veces cuando no hay terapia que cure… la muerte alivia el dolor porque ya no se siente y porque no se ve sufrir) Lo que más pedíamos era no sufrir y de una forma u otra … nuestra oración fue escuchada.   Orábamos pidiendo respuestas y luz para ver lo que no podíamos ver y para prepararnos para el futuro, para enfrentar lo que desconocíamos como los egipcios.  Puedo decir que el tiempo trajo respuestas,  que de cierta forma el Universo o Dios escuchó nuestra oración.

Ahora a la realidad toca la puerta otra enfermedad y el diagnostico trae consigo una serie de cosas nuevas.   Este caso es distinto porque es del tipo crónico-incapacitante, no es como el cáncer (crónico degenerativo) que te invade y te amenaza directamente con quitarte la vida o la calidad de vida rápidamente.    Este tipo de enfermedad dice – oye tu, vengo a decirte que gracias a mi, ¡Eres menos capaz! de hacer lo hacías antes… por ejemplo conducir, tus hábitos de vida deben cambiar y estoy aquí como acompañante desgastando tus ojos por el resto de tu vida.  No te voy a matar, solo te voy a obligar a cambiar, te quito ciertas habilidades porque te voy dejando medio cegatona-.    Esa es la Retinitis Pigmentosa (RP),  cada día me va quitando más luz en los ojos, pierdo visión periférica y me quitaron la licencia de conducir.  La muy cabrona ya me puso a buscar otro trabajo que no requiera conducir y olvidarme del coche.

Me veo enfrentada a una situación dolorosa nuevamente y estoy otra vez de rodillas llorando… me repito a mis misma – ¡Joder! ¡Que putada! no poder coger el coche… Me toca aceptar la discapacidad…  Venga ¡Guapa! Que este camino ya lo andamos antes… Esto es una perdida y pues… debemos aceptamos el duelo-.    Entonces, vuelvo y me repito en voz bajita, – tranquila… sabemos que no es fácil, pero debes sobrellevarlo, vivirlo y poco a poco continuar… viviendo la vida-.    Es verdad que las personas se sobreponen, yo se que en algún momento estarán mejor las cosas, que lograre seguir con mi vida y aprenderé a vivir con esto y me adaptaré.    Para consolarme y empezar, vuelvo a las oraciones que hacíamos juntas, las del librito…  Adicionalmente creo las mías…propias.  La verdad es, los humanos desde tiempos antiguos y pasando por los egipcios hasta hoy día, en momentos de incertidumbre o dificultad, oramos.

Y esta es mi oración el día de hoy, es una que me sale del alma y en la que le comunico al universo lo que quiero creer, lo que siento y mis esperanzas.

¡Oh! mi #Dios, el universo representado en ti. Tu amor es verdadero y ligero, mi fé en ti es mi apoyo en los momentos de sufrimiento. Mi fé en ese amor, es la compañía cuando mi pobre humanidad trae la palabra soledad y oscuridad.   Gracias al amor universal, para mi no habrá oscuridad, de alguna manera y de algún modo encontraré luz y seré testigo de las maravillas de este mundo, podré percibir todo a mi alrededor, siempre podré ver.  Mi querido creador, gracias por amarme tanto que me hiciste tan especial y única (1 de 1000).   Seguiré mi camino trabajando orgullosa de tu amor, como prueba de tu gloria dar testimonio de que ser especial es convertirse en un ser brillante, creativo y poderoso.

English version:

Oh! my # God, the universe represented in you. Your love is true and light. My faith in you is my support in times of suffering. My faith in that love is the company when my poor humanity brings the words solitude and darkness. Thanks to the universal love, there will be no darkness for me. Someway and somehow, I will find light and I will be witness to perceive the world around me, I will always be able to see. My dear God, thank you for loving me so much that you made me special and unique (1 out of 1000). I will continue on my path and working proud of your love, as proof of your glory, I will give testimony that being special is becoming a bright, creative and powerful human being.

Oh God, your name appears to remind me the whole Universe inside me can embrace me. Oh my loved God I believe in the unified faith, in the universe love, also that good and positive energy is the first embracing humans in this planet.

Oh, my loved God protects those who suffer and they don’t find inner peace.  My beloved God keeps the compassionate love in the good souls and keeping them together. Love is like gravity keeps us together.

Energy is like God’s force, is strong to create life in the universe. We are all connected and made from the same first life particle and like energy-fluid, Universe energy.

The time of love and compassion will come, time for healing, time to rest, answer and to create.

 

 

HISTORIAS CON EL CANCER

Cocido motivacional para reinventarse, menú el monomito.

“Nuestro trabajo no es negar la historia, sino desafiar el final para levantarnos más fuertes, reconocer nuestra historia y hacer retumbar la verdad hasta que lleguemos a un lugar donde pensemos: ¡Sí!  Esto es lo que pasó. Esta es mi verdad. Y voy a elegir cómo terminara esta historia “. Brené Brown, Rising Strong

Sabes mamá… en estos estos días he estado leyendo un libro sobre levantarse más fuerte, como sobreponerse a las dificultades, acerca de pasar por los momentos difíciles y la vulnerabilidad para luego continuar.  Con un mensaje de posibilidad en el duelo para salir fortalecido.    Después de reconocer y aceptar la realidad y empezar a adaptarme a tu ausencia, crear nuevas formas de recordarte y rituales para honrar tu memoria…  Eso es parte del proceso del duelo. Es casi como, uno inventar maneras de representar, expresar, vincular las memorias y mantenerse conectado con el recuerdo, la vibración de tu ser o los sentimientos positivos que teníamos.   Al pasar esa etapa, el dolor es mas llevadero… menos punzante, quemante, asfixiante…  y va cambiando.  Entiendes la melancolía diferenciándola de la depresión, das el paso a inventariar lo que queda.  Poco a poco vas encontrando fragmentos, de sueños, de ilusiones, promesas dichas… pedacitos que te recuerdan felicidades… con esas piezas re-construyes motivaciones para empezar de nuevo…  ¡Joder! Como si fuera fácil reinventarse.

Recuerdas que habíamos hablado de que adaptarse al cambio, significaba aceptar movimientos en el plano: emocional, físico y cognitivo, que de acuerdo a lo grande del cambio tras tu partida, en la misma proporción sería el reto de adaptación.   Pues continuando con esa idea de interiorizar los cambios y entender, de adaptarse, de encontrar un punto de partida y continuar. Y para responderme a la pregunta: ¿Qué quieres lograr en los días y meses venideros?   Pues… me puse a leer y a buscar una idea o esquema, ya sabes que me gusta eso de auto-terapiarme… además necesito dibujar mapas y esquemas… para poder responder aclararme o crear planes…

Siempre me dijiste que lo importante era tener claro un proyecto… me preguntabas: ¿Cuál es su objetivo? Y ¿Para donde es que va el barco?  Ponerle nombre, objetivos, pasos a seguir, identificar recursos y lo que se necesitaba para llegar…    Hacer un mapa de donde se parte y para donde se va … seguirlo mientras vas buscando los recursos que necesitas para cuando los consigas… no te hubieras perdido en medio del todo…  Siempre decías que el que no tiene claro su punto de partida y su destino, fácilmente se entretiene en el primer pueblo siguiendo una mariposa, o simplemente cambia de destino porque no sabia realmente donde quería llegar.   Por este nuevo comienzo para mi incluía hacer un mapa… y escoger una historia que quisiera seguir para continuar el viaje.

Y tu mamá estas en mi punto de partida como la motivación por conservar lo bonito que me dejaste… honrar la educación y los valores que me diste… tu crianza.   Porque a través de mi historia quienes te conocieron te recordarán.  Siempre se referirán a mi como: La hija de … y de esa forma, cada vez que logre algo o simplemente siga viviendo para contar historias… tu escencia y tu espíritu siguen existiendo en forma de recuerdo.  Aunque mucho cambió con tu partida, una cosa nunca va a cambiar mientras yo este viva… se acordarán de que ¡soy tu hija!   La hija de quien en vida se conoció como una valiente.  Y así concluye el aperitivo.

La joda es el plato principal… que si, que hay que reinventarse… que si, acepto la idea de apropiarme de mi historia, de lo que viví… ok listo, que encontré una motivación para hacerlo y lo serví de aperitivo… y me lo creo… ok listo, acepto el reto de seguir con el próximo paso… acepto iniciar este viaje… destino final:  una rutina reconstruida y sentirme feliz de postre.  El “Main curse”, lo grande, lo sustancioso y lo relevante.  ¿Cómo coños me lo cocino? ¿Y qué?  Esas eran las pregunta

Buscando responderme encontré estas palabras de Brené Brown, me dieron algunas ideas: “Uno de los retos más grandes de crecer a sido reconocer que yo no soy quien pensé debía ser, ó que no soy la persona que siempre me imaginé ser.”   Y eso, es verdad mamá…  Porque justo ahora, no soy quien debía ser… Me criaste para ser la mujer ejecutiva con un trabajo estable, económicamente independiente, altamente resistente, con los pantalones bien puestos y con voz de mando… empoderada, emprendedora y empresaria exitosa… En la realidad tengo alguito de eso, pero se perdió el resto.  Quien me imaginaba ser incluía lo de exitosa, profesional e independiente… plus: soltera, viajera, aventurera, des complicada, des apegada y un “espíritu libre”. Y resulta que… no soy todo eso… gran parte si que esta ahí y se manifiesta…  Bueno mamá como nos vamos a cocinar un cuento… de primeros en la lista de ingredientes tengo:  estoy huérfana de madre, estoy casada con un personaje maravilloso, un espíritu hermoso, noble y que ha mostrado valía enfrentando a mi lado el proceso difícil. Adicionar: estoy desempleada, soy ama de casa y soy económicamente dependiente, soy un inmigrante, soy estudiante aprendiendo un nuevo idioma, me complico la vida más de lo que pensaba, tengo apegos y justo ahora mi ego no se siente muy exitoso.  Empezamos con una parte de la receta para el “Main Curse” (principal)

La receta que me encontré y quiero aplicar para el “Main Curse”.  Me la encontré leyendo el libro Rising Strong. Me quiero cocinar algo que se llama: el periplo del héroe (The hero’s journey).    Si mama yo no puedo vivir sin echarme un cuento… no va a ser tal cual porque es un cuento… pero al menos basarme en el concepto para montarme algo… como una receta… que me sirva para motivarme, quede bien con plan que tengo y de acuerdo al mapa que pinte. ¡Ok! Puedes decir que es l cuento que me monte para motivarme.

Primero mamá, el periplo del héroe es un término acuñado por un estudiado y antropólogo (J. Campbell) para definir el modelo de muchos relatos heroicos.

… te puedo escuchar diciendo: ¡ahora con que va a salir! Se va a disfrazar de héroe épico de Omero, Moisés o Aladdín… Lo que funcione mamá, para salir de está joda dolorosa…  El personaje se lanza a la aventura desde su mundo cotidiano a regiones que ofrecen algún tipo de maravilla (Ej: irse a vivir a otro país y superar un duelo); luego tropieza con fuerzas fabulosas, enfrenta el miedo a lo desconocido, el sufrimiento, la muerte del yo, el dolor de la pérdida; debe pasar por una metamorfosis y acaba obteniendo una victoria o algo valioso para él.  … y si miramos para atrás lo vivido durante tu enfermedad, el cáncer y luego tu muerte creo que hemos pasado por algunos de esos…   Luego el personaje regresa de esta gran aventura con conocimiento, un don o algo valioso y le da poder de ayudar u otorgar favores a sus semejantes. … y en ese final esta mi esperanza… ​ Las fases se pueden resumir en:  el llamado al ajuste de cuentas, el estruendo y la revolución (etapa final la llaman la resurrección)

Si revisas lo que ya he escrito y vivido, creo que lo del ajuste de cuentas ya pasó, el aperitivo.   El estruendo fue con el que empezamos a cocinar la receta, deberíamos continuar hacia la revolución… Para la preparación, según los textos se necesita:

  • Haber aceptado la muerte del yo previo y disposición a la metamorfosis (de la persona). Implica aprender cosas nuevas y olvidarse de actitudes fijas del pasado, cambiar patrones de comportamiento o confrontar paradigmas.
  • Haber pasado por un periodo de marinado (descanso) Después de tragarnos todo lo que creíamos debíamos ser, creíamos ser o teníamos que… eso lo llaman la muerte de “YO” psicológico (cascarle al ego),  Nos marinamos en sentimientos de: humildad, resignación, liberación, introspección, amor divino, espiritualidad, compasión, felicidad de los pequeños detalles y esperanza… Obtenemos un elemento descansado, en paz y sensación de motivación o plenitud.
  • Amasar y mezclar para luego dejar enriquecer la masa. Pasar por pruebas y pruebas, restricciones, frustraciones como si la vida te amasara.  En las cuales puedes fallar al comienzo o sentir miedo, pero vuelves a intentar… hasta que aprendes a hacerlo mejor.  Identificar las habilidades que debes aprender seguido de hacerlo y aceptar lo que la vida te enseña.
  • Con que lo vamos a condimentar… Aliados y enemigos, siempre hay alguien que le sale hacer de tutor o que quiere darte ideas positivas/útiles. Se encuentra un guía, un condimento, acepta solo aquello que te haga mejor persona…    Y quita o aleja lo que pueda estropearte como persona, cualquier condimento que dañe el sabor a insoportable o a otra cosa.  Evita la tentación de poner más de lo necesario o de poner menos por facilismo, agradar a otros no siempre sabe bien…
  • Pruebas para ver si esta quedando bien y tiene consistencia. Si te gusta lo que has creado y podrías decir que te sabe bien.  En esta pregunta si: huele bien, sabe bien, tiene forma… eso te dicen que va quedando bien… Lo has logrado algo y lo has conseguido.  Lo llaman conseguir el don, el conocimiento o algo valioso.
  • Ahora lo debes servir y ponerlo en el plato… presentarlo y compartirlo. Lo llaman el regreso.  Necesitas ayudas o medios para iniciar esa nueva vida para la cual te has preparado. Como que necesitas platos, y cucharas, y la mesa para servir… Identifícalos, contáctalos o tocar las puertas que debes tocar, invita a quien debas invitar y comparte tu historia.

Listo mamá así vamos a cocinar el principal, el resultado de la receta será algo que podremos describir como… una mujer feliz, sanando y en paz consigo misma.   Servimos la mujer que quiero ser, una mujer feliz con su vida y creando día a día su historia.  Viviendo su presente como esposa y ama de casa, gerente de su casa, sintiéndose exitosa por aprender a cocinar, emprendedora en la adaptación al país foráneo, ambiciosa por conseguir 3 idiomas, aventurera iniciando la búsqueda de trabajo, innovadora para poder trabajar en lo que no se imaginaba y honrando la memoria de su mamá a través de su existencia con su historia.

AHHH que rico huele el cocido que nos inventamos con esta receta mamá! La verdad que me gusta y me sabe delicioso…

Me preguntaras que vamos a servir de postre … Um… la dulzura, frescura, simple hermosura de unas fresas con Nata… porque así se siente la felicidad de ir sanando.

“Sigue tu dicha, tu paz … tu voz interior y el universo abrirá puertas donde solo había paredes”. J. Campell. The Hero’s Journey.   

 

 

HISTORIAS CON EL CANCER

Ajustándome el Duelo.

“El ayer es historia, el mañana es un misterio, sin embargo, el hoy es un regalo por eso se le llama presente”.

 Sabes mamá… Esa frase es conocida en el budismo, y la empecé a escuchar cuando inicié los intentos de meditación y Vipassana.   Era una de las cosas que más quería aprender, entender y lograr aplicar realmente.  También quería mostrártela para limitar ese ciclo nocivo de estar rumiando el pasado, envenenándonos con los malos sabores, de aquello que nos toco comernos con patatas, ese sin sabor masticamos los malos recuerdos una y otra vez… Para cambiar de menú y no volvemos a servirnos el mismo plato de pasado.   Porque creo que esa frase nos ayuda a cambiar ese patrón de rumiar y así logramos vivir el presente la realidad que nos regala cada día, creo que es un camino al perdonar, un camino a liberarse de malas vibras del pasado y un camino que lleva a moverse aceptando el cambio.    Ahora viviendo el duelo por tu partida, me repito esa frase en los momentos que llega el Tsunami del dolor con todas las imágenes como relámpagos y las lagrimas como lluvia, pero, aunque creo en ella, no logro interiorizarla del todo. Me sigue costando dejar de rumiar el ayer y verlo como historia… sin sentirlo como un dolor presente, que no cambiará o se aliviará.    

 En el libro sobre el duelo dice, que cuando avanzas en la aceptación de la perdida de ese ser querido, después de aceptar todo lo que representaba para uno, también reconocer la cantidad de ira o culpa, expresar de algún modo las preguntas abiertas, aceptar que no habrá respuestas y reconocer que la vida cambió…  Que la vida para uno cambio definitivamente.   Al llegar a ese punto empieza un proceso de “Adjusting”, uso la palabra en inglés que esta en el libro porque me hace gracias, literalmente traduce: Ajustarse.    Entonces mamá creo que ha llegado el momento en que me voy ajustando a vivir sin ti en este plano terrenal, que me voy ajustando a el dolor de tu muerte, a el dolor de mi perdida y me voy ajustando a el cambio.    

 El libro dice, que el objetivo principal es ajustarse al cambio. De lo grande que son los cambios en la vida de uno después de la perdida de un ser querido, dependerá lo grande que será el ajuste necesario en la vida de uno.   Eso te hace pensar en cuan diferente será el camino comparado con el que veníamos recorriendo antes, recordándonos que ajustarse al cambio también implica un reto de adaptación en el plano emocional, físico y cognitivo.   Después de leer ese párrafo comprendí el grandísimo desafío que se presentaba delante de mi, que debía aceptarlo porque ya era parte de mi vida.   Aunque antes no estaba totalmente consciente de ello, hice como si pudiera ir a tomarle una foto desde la distancia y verlo…   Yo estaba ahí en ese camino, en ese desafío y ya se había convertido en mi presente.  Ahora me estaba realmente haciendo consciente.

 El desafío se constituía en aceptar el cambio por tu muerte y el duelo, adicionalmente a eso era la mezcla de todo.  En menos de 10 meses pasaron muchos eventos propios que traían cambios Cambio de casa, cambio de situación laboral, cambio de estado civil, y el siguiente gran cambio: de País.  No solo dejaba una vida contigo en este plano terrenal, también estaba dejando mi tierra natal.   Cuando lo desmenuzo así,  y lo miro como en una foto, me digo a mi misma – ¡Joder! ¡Por esó es, que esta siendo tan duro!…  Joder tía, que no ha sido fácil vivir todo al tiempo -.    Y vuelvo y miro la foto, pero me agobia … Lo que falta lo veo venir … Sé que lo debo vivir…  Que ya lo estoy viviendo, que en parte yo elegí alguna de las circunstancias para hacer el escenario y posé en esta foto…  Y lo veo ahí toda la realidad mezclada ahí como mirando una foto…  ¡Vale!  La acepto que esta ahí, pero todo se ve sobrepuesto, inabordable, inmanejable e inalcanzable.

la chancleta Pero luego me digo – ¡Pero Tía! Que la primera fase la estas haciendo, y aunque parezca depresivo o hasta inquisitorio, el prestarse a escribir todo esto y aceptar vivir el dolor, el dejarse revolcar por todas esas sensaciones del duelo, el darle la bienvenida al Tsunami y sentarse a llorar las lagrimas que vengan. ¡Que ya lo estas en ello! –   He aprendido que la mejor forma de enfrentar ese gigante desafío, es dejándose revolcar por el dolor (el Tsunami) que esta a la entrada… y ajustarse bien el duelo a uno mismo.  Aes mamá, de la misma manera como me enseñaste a ajustarme la falda para que me quedara bien. Seguir leyendo “Ajustándome el Duelo.”

HISTORIAS CON EL CANCER

¿Qué quieres mamá? Me quiero morir…

Una mañana cuando después de habernos dado el alta del hospital, ya con el Dx. de fase terminal, con los preparativos para cuidados paliativos en casa, te pregunte que querías para desayunar… el silencio fue la respuesta.  Luego volví en un tono más amoroso y dejando entender que conseguiría lo que me pidieras, te dije: entonces que quieres mamá y tu respuesta fue … quiero morirme.   Yo que estaba abrumada todavía con todo lo que estaba pasando a mi alrededor no supe como responder y lo único que se me ocurrió responderte fue – Bueno mamá eso no te lo puedo traer pero mientras eso pasa, por el momento dime que quieres desayunar, porque si nos toco vivir este día de hoy, podemos desayunar.

Así hay muchas colecciones de momentos dolorosos que recuerdo de esos días de tu enfermedad, hay tantas cosas que no entiendo o tal vez no quiero entender, hay tantas preguntas que se quedaron abiertas, hay tantas cosas que se quedaron sin decir y hay tantos reclamos que quise hacer a muchos de mis familiares y personas cercanas, que se quedaron sin voz.     En esos días mi única razón de ser era darte tu espacio y cuidar de todo a tu alrededor para que te sintieras en Paz y tranquila.  Poniendo amor y llamando a la compasión para realizar cada una de las acciones que yo pude o debí hacer para tu cuidado en esa fase terminal… siempre pensando en que el miedo fuera menos, paliar el dolor y que no hubiera sensación de soledad.      Me decía a mi misma – Morirse debe dar miedo, eso debe ser aterrador, y más para ella que su verdad siempre fue la gana de vivir, aprender, hacer cosas y no entregarse.  Por eso quería darte atreves de mis acciones y palabras fortaleza.  Ya que nos había tocado vivir esa realidad y tus decisiones habían sido tomadas, yo estaba ahí para acompañarlas, para cuidar como un ángel o soldado de que se respetaran tus deseos y tu nido de Paz y tranquilidad.

Para mí, estos días posterior han sido días difíciles mamá.  Agradezco inmensamente que hubieras logrado tener la energía y luchar hasta último minuto por liberarte del monstruo que te atormentaba para dejarme el camino un poco libre y de cierta manera aminorar el sufrimiento del día a día de enfermedad crónica.   Fue muy valiente de tu parte.

Agradezco mucho esos esfuerzos y esos actos de heroísmo de esos últimos meses para dejar todo en lo posible lo más claro y darme la información al máximo para que yo pudiera continuar y seguir también administrando todo.     Pero no puedo negar que a pesar de todo… lo que creímos que nos estábamos preparando… nada me podía preparar para el dolor de tu partida, ese me tocaba lidiarlo sola y nada era suficiente para prepararme para el duelo de adaptarme a tu ausencia y sumando todos los cambios que llegaron juntos a mi vida… no era un duelo o faena el que tenia que lidiar… era una temporada entera con más de 6 toros bravos por corrida, una temporada definitiva en mi vida.    Después de lidiar con algunas cosas administrativas, el vacío físico que ya cuesta, mover tus pertenencias, los alegatos con tu pasado que vino a reclamar, lidiar con sentimientos asociados a las personas que estuvieron y que no, nuevamente verme sin trabajo y como sin que hacer, moverme de casa y sin saber del todo a cuál llamar hogar.  El dinero que falta y lo que quedo, lo pendiente por pagar y el valor para administrar, moverme para iniciar una nueva vida y empacar mis propias maletas, verme por primera vez en un aeropuerto sin ti apoyándome o estando ahí para cubrirme la espalda… empezar este largo viaje … sin ti, mi mayor back up, mi mayor soporte, mi brújula, mi polo a tierra, ¡mi mayor abogado y protector… Ay jueputa!  eso si que fue duro!

Después de todas esas faenas ya realizadas, me he ido cansando… y enfermando.  Estar sin trabajo lo hace un poco más complejo.  Esta mañana me hacia la misma pregunta a mi misma – ¿Que quieres hacer Natalia? Y mi sorpresa fue escuchando una voz interior en mi diciendo…. – Quiero morirme.
Mi libro dice que es normal que te sientas deprimido cuando estas haciendo un duelo, es parte de las fases del duelo. Cuando tu subconsciente finalmente acepta la perdida y la imposibilidad de cambiar la situación, de la misma manera se vuelve más consciente el vacío.   La verdad mamá siento que no voy a poder continuar…

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Por un lado estoy triste, y si la tristeza abruma, la deja a una inmunodeficiente a ratos,  el mundo pesa más,  necesitas más abrigo porque la tristeza da frio y paraliza es como si te congela o todo fuera tan grande y pesado que tu pequeño ser no puede con ello.  Por otro lado, siento culpa … si, a pesar de que hice todo lo que me dijiste que debía hacer… siento culpa. Me siento culpable de no ser más valiente, de no haber logrado todo en tiempos diferentes, de haberme tenido que ir… incluso sabiendo que tu querías que lograra el objetivo…  me siento culpable por no haberlo dejado de lado y haberme quedado, me siento culpable cuando pienso que algunas veces me dejé golpear por el cansancio y debí resistir más noches, que debía haber tenido mas fuerza en los brazos. Me siento culpable por no ser tan valiente como lo eras tu mamá.  Me siento hasta culpable de sentirme triste y deprimida, incluso sabiendo que eso es normal y hace parte del proceso del duelo.

Si no hubiera tendido planes con mi pareja, tal vez hubieras tomado la opción de tratamiento… ¿Qué tanto era por cansancio, agotamiento por los efectos colaterales del tratamiento que te querías morir? y ¿Qué tanto por dejarme libre?   Y aquí estoy yo sin poder mostrarte ningún resultado… sigo sin definir mi tarjeta de residencia lo cual me decías – Te dará estabilidad, sigo sin trabajo, voy saliendo de la parte administrativa pero aun falta, todo va lento no puedo hacerlo ir más rápido, he ido elaborando el duelo y aceptando las cosas como fueron, he ido redistribuyendo cosas y empezando a cerrar los asuntos que quedaron abiertos tras tu partida, también voy haciéndome cargo de las cosas que me dejaste.  Pero no logro ir más rápido, no logro adaptarme, me he debilitado y me he enfermado… lo peor de todo es que siento que estoy tan cansada, que a veces hasta llorar es un esfuerzo.  Y todavía faltan faenas por lidiar en esta temporada.

Las preguntas abiertas… Si hubiéramos entendido antes el daño que te estaba haciendo el monstruo cuando te dejábamos a solas con él … me pregunto ¿nos hubieras dejado sacarlo de casa y quemarlo en una hoguera?, ¿nos hubieras dejado tomar a nosotros las decisiones para protegerte?  ¿Por qué no concluiste al monstruo antes, porque si eras tan guerrera no luchaste cuando tenias aun fuerzas? ¿Por qué después de tantas batallas que habías tenido a veces parecía que le creías?  A veces pienso que el monstruo era algo que querías y debías resolver por ti misma, sin importar lo que hubiéramos querido los demás era algo que te pertenecía a ti totalmente y tu lo querías manejar como tu querías.  No lo se … incluso si estuvieras viva no lo sabría porque no me hubieras contestado, tu vida siempre fue tuya, tu vida personal era tuya y de nadie más, era un lugar donde se mantenían tu independencia y tus razones.  Y es totalmente valido, finalmente siempre ejerciste lo de ser dueña de tu vida. Me culpo por haber marchado en abril y no haber esperado un poco mas antes de decidir lo de mi viaje y lo del matrimonio… Me culpo por no haber esperado hasta junio a tu lado soportando todo y tomando las riendas, pero me pregunto – ¿Me hubieras dejado?   Me culpo por dejar mi trabajo, tal vez si debí haber renunciado como lo hice, pero para seguir tu plan de arreglar la casa y quedarnos juntas en el pueblo, buscar un trabajo ahí por  un tiempo…   es mi único reproche y es pequeño son unos meses, pero me tiene…

Dice el libro que es normal la sensación de: no saber si serás feliz,  que te preguntas si podrás continuar y etc, en resumen que todo el discurso anterior es parte de lo normal en un proceso de duelo.  Y de cierta manera quiero creerlo porque me consuelo,  me consuela pensar que si es un proceso y lo llevo de acuerdo a lo normal.  En algun momento estaré bien y retomare el control de mi vida como dice el libro.

Pero…  yo además me pregunto si lograre volver a trabajar.   Es como si ya no importara nada … ahora me doy cuenta de que vivía y hacia cosas guiada ti … para verte orgullosa de mi o para mostrarte un mundo diferente… o para mostrarte que podía. Y en el aspecto laborar siempre fue así de cierta manera no importaban los demás o mi propio ego, fui exitosa laboral y profesionalmente para ti mamá.  Y ahora que tu no estas son como, si solo importara comer y difícilmente esó… lo mínimo necesario para mantenerme viva.   Ahora es como si no hubiera guía o si no hubiera razón para demostrar nada… todo me da igual … todo me sabe igual… todo es demasiado esfuerzo y para que…. Pienso que solo debo mantenerme respirando y dejándome llevar como una hoja en el rio flota y va donde la corriente vaya sin importar sin autodeterminación … hasta que llegue el día en que como la hoja me deshaga… hasta que por el ciclo de la vida me pueda morir y descansar

Pero levantando la cabeza miro a mi alrededor y la gente va viene con sus proyectos, sus historias en el trabajo, sus hijos, sus casas, sus familias, los proyectos de sus hijos, sus empresas, sus proyecciones profesionales, y veo que las cosas en mi entorno se mueven…  que viven.    Me dice mi voz interior – Anda guapa búscate que hacer no puedes darte el lujo de vivir como una hoja que cae al rio, ¡porque no eres eso!  ¡PORQUE TU MAMÁ NO TE CRIO PARA ESO!   ¡PORQUE TE ESTAS NEGANDO LA OPORTUNIDAD DE RECONSTRUIRTE Y SER TU MISMA!  ¡A ver guapa! Incomódate un poquito, saca de paseo la tristeza o ponla a barrer o mándala a comprar mercado,  y veraz que el sufrimiento no es tanto.  Me dice mi voz interior – Búscate un trabajo y vuelve a ser  empleado, vuelve a empezar, lo que te den trabajo es honesto y estará bien, lo importante es poder trabajar …  empieza con buscar, luego ir a trabajar cada día, cumplir objetivos, cumplir horarios y  recordaras lo que es cansancio… también recordaras lo que es poder decidir un poco sobre tu propia vida y la satisfacción de sentirte capaz.    ¡Anda guapa! … ¿que te diría tu mamá?  Me diría a gritos – ¡búscate un trabajo o algo que hacer, ocupa esa inteligencia en producir!  ¡Que tienes mucho cerebro y tiempo libre para pensar pendejadas y no estas usándolo en construir o producir cosas positivas para el pan que comerás en el futuro!

También me diría – Que manera de entretenerse en deprimirse para justificar la pereza y la vida fácil.   Ponte a trabajar y ponte a ver las facturas por pagar a ver como se te quita la depresión o es que la comida te caerá del cielo! ¡Y no estas para ser la mantenida de tu marido!  Que no invertimos años en educación para verte terminar de ama de casa y embrutecida por novelas o programas rosas mientras te desgasta la trapeadora y no el cerebro.   ¡Eso me diría!

Pero aquí estoy…  me siento en una esquina de mi cuarto, descanso porque las fuerzas solo me alcanzaron para tomar una ducha, hoy ni siquiera la trapera.  Busco en mis libros, en las redes mensajes positivos, y luego solo se me ocurre escribir.   Como si quisiera que fueran direccionamientos para mi, para ayudarme o darme fuerzas.   Encuentro este post en un blog, una carta de su madre a su hija… diciéndole que su mayor objetivo es trabajar para ser feliz. https://evolucionconsciente.org/gracias-hija-mia-escogerme-tantas-almas/ .    Vuelvo y leo lo que he escrito.  Es cierto no me gusta lo que esta pasando en este momento de mi vida.  No me hace feliz la idea de vivir así por el resto de mi vida… sin trabajo, dependiendo, sin lograrme una salida de la crisis, sin planes propios, sin plan b o c  y sin poder cambiar o salirme del camino que las circunstancias me ponen enfrente como sin poder escoger, sin guía, sin soporte, sin vela para cambiar mi rumbo y sin refugio…  No me gusta lo de ser una Hoja que cae al rio.  Así me siento mientras estoy sentada en esta silla y con la puta parálisis que trae la tristeza y la pena… pero con ganas de quitármelas de encima.

Se que tengo que moverme para sacudirme, primero debo hacerlo aunque no salga bien …  Me digo a mi misma – Empieza por moverte para limpiarte la cara , sonarte la nariz que estas llena de mocos, vestirte y maquillarte.  Que ya lograste algo por ti misma esta mañana, hiciste la cama … lograste abrir el computador y escribir esté post.  Al menos enviarás un mensaje en una botella al océano del universo y sabrá el universo que necesitas ayuda.  Anda siguiente paso arréglate un poco para que cuando llegue la ayuda te encuentre lista para salir, vestida y maquillada.

HISTORIAS CON EL CANCER

Escribir para sanar

No quería que te fueras, no quería que esto pasara de esta forma y tan pronto.  Sabes…  Estoy leyendo un libro sobre el duelo, dicen que es bueno escribir a tus seres queridos que han partido haciendo un diario de como vas llevando el tiempo durante el duelo, decir lo que sea que sientes y quisieras expresarle a la persona si estuviera viva, también hablar sobre tus planes o sobre la visión de futuro que tienes ahora que una parte de tu vida esta como vacía.

Mamá… hace ya tres meses y 10 días que dejaste tu cuerpo terrenal y lo enterramos en un cementerio, hace ya tres meses dejaste esté plano físico-terrenal.   También se puede pensar que hace tres meses te libraste por fin del cáncer, del monstruo y del sufrimiento.  Aún lloro a cantaros desconsolada cuando lo pienso y cuando recuerdo ese día en la iglesia y el cementerio, me digo a mi misma: tranquila es normal que llores porque no es fácil… Nadie dijo que es fácil y mucho menos que sería pasajero…    Ojalá la tristeza y las lagrimas me dejarán continuar escribiendo y encontrar una manera de expresar con cuanta intensidad ¡te extraño!

Vuelvo y me repito en voz bajita, tranquila no es fácil, pero debes sobrellevarlo, vivirlo y poco a poco continuar… viviendo… continuar con tu vida.  Y si es verdad que las personas se sobreponen, el duelo pasa se vive y todo con el tiempo se va sanando, o al menos poniendo en su lugar.  Yo se que en algún momento estará mejor, que lograre seguir con mi vida y aprenderé a vivir con tu recuerdo y tu presencia acompañándome siempre desde el plano espiritual o como energía universal en mi cosmología interior.

Uno ve ejemplos de los demás, me digo a mi misma: anda guapa vamos a estar bien, no eres la primera ni la última en este mundo a quien se le a muerto la mamá, si los demás han logrado superarlo y seguir con sus vidas pues tu también lo harás, si otros han podido tu también puedes.  Son procesos naturales de la vida por los que pasamos todos, la vida y la muerte, con ellos toda la humanidad a lidiado en algún momento, lo hemos entendido a nuestra manera, integrado en la vida y en la historia, para continuar evolucionando y desarrollándonos, entonces tu como el resto de los humanos podrás lograrlo.

Así es mamá como lo llevo… mal o bien, pues no lo sé, pero tengo claro que lo intento.  Mi labor es hacer lo necesario bien para tranquilizarme y recobrar la calma interior  la cual me permitirá continuar con mi vida, alivianando la tristeza, consolándome el corazón,  aumentando la motivación, encontrando fuerzas en las cosas positivas y reciclando sueños construidos en conjunto.  Esos sueños que siguen en mi memoria, para alimentar la llama de vivir con ganas y ser feliz.   ¡Al fin de cuentas lo que más queríamos las dos era que cada una fuera feliz y ver sonreír a la otra!    Vernos sonreír y satisfechas era siempre algo en común.

Lograr una vida satisfactoria, siendo feliz con el día a día y sintiéndome amada era una de las cosas que más te alegraban, ver a su hija siendo una mujer valiente, integra y realizada.    Y por todo eso vale la pena seguir intentando hacerlo bien y pensar que saldremos bien, que podremos continuar.

Realizarme como mujer, puede tomarse como una tarea que he venido haciendo todos los días de mi vida desde que tengo verdadera consciencia acerca de lo que quiero en la vida, desde el final de mi adolescencia y mi joven adultez.  Sabes mamá, en ese proceso aprendí que, en ocasiones uno no es responsable de las cosas o situaciones que le causan daño o le hacen sentir dolor.   Pero si fuí consciente de que cada uno como individuo y cuidador propio, es responsable de decirse la verdad ante el espejo mirando su propio reflejo, identificar que le duele, porque le duele y que puede hacer desde su interior o diálogo interno para sanarse, para cuidarse y para auto-gestionarse… debo incluir buscar ayuda y pedirla… pero la verdad… y  tu mamá sabes mejor que nadie que nos educaron y educamos con una tendencia de auto-suficiencia, a mostrar valentía, la cual puede interferir con lo anterior.

Pero retomando mi compromiso conmigo misma de cuidarme y en lo posible auto ayudarme, también incluyo la parte que me corresponde en auto-sanar.  Decidí que para continuar con la tarea de realizarme como mujer debo gestionar este duelo por tu partida.  Dentro de mi misma y también en mi relación con los demás, en el proceso ayudar a quienes también te extrañan y te lloran, con lo que yo hubiera aprendido positivo en el camino.     Fui al psicólogo, a un grupo de ayuda que tiene la liga contra el cáncer, hice un ejercicio de cosmología interior llamado: Constelación, y ahora estoy leyendo un libro sobre el duelo… también trato de continuar con las actividades que nos gustaban como viajar y conocer, salgo a saludar amigos y familia que te conocieron…   Ahora voy a Barcelona esa ciudad siempre me pone de buen humor, voy a recordar lo bien que la pasamos juntas paseando por esas calles y agradeceré al universo todos los días el haber logrado que vinieras a visitarme y quedarte conmigo por un tiempo en Barcelona.

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Te acuerdas mamá cuando en el verano disfrutabas del sol, como te gustaba el calor, pero incluso era demasiado el sofoco en el intenso verano de agosto, como te maravillaste del sistema de reciclaje eras una visionaria y sabias que todo el mundo debía reciclar, todos mis compañeros de oficina se sorprendían contigo que valiente, que independiente, que alegre y que tan llena de vida se veía mi mamá, que pila y que inteligente porque aprendió a moverse rápido y por si sola entre bus y metro por Barcelona como un paisano cualquiera.  Que orgullosa estaba de ti mamá.

HISTORIAS CON EL CANCER

En Mi Versión, El Viaje de Chihiro.

Otra noche más de insomnio, me consuelo diciéndome que es parte de las fases del  duelo y que debo vivir el proceso.   Parece que es normal  tener un patrón de sueño alterado cuando aún es reciente la perdida.    Vengo a mis notas a buscar en mis escritos refugio o tal vez la única manera de expresarme verdaderamente en cierta forma, alivianar lo denso de sentirme sola,  se que estoy acompañada, tengo a mis amigos, a mi familia cercana, a mi papá y a mi esposo.  Ellos están ahí y me dicen, comunican efectivamente que me acompañan… pero me da miedo decirles que a pesar de eso… me sigo sintiendo muy sola…

Porque ellos no sienten lo que yo siento, porque no se como explicárselos bien, porque no fueron ellos los que pasaron esas noches viéndola sufrir, viéndola morir, viéndola aferrarse a la esperanza, viéndola resignarse, viéndola padecer, viéndola asustada, viéndola recordar, a veces sonreír y a veces llorar.    El que estaba ahí era el cáncer… siempre estuvo nunca se fue.

Creo que ha llegado el momento de hablarle a él.   No tengo ganas de llamarlo por su nombre porque Cáncer es una  palabra que representa tantas cosas, con toda una carga emocional, atemoriza de solo mencionarla.  Uno se pone a la defensiva listo para pelear …  y no quiero batallar, ya fue suficiente, creo que ambos estamos, terminamos cansados.    He decidido nombrarlo  Sin Cara como el espíritu de la película de Myjazaki.

A ti sin cara te hablo, te veo así oscuro y sin forma, traes puesta una máscara porque no es fácil identificarte cuando apareces, con tus los síntomas que tienen cara de cualquier cosa al principio.  Además persigues a la persona, te interesas por ella y la sigues como el Sin Cara seguía a Chihiro.  Eres así al comienzo casi invisible, luego te alimentas de las emociones de las personas y te vas llenando con todo lo negativo, te vas tragando la gente hasta que te vuelves grande y absolutamente notorio.  Cuando ya te has tragado gran parte de los habitantes del barco (la metástasis)  y  llega el punto en que no cabes, cuando has consumido todo lo que hay alrededor, terminas tragándote la esperanza…

Te dimos pociones, pastillas y al final intentamos con amuletos mágicos que solo sirven para que nos seas menos pesado a quienes te cargamos por colateral,  pero al igual que Chihiro tenia que viajar con ella en el barco y contigo.    Llego diciembre y te dije: no he venido a batallar, eso ya lo intenté con todas las fuerzas que tenía, invertí los recursos que tenía, y así estábamos terminando con lo poco de felicidad que nos quedaba en el cuerpo y en el alma.  Por seguir en esa batalla, una que ni tú y támpoco yo ganamos.

Así como No Face (Sin Cara) te conviertes en un monstruo.  Como monstruosidad logras asustar y aterrorizas exhibiendo toda la fatalidad, levantando de noche a todos los otros miedos para que vengan a acompañarte en la fiesta que te montas.  Cada día era más fuerte tu música y cada día el terror de una visita del reino de Anubis,  era como si nos invitaras diariamente a la peor de las casas embrujadas con coche funerario incluido y adición de cadenas representando mi impotencia!   Luego para completar la fiesta de cuando en cuando llamabas a tus colegas:  la culpa, la rabia y nos agarraban a azotes de silencio.   Vaya fiesta que se montaba el Sin Cara con sus amigos monstruos en la casa de mi pobre enfermo y mi familia, comentaban los vecinos.

Sin Cara te metiste en la casa de la mujer más significativa en mi vida! ¡Y sos un Hijo de Puta!  ¡Rabia es lo que siento al ver la fiesta que te has montado! ¡Desgraciado!   Por más que llame la policía (Oncólogos), te mandamos fuerzas especiales (clínica especializada en oncología), te mande los ejércitos de médicos chinos, del este y del oeste… le bajaste al volumen un tiempo y a la intensidad de tu fiesta.  Pero apenas dimos la espalda un poquito para dormir tranquilas un par de noches…  volviste a levantar tu puta fiesta y regarte por toda la casa.   Pero que me queda a mi … la impotencia y con ello la rabia…  ¡Es que sientes una puta rabia no poder hacer más nada!

¡Aunque quiera pagar la mejor fuerza elite con el armamento de última tecnología… tendría que bombardear la casa entera y acabar hasta con el nido de la perra, para sacar el cabrón!   Y puedes ser tan cabrón que tenia abarrotado de juegos artificiales y etileno el depósito para que explotará todo y así acabara mejor la fiesta.    Porque sabíamos que bombardear la casa entera, era acabar con todo e incluso la poca felicidad que quedara en el barrio o el buen recuerdo.   Porque acabamos escogiendo dejarte morir con tu fiesta y disfrutar de los días siguientes cuando se dormían tus monstruos,  nos daban momentos de tregua y calma para ser felices encontrando la paz para morir.   Por esos momentos de tregua que nos quedaban, no atacamos, por eso no he venido a pelear contigo, he venido a decirte que morimos en paz en tu fiesta…  ¡Cabrón! ¡Descansamos y en paz con una sonrisa cumpliendo nuestras noches de desvelo, felices de haber bailado lo que pusieron!

Empecemos que acepto que te quedaste instalado, que tomaste la casa terrenal de mi mamá (su cuerpo), que te montaste  tus fiestas… pero hasta cuando ella quiso y te dejo… Desgraciado!

Que hiciste ruido y me fastidiaste la vida llevándotela contigo.  Pero, así como el Sin Cara no es del todo malo y chihiro logra que vuelva a su estado inicial, yo espero lograr que un día… ya no duela tanto tu recuerdo, que así como logramos aliviar el sufrimiento en la fase terminal del cuerpo de mi madre, logre yo aliviar mi pena por su ausencia, que no sea  más grande  y tu Sin Cara te vas a  notar menos como al principio.  Poco a poco  serás remplazado por los recuerdos bonitos y las sonrisas que construimos juntas, mi mamá y yo cuando batallábamos juntas… un poco más de tiempo, que te voy a sacar de ese saco negro los buenos recuerdos y tendrás que coser en la casa de la bruja con una maquina singer, un hermoso manto, un futuro mejor cuidando de las dos.

 

HISTORIAS CON EL CANCER

Cuidado de heridas en carne propia

Estudie cuidado de heridas para ayudar a los demás, porque era bonito ver como la piel sanaba y luego de meses de esfuerzo se recuperaba tejido, aunque quedara una cicatriz se veía un cambio positivo por la regeneración del tejido.

Siempre le tuve respeto a las heridas oncológicas porque uno sabe que esas no sanan. Que son la forma del cáncer comerse la piel, y desfigurar. Nunca me imaginé que la piel muerta que tuviera que remover de un sarcoma de Kaposi sería la de mi progenitora.

Y mi cerebro me dice que sabe lo que hay que hacer, limpiar la herida, control del exudado, retirar el tejido que se desprende cuando las pápulas revientan, contener daño y proteger la piel circundante, sobre todo evitar la sobreinfección. Pero… que hago con el temblor en las piernas, las ganas de llorar, el nudo en el estómago y la voz quebrada cuando veo esas heridas. Me duele como si fuera mi propio pellejo el que estuviera retirando, y desearía que fuera mi piel la que quedara en carne viva y poner los apósitos o las cremas, porque sé que mi piel aún puede cicatrizar, aún tiene la capacidad de sanar porque no está enferma.

Agradezco ser enfermera profesional y haber recibido un entrenamiento que me permite dar cuidados a los seres que quiero, pero cuando es dolor del alma y dolor emocional lo que acompaña el cuidado y la asistencia, te cuestionas si preferirías la ignorancia.

Todo había sido llevadero, los intravenosos, el baño en cama, los cuidados de piel para prevención de ulceras, el trasnocho, y todo lo demás asociado al cuidado de un paciente en este estado… Pero cuando tuve que limpiar sus heridas y ver su epitelio expuesto, siendo consiente del dolor que eso representa… se me arrugo el corazón… ya no fui capaz de aislarme bajo el rol de enfermera. Es tan duro cuando la herida oncológica que cuida es piel parte de tu propia piel, el 50% de mi epitelio y tejido conjuntivo está conectado con ella y es mi propio pellejo es que se está cayendo.

Pero sabes que el amor y el cuidado, prevalecen por encima de todo. Si logras transformarlo en medicina o sanación paliativa atreves de tus manos, de usar tus mejores conocimientos como enfermera para tus propios, ellos serán recompensados con un mejor cuidado, al menos con un cuidado amoroso.

Cuando logras traspasar el dolor de tus propios sentimientos, de tu propia perdida y de tu propio duelo, despegarte de tu dolor como hija y regresar a la enfocarse en la función esencial de la enfermería que es propender por el bienestar y condiciones favorables para la convalecencia o recuperación del paciente, de la forma más amorosa te mantienes y continúas haciendo tu mejor esfuerzo. Sin llorar, sin quebrarte, sin caerte y manteniéndote firme de pie en tus dos piernas con serenidad enfocada en la tarea del cuidado de la herida que estas tratando.