#CARTAS A UNA #MADRE

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia? 

Te cuento mamá, vivir en un país sin hablar el idioma es una cosa muy jodida.  La incapacidad de comunicarse apropiadamente, el no poder entender lo que otros hablan, escuchar tu nombre y no poder poner un contexto, no enterarse de que se dice cuando te mencionan o cuando se refieren a ti de alguna forma…  Es una cosa muy jodida y a veces se siente amenazante.

El día a día y lo que pasa durante el día, que me recuerda que no se hablar el idioma, o no entender lo que otros hablan, termino sintiéndome muda y medio estúpida. Plus que ya tengo una restricción visual y que no tengo permiso para trabajar.  Todo eso sumado va incrementando la sensación de frustración, el miedo a no adaptarse y la suma de todo me genera una rabia, por la puta impotencia que se siente en el momento.

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia?  Pues será sacarla a pasear y sacarle la información acerca de mi misma que me permita, de cual fue el limite que se sobrepaso y que alerta de mi yo o ego se activaron, la rabia nos permite identificar nuestros limites.

Pues sí, a los colombianos nos da rabia. Lo cual a nuestros vecinos latinoamericanos y a los castellanos les hace gracia, porque a los perros también les da Rabia.

Pero hay momentos en que es necesario sentir la rabia, sin reaccionar en la cara de los otros. Es necesario sentir esa rabia porque te ayuda a identificar que limites estas tocando en ti mismo.  Y de esa manera logras también poner limites para protegerte.

La verdad si estoy un poco emputada (angry), no logro encontrar del todo el punto donde vea un futuro productivo para mi y siento que voy perdiendo del todo la persona que era en Colombia y que no voy a lograr recuperar un punto de equilibrio para mi, en el futuro inmediato.  Con la mudanza a Paris, las trabas de inmigración que obligan a hacer proceso de tarjeta de residencia otra vez, la desventaja de no hablar el idioma y el panorama que no muestra una oportunidad laboral inmediata, o ingresos similares a los que tenia antes en mi país.  A eso le sumo las matemáticas que hice el otro día donde comparo lo que he dejado de ganar en salario a nivel individual, si hubiera continuado trabajando en algo similar a lo que hice en Colombia o en España.  En este nuevo escenario, no he logrado ni ser mileurista y eso me deja la sensación de estar empobreciendo comparado con antes.  Siento que estoy dando palos de ciego en todos los sentidos, y pues verdad es, porque no veo bien y tengo ceguera nocturna.

Pero los colombianos representamos el sentimiento de ira (anger) en la palabra Rabia, y cuando es mucha la convertimos en puta.

La ira es un sentimiento valido, como todos nuestros sentimientos, debemos aprender a reconocerla. Pero lo más importante es cuando sentimos que nos invade y llega un momento, un instante, unos segundos… que no sabemos que hacer con ella.  Pero antes de sacarla y explotarle a nuestros seres queridos o personas significativas en la cara, mejor considerar otras opciones.  Entender dentro de nosotros mismos, nos permite “set boundaries”, encontré un ejemplo hecho por @heyamberrae y en su libro: Choose wonder over worry.

Porque la ira, si tiene una similitud con la rabia que le da a los perros.  Me explico, cuando el perro tiene rabia, se agita, se pone como loco y ladra sin parar, sin razón, babea por disgusto, gruñe y se siente amenazado (el virus de la rabia le controla el cerebro).  Cuando se acerca el dueño o el cuidador al perro con rabia, él lo muerde o lo agrede. En el caso humano la ira nos hace gritar (como ladrar) cosas que tal vez no diríamos de esa manera, usamos la mayor variedad de insultos y adjetivos descalificativos que agreden la autoestima de la otra persona, algunas ocasiones ni pensamos antes de escupirlos.  Esas palabras pueden generar heridas, al igual que las genera el mordisco de un perro rabioso.

La rabia (el virus) en el humano que es mordido se contagia y esta en riesgo de enfermarse, también pasa con la ira.  Un ser humano contagiado con rabia puede terminar muy enfermo y en el caso canino se muere el perro (la ira intensa y desbordada puede causar daño en la salud).

Acerca de la ira constante, el no dejar ir y la falta de desprendimiento, el miedo a estar solo, o a que abusen de nosotros, o el miedo a perder, pueden ir atando más esa rabia a tu sistema y verte más agresivo y prevenido, y sin saberlo irse quedando solo o mordiendo gente.

Hoy intento recordar lo peligroso que es quedarse con la ira, sin buscar maneras de expresarla saludablemente. Como me dijiste en un sueño mamá: “Estoy convencida que el cáncer es una enfermedad que tiene que ver directamente con tu estado emocional, a medida que estés mas compensado en tu estado emocional de esa misma manera respondes mejor al tratamiento y afrontas de mejor manera las secuelas de la quimioterapia. La enfermedad siempre será dura y difícil, pero los cambios activos en el estado emocional, en formas de vida, en alimentación y en forma de hablar con nuestras emociones son fundamentales para de esta forma salir o hacer más llevadera la enfermedad. Al final fue tanta la rabia que me trague que termino alimentando el cáncer”.

Entonces sabiendo que la Ira es un sentimiento valido, que hay que conocer primero que todo, que en altas cantidades puede enfermarnos. Creo que lo primero es saber porque se origina y cual es la causa en un momento especifico, antes de cagarse en todo y acabar hasta con el nido de la perra.

Es mejor hacer con la ira lo que hacemos con los perros para que no se caguen adentro.   ¡Sáquela a pasear!  Agarre la rabia y llévesela a caminar, corra en el parque, vaya haga ejercicio, nade, o pinte una cara en un árbol y desahóguese primero con usted mismo (si le da pena que lo vean hablando solo, hágalo mentalmente en una libreta).   Todo eso antes, de explotarle en la cara a nuestros seres queridos y principalmente para identificar la verdadera razón, con eso saber cuales son los limites que nos han tocado, cual es el punto exacto que dolió y con esa información establecer limites (set boundaries), con una adecuada comunicación y negociación.

Creo que todo eso es mucho mejor que quedarme  solamente emputada.

#CARTAS A UNA #MADRE

Grieving (duelo) Todos tenemos que ir a esa batalla, escoge bien tus armas.

Sabes mamá tengo muchas ganas de escribir sobre el duelo. Dejarse revolcar por la ola del duelo y la tormenta emocional, sobrevivir para contarlo.   ¡Pero eso suena muy cliché de libro de autoayuda… me da guácala!  Je, je.

Si mamá tienes razón, no tiene nada de malo el querer auto ayudarse… también podemos empezar algo como… ¿Qué le diría al dos mil dieciocho?, le diría “Gracias por haberme enseñado a hacer eso llamado grieving (o duelo) y darme múltiples vueltas en la montana rusa emocional, lo viví para contarlo”. 

Resumiendo, el 2018 me dejo una especialización en duelo, una cantidad deexperiencias que me enseñaron mucho y me gustaría escribir una historia para compartir lo que aprendimos.  Primero revisemos como resumiría lo que me dio esa experiencia y luego como fue que nos movimos de cantar: “everything i lost on you” (todo lo que perdí en ti), a luego cantar: “todo lo que aprendí de ti y todo lo que me queda de ti”.  Primero te comparto una imagen para que te hagas una idea de como era el programa de la especialización en duelo 2018, la lista de asignaturas que me dio la resumí en esta To Do list:

¿Cómo quiero te imagines el comienzo de la historia?

Al principio puede sonar como las canciones que dice algo así: “No deseo olvidarte, quién podría reemplazarte?”“No consigo acostumbrarme a buscarte y no encontrarte, si a mi vida pudieras Volver, yo te amaría otra vez…” por Camilo Sexto, o puedes imaginarte el sonido del adagio de Albinoni.  El sonido de las cuerdas que arrastran la tristeza y el suspenso del cambio en la intensidad de los violines, que se queda en tu cabeza invitando a surgir el sentimiento de tristeza… mi esposo lo llama música para funeral por eso.   También puede sonar como una canción de My Chemical Romance que se llama Helena, así se siente… ardiendo como un fosforo.   Luego en ese melancólico sentimiento y ese dolor que esta metido en medio del pecho y te oprime.  En este momento, invitemos a los amigos a levantar el vaso y brindar por todo lo que hemos perdido, por los cambios que se avecinan y por el duelo que esta enfrente de nosotros…   Después de beber hasta el fondo del vaso y dejarlo de golpe sobre la mesa… la pregunta es… ¿Son todas esas cosas realmente perdidas?  ¿Lo único que hay detrás de ese duelo son perdidas, dolor y miedo? ¿detrás del duelo habrá algo valioso por descubrir?

Nosotras sabemos como se siente eso el dolor de la perdida, el cambio que se avista, es una ley en la vida: no todo dura para siempre.  Cuando nos sentimos así, en el horizonte cercano, no hay nada de claridad. ¿Cómo vamos a sobrevivir a está emoción, a esté cambio a está perdida?   ¿Qué carajos puede haber de bueno en pasar por el duelo?

Me preguntas: ¿Qué consejo te daría para enfrentar el duelo?

Antes de que el fuego de la ira y la frustración se enciendan, antes de que todo se vuelva más oscuridad por el duelo que esta enfrente… Yo te diría, escoge tus armas bien y sabiamente, porque vengo a decirte que todos tenemos que luchar por nuestra felicidad; que merece la pena entrar a la cueva de lo desconocido y aceptar ese duelo; que merece la pena vivirlo y merece la pena esa batalla; que merece la pena sentir ese dolor del proceso…  No me estoy enloqueciendo.  Lo que pasa es que aprendí que tiene un propósito, un inicio y que tiene un final, que hay un camino en medio de los dos para ser andado, y si lees hasta el final te lo voy contando.

Vengo a contarte que hay una promesa de volver a ver luz al final de ese camino llamado duelo; que si quieres mantenerte fuerte y viva… tenemos que pasar por esa experiencia.  A los amigos con quienes compartes estas cartas, hemos venidos a decirles que al final del viaje, hay una riqueza grande de crecimiento y aprendizaje.  Debemos decirles también, que solo se alcanza viviendo todo el proceso; advertirles que estarán bajo ataque, muchas emociones vendrán, las vueltas en la montaña rusa emocional pueden hacer perder el equilibrio.   Pero todos tendremos en algún momento de la vida, esa batalla (el duelo) por nuestra felicidad… entonces escoge tus armas sabiamente, si quieres sobrellevarlo y salir de está más fuerte que antes.

¿Qué fue eso que aprendí de escoger mis armas bien?

Te digo, algo que aprendí de hacer duelos, es que uno debe prepararse para identificar un montón de emociones.  Se pasa por el dolor, el llanto, la tristeza, la frustración, el miedo, el no saber que hacer con la vida, el vacío por la perdida, la rabia, la culpa, el consuelo y la esperanza.  Incluyo el agradecimiento, tengo que agradecer porque siempre logre gritar por ayuda y recibirla, llegaron a mi vida facilitadores, o ángeles… como quieras llamarlos.  Llego un montón de gente (familia, amigos, otros) y un montón de buena vibra espiritual, para ayudarme y apoyarme.   Pero te pido que recuerdes, debes saber defenderte y escoger a tus aliados.  Porque mis mejores aliados siempre se revistieron de amor compasivo, mis mejores armas también y las cargaba todo con positivismo. No fue fácil, tuve que encontrar las maneras de lidiar y domesticar: la ira, la culpa y el miedo.

Y… ¿cómo fue que hice eso?

Hablando con amigos o grupos de ayuda, a través de escribir, meditando en las mañanas, rezando algunos fines de semana, haciendo yoga y buscando terapia o coaching. Haciéndome consiente de mi dialogo interno, saber que, si no lo controlaba y lo dejaba irse a visitar el futuro que aun no existía, me llenaba de pánico; si dejaba que ese dialogo interno se quedara solo en el pasado me llenaba de frustración.  Entonces debía construir un nuevo dialogo interno.   Me dije a mi misma: “No debo desperdiciar este dolor, me voy a dar permiso de sentir y también se que debo llorar, porque así también se aclaran mis pensamientos”.  El llanto funciona como la lluvia, después de que pasa la tormenta el cielo se aclara y sale el sol.

¿Qué mas te diría? De los que me enseñó el duelo.

Primero, que tiempo te vas a dar para llorar tu duelo, no debe ser un minuto o un mes, tampoco será eternamente y tampoco todo el día, en ese mismo momento selecciona que dialogo interno te vas a decir.  Escoge el pajazo mental que te vas a echar, lleno de palabras consoladoras y optimistas, te lo vas a decir mientras lloras.    Un consejo es… no te rompas en desesperanza, yo se que es difícil, pero abrázate y escucha como te repito al oído… “tu puedes con esto”.

Segundo, darse la oportunidad de llorar, con la fiel convicción de que estas lavando el dolor.  Parte de tus armas es que sabes que puedes crear nuevas reglas internamente para ti (tu dialogo interno).   Estas son las que nos escribimos o nos pintamos a nosotros mismos en una libreta muy personal.   También sabemos que, si otros pudieron (nos quedamos con lo positivo), entonces nos decimos a nosotros mismos: “puedes superarlo, encontraremos una forma”.

Abraza la espada que te defiende de la tristeza, reconocer que te estas haciendo más fuerte y sonríe frente al espejo, solo porque sonreír es un ejercicio positivo.  Seguro mañana sale el sol y seguro mañana será otro día, eso de nunca aprendemos es parte del pasado.  Siempre aprendemos algo.

Esos poderes nos ayudan, también identificar todo lo bueno que tenia nuestro ser querido, lo bueno que teníamos en ese pasado. Evitar quedarnos recordando ese pasado con la melancolía de lo que se fue y no podremos tener. El poder es que seleccionamos lo positivo, lo traemos al presente, en positivo lo integramos, todo eso que aprendimos de nuestro ser querido… y vamos reconstruyendo una mejor versión de nosotros mismos.

Tercero, Recuerda… escoge tus armas sabiamente… compasión, gentileza, consuelo, abrázate, trata de mantener tus piezas cerca a ti, de mantener esos buenos sentimientos cerca a ti, sostente y abrígate.  Sostenerte en un abrazo a ti misma, eso te fortalece y repite lo positivo, sigue diciendo ….  “no desperdiciar dolor, vamos a aprender de esto, la promesa es salir más fuerte”.

Cuando estaba pensando en escribir este blog, recordé lo que me dijo la psicóloga cuando empecé el proceso del duelo por tu partida.  Ella me dijo: “lo normal de un proceso de duelo, en una perdida significativa, es un año. Es normal que te sientas triste porque es reciente y luego cada sentimiento en cada etapa debes nombrarlo y reconocerlo”.   Ahora que lo pienso, ya hace un año de eso, y debo reconocer que ella tenia razón.

Al empezar este nuevo año me siento mas tranquila, cada día estoy mucho mejor.  Encontré una forma de integrarte a mi vida actual, de consolarme tras tu partida y de retomar el control de mi vida.    Meditar me ayudo mucho, el sentir de mi respiración me relaja, me siento y simplemente respiro suavecito, despacio, sin forzar mi respiración.

Durante el proceso de duelo, había días que me sentía muy deshidratada, entonces me busque la dieta con batido reconstrúyete y limpiador, hidratar el cuerpo, darle frutas y verduras.  Eso también me ayudo a mantener mi sistema inmune y a sentirme menos débil.  Al principio es difícil tener consciencia de que uno debe comer bien, regulado y sano, pero hay que hacerlo porque hace parte de las armas en esta batalla para superar el duelo.  La intención de hacerlo bien incluye buscar ayuda: con app que te recuerden la dieta balanceada, ir a un nutricionista, buscas negociar con tu pareja para que te ayude a recordarte el batido o comer menos chatarra, también están los familiares que quieren ayudar y puedes decirles que te recuerden el comer bien y mantenerte hidratado.

Cuando me dieron la noticia de la retininitis pigmentosa (RP) y reconocer una afectación de mi capacidad visual.  Un nuevo duelo, aceptar el reto de reinventarme en muchos aspectos, y fue difícil.  Siempre primero esta la negación.  Pero con la aceptación de hacer el duelo se da el primer paso, es hacer ese viaje.  Aprendes a reconocer, como dijo la psicóloga, cada una de las emociones que te encuentras en camino y llamarlas por su nombre, aceptarlas y preguntarte… ¿Qué voy a hacer para cambiar esta emoción y transformarla en aprendizaje?  Me sirvió mucho eso, llamar a la emoción por su nombre, saber a que estado del duelo pertenecía y preguntarme ¿Qué es lo opuesto a esta emoción? Y ¿Qué voy a hacer para sentirme de forma diferente? Luego podía avanzar.

Parte de escoger tus armas bien para ir a enfrentar un duelo, es conocer porque etapas vas a pasar y que herramientas emocionales puedes necesitar en cada etapa.  No lo desaparecerá por arte de magia y tampoco lo hará más rápido, pero si lo hará mas llevadero.   Yo viví cada una de esas etapas, en cada duelo y fueron volviendo cada vez más claras, en el último duelo del 2018, las viví bien a conciencia.  Esas etapas son:  la negación, la rabia, la depresión (tristeza), la negociación y la aceptación.

De la aceptación me preguntas: ¿Cómo identifique que había llegado a la aceptación en el proceso de duelo por tu muerte?

Bueno mamá, porque fui capaz de escribir acerca de ella. Mi cerebro y mi yo interior, ya hemos aceptado que moriste y que no estas con nosotros.  Fue posible escribir acerca de ese día en que falleciste sin llorar o sin quedarme atrapada en la tristeza; fui capaz de redactarlo a partir del recuerdo y fui tomando cada factor para trascribirlo en un aprendizaje.   Sin quedarme consumida solo en el dolor, o en la negación, o en la culpa y he logrado moverme a una palabra que es muy variolosa en los procesos de aceptación de la perdida: Aprendizaje.

Que hemos aprendido de ese proceso y que nos quedo.  Cuando escribí en ese formato, me di cuenta de que el proceso de duelo lo había completado, que había llegado al último paso, se llama: Aceptación.

¿Entonces quieres reducir todo a simples pasos o procesos?

No es que solo quiera reducir los sentimientos humanos a un proceso simple, no es para nada mi intención, pero si te digo la verdad, cuando te caen tantos duelos encima en un periodo de 12 meses, debes encontrar una forma de gestionarlos.  Hacerlo sin perder la cabeza, yo no quería tomar antidepresivos o heavy medicarme, hay que reconocer que tampoco los puedes gestionar todos al mismo tiempo.   Porque te cae toda esa tristeza junta y se puede volver depresión patológica en un chispazo.  Mi experiencia es que, si lo divides en pasos de un proceso, en tareas a realizar haciendo una por una, evitas que la realidad te deje sin armas.  La idea de no perder toda la energía en un solo golpe, no gastar todas tus armas emocionales en una sola depresión por no poder con todo lo grande al mismo tiempo.

Por eso hice como si fuera una To Do list.  Para dividir las tareas que me dejo el 2018 y los duelos.  Irme encargando de uno por uno, no llorar todos al mismo tiempo o sentir rabia por todos al tiempo… también para escoger mis armas sabiamente de acuerdo con la batalla (la etapa del duelo).

¿Cuál fue la mayor piedra en el zapato?

El tema de la culpa, aprendí una cosa importante mamá.  Cuando la culpa disminuye, eso es otro signo de que el duelo se ha ido superando.  Aprendí que la culpa es un sentimiento muy jodido, porque no te permite avanzar en el proceso de duelo y te congela (o te atemoriza), porque sigues cuestionando un pasado que no puedes ir solucionar, es pasado ya paso, pero la culpa te sigue llevando a él y a los sentimientos negativos relacionaos con ese pasado.  Si tengo que aceptarlo me di látigo como un putas, especialmente la segunda mitad del año, pero cuando llame la culpa por su nombre y me pregunte cual es el sentimiento opuesto… encontré el perdón.   Debía moverme hacia adelante y perdonarme, perdonar mis elecciones, mis decisiones (buenas o malas) y reconciliar el recuerdo.   Esas tres acciones descubrí que tienen un poder muy sanador y liberador de la culpa, las resumo: hacer ejercicios de perdón, perdonarse a uno mismo; hacer rituales o ejercicios simbólicos de perdón, recordar la buena intención; no juzgarnos a nosotros mismos si en realidad queríamos ayudar; y por último reconciliar el recuerdo.  No nos quedamos con esos sentimientos de rencor, porque entendemos que ya se han convertido solo en un recuerdo, que son pasado y nos perdonamos.

¿Dónde empecé a encontrar esperanza?

Tener un nuevo proyecto de vida, una nueva ilusión puede ser: un viaje, estudiar un idioma, cambiar de empleo, practicar un deporte…  Un proyecto asociado a algo que te hace ilusión hacer, que es una decisión que has tomado en positivo, basado en los aportes positivos que aprendimos del pasado.  El cambio de carrera profesional, el escribir y empezar a trabajar en life-coaching, eso me dio a mi esa nueva ilusión, me permitió retomar el control en un proyecto y volver a empoderarme de la administrativa de las cosas de mi día a día.

 

Así fue mamá, como dijo la psicóloga, es prepararse para un proceso que puede ser un año o más.  Le diría a la gente que, si es un duelo por una perdida significativa en su vida, se prepare para la montana rusa emocional. Acepte la batalla y entre en el proceso del duelo. Que escoja sus armas bien, que recuperar la felicidad es algo por lo que cada uno debe luchar y muy especialmente, darse el permiso de vivirlo.

Para mi fue difícil estar desempleada, pero en parte hoy pienso que, gracias a ese tiempo logre leer muchos libros de autoayuda (Je, je.).  Tomar sesiones de coaching, sesiones de meditación e interiorizar, hacer los ejercicios de conocimiento personal de los libros, ayudarme a reconstruir la historia… mucho de self-coaching y mucho de libros de crecimiento personal.

 

Los duelos son procesos que nos permiten psicológicamente adaptarnos a una perdida.  Por ejemplo: la muerte de un ser querido, o por un cambio grande en la vida, o por un divorcio, o por una discapacidad o perder los privilegios que teníamos antes…  En cuanto nos movemos hacia la aceptación de la perdida, es un proceso y sabemos que va a ser retador, pero aunque lo sea, es un proceso que por nuestra salud mental se debe hacer y se debe llorar.

Se debe ir a buscar un espacio donde se grite y se explote (sin lastimar a otro), se deben buscar catalizadores de emociones: grupos de apoyo, escribir, cantar canciones a todo pulmón, saliendo a practicar un deporte, ir a la iglesia, o ir al cross-fit…  Es parte del proceso sacar toda esa emoción.   Debemos llamar a las emociones por su nombre, de acuerdo con el momento de la batalla (duelo) escoger tus armas bien (recursos emocionales) … nuestras armas tienen como objetivo cambiar esa emoción en positivo.  ¿Cómo te vas a hablar en tu dialogo interior?, ¿Cómo vas a actuar para sentir que te abrazas y te aceptas?, ¿Cómo vas a representar tu propio perdón?…

Todos tenemos que luchar por nuestra felicidad, todos podemos pasar por el duelo… todos debemos hacerlo… escoge tus armas sabiamente.  Se compasivo contigo mismo y pide ayuda siempre que la necesites, abrázate fuerte y recuerda que te dices al oído… “tu puedes y la promesa del duelo, es salir mas fuerte”.

Si quieres escuchar el podcast de esta historia: @Mudadospod en Instagram o Spotify

 

 

 

 

#CARTAS A UNA #MADRE

Como los egipcios frente a lo desconocido, se nos ocurre orar.

Si mamá … la vida continua.  Seguimos enfrentando cambios o nuevos retos.  Hoy estaba recordando cuando nos sentábamos a rezar el rosario de la divina misericordia, siempre me decías que yo no sabia rezar, porque no me sabia bien la letra.  Que lo hacía como si no me importara. Pero esa no era la verdad, si me importaba.  En mi fuero interior creo mucho, soy una persona de fé, tengo mi concepto de Dios y del poder espiritual.   Pero mi manera, y no es bajón de importancia, es que mi forma rezar o de orar es distinta.   Y es normal que todos oremos distinto desde los egipcios, los budistas, los hinduistas, los judíos, los musulmanes, los cristianos y etc… todo tienen oraciones y son validas, solo son distintas.

Quise hablarte de la oración, me encontré que hay dos conceptos como mínimo.  Uno es la oración definición gramatical.  Que dice, la oración es el «conjunto de palabras que expresa un juicio con sentido completo y autonomía sintáctica».  También lo definen como,  el constituyente sintáctico independiente más pequeño capaz de informar o expresar por medio de un idioma la realización de un enunciado, esto es, revelar con palabras el contenido de una proposición lógica, un mandato, una petición, una pregunta o acto ilocutivo o de habla que incluya algún tipo de predicado o desarrollo sintáctico estructurado de sentido completo.  En el sentido espiritual o religioso la oración es:  la acción de comunicarse con Dios, un santo, ya sea para ofrecer pleitesía, hacer una petición o simplemente expresar los pensamientos y las emociones.

En resumidas cuentas, desde que usamos el lenguaje como los papiros, la oración es la forma en la que decidimos expresarle algo a Dios o ese algo que tengamos en nuestra vida espiritual, también algunos lo llamamos Universo.    Para quienes somos creyentes o tenemos un concepto espiritual, la oración es un refugio en momentos de desesperanza, dificultad, miedo, incertidumbre o duelo.    Es cierto, buscamos comunicarnos con algo más poderoso que nosotros o algo poderoso dentro de nosotros mismos.  Especialmente porque buscamos ayuda, en el momento en que oramos, tenemos una fuerte sensación de estar enfrentando algo que nos supera, que no encontramos la forma o la respuesta por nuestros propios medios o simplemente no es suficiente el conocimiento que tenemos.  No descansamos en lo que nos dicen los expertos o científicos.    Oramos para comunicar nuestras penas, para buscar consuelo y para refugiar nuestras emociones;  es un escudo para nuestro temor, en un lugar donde confiamos y hemos encontrado un tipo de fortaleza.   En algunos casos son poderosos los cambios que logra la oración, en algunos casos la oración solo logra consolarnos y permitirnos expresar nuestros sentimientos o algunos casos logramos recibir ayuda.

Escribo para compensar el que no estas físicamente y contarte las recientes noticias, las situaciones difíciles o alegre y los cambios.   Ya sabes… no es fácil aceptar tener una enfermedad o discapacidad.  Oramos mucho, con toda la fé.   Pedimos con fervor que nos muestren un camino a la solución o el camino para librarnos del sufrimiento.    Muchos dirán que, en tu caso con el cáncer, como no se dio un milagro y te curaste, – Coño, pues no valió la pena tanto rezar-.  Aquellos que no creen dirán que no vale la pena tanta “camándula” porque lo que no puede curar la medicina, tampoco lo logró curar nuestra rezadera.   Cuando yo me pregunto: ¿valió la pena?, la respuesta es ¡Si! Valió la pena cada oración.  Y no me importa lo que digan los incrédulos.  Cada oración fue una expresión de amor, de esperanza, de liberar y comunicar nuestros miedos y en finalmente encontrar alivio al sufrimiento (a veces cuando no hay terapia que cure… la muerte alivia el dolor porque ya no se siente y porque no se ve sufrir) Lo que más pedíamos era no sufrir y de una forma u otra … nuestra oración fue escuchada.   Orábamos pidiendo respuestas y luz para ver lo que no podíamos ver y para prepararnos para el futuro, para enfrentar lo que desconocíamos como los egipcios.  Puedo decir que el tiempo trajo respuestas,  que de cierta forma el Universo o Dios escuchó nuestra oración.

Ahora a la realidad toca la puerta otra enfermedad y el diagnostico trae consigo una serie de cosas nuevas.   Este caso es distinto porque es del tipo crónico-incapacitante, no es como el cáncer (crónico degenerativo) que te invade y te amenaza directamente con quitarte la vida o la calidad de vida rápidamente.    Este tipo de enfermedad dice – oye tu, vengo a decirte que gracias a mi, ¡Eres menos capaz! de hacer lo hacías antes… por ejemplo conducir, tus hábitos de vida deben cambiar y estoy aquí como acompañante desgastando tus ojos por el resto de tu vida.  No te voy a matar, solo te voy a obligar a cambiar, te quito ciertas habilidades porque te voy dejando medio cegatona-.    Esa es la Retinitis Pigmentosa (RP),  cada día me va quitando más luz en los ojos, pierdo visión periférica y me quitaron la licencia de conducir.  La muy cabrona ya me puso a buscar otro trabajo que no requiera conducir y olvidarme del coche.

Me veo enfrentada a una situación dolorosa nuevamente y estoy otra vez de rodillas llorando… me repito a mis misma – ¡Joder! ¡Que putada! no poder coger el coche… Me toca aceptar la discapacidad…  Venga ¡Guapa! Que este camino ya lo andamos antes… Esto es una perdida y pues… debemos aceptamos el duelo-.    Entonces, vuelvo y me repito en voz bajita, – tranquila… sabemos que no es fácil, pero debes sobrellevarlo, vivirlo y poco a poco continuar… viviendo la vida-.    Es verdad que las personas se sobreponen, yo se que en algún momento estarán mejor las cosas, que lograre seguir con mi vida y aprenderé a vivir con esto y me adaptaré.    Para consolarme y empezar, vuelvo a las oraciones que hacíamos juntas, las del librito…  Adicionalmente creo las mías…propias.  La verdad es, los humanos desde tiempos antiguos y pasando por los egipcios hasta hoy día, en momentos de incertidumbre o dificultad, oramos.

Y esta es mi oración el día de hoy, es una que me sale del alma y en la que le comunico al universo lo que quiero creer, lo que siento y mis esperanzas.

¡Oh! mi #Dios, el universo representado en ti. Tu amor es verdadero y ligero, mi fé en ti es mi apoyo en los momentos de sufrimiento. Mi fé en ese amor, es la compañía cuando mi pobre humanidad trae la palabra soledad y oscuridad.   Gracias al amor universal, para mi no habrá oscuridad, de alguna manera y de algún modo encontraré luz y seré testigo de las maravillas de este mundo, podré percibir todo a mi alrededor, siempre podré ver.  Mi querido creador, gracias por amarme tanto que me hiciste tan especial y única (1 de 1000).   Seguiré mi camino trabajando orgullosa de tu amor, como prueba de tu gloria dar testimonio de que ser especial es convertirse en un ser brillante, creativo y poderoso.

English version:

Oh! my # God, the universe represented in you. Your love is true and light. My faith in you is my support in times of suffering. My faith in that love is the company when my poor humanity brings the words solitude and darkness. Thanks to the universal love, there will be no darkness for me. Someway and somehow, I will find light and I will be witness to perceive the world around me, I will always be able to see. My dear God, thank you for loving me so much that you made me special and unique (1 out of 1000). I will continue on my path and working proud of your love, as proof of your glory, I will give testimony that being special is becoming a bright, creative and powerful human being.

Oh God, your name appears to remind me the whole Universe inside me can embrace me. Oh my loved God I believe in the unified faith, in the universe love, also that good and positive energy is the first embracing humans in this planet.

Oh, my loved God protects those who suffer and they don’t find inner peace.  My beloved God keeps the compassionate love in the good souls and keeping them together. Love is like gravity keeps us together.

Energy is like God’s force, is strong to create life in the universe. We are all connected and made from the same first life particle and like energy-fluid, Universe energy.

The time of love and compassion will come, time for healing, time to rest, answer and to create.

 

 

HISTORIAS CON EL CANCER

Cocido motivacional para reinventarse, menú el monomito.

“Nuestro trabajo no es negar la historia, sino desafiar el final para levantarnos más fuertes, reconocer nuestra historia y hacer retumbar la verdad hasta que lleguemos a un lugar donde pensemos: ¡Sí!  Esto es lo que pasó. Esta es mi verdad. Y voy a elegir cómo terminara esta historia “. Brené Brown, Rising Strong

Sabes mamá… en estos estos días he estado leyendo un libro sobre levantarse más fuerte, como sobreponerse a las dificultades, acerca de pasar por los momentos difíciles y la vulnerabilidad para luego continuar.  Con un mensaje de posibilidad en el duelo para salir fortalecido.    Después de reconocer y aceptar la realidad y empezar a adaptarme a tu ausencia, crear nuevas formas de recordarte y rituales para honrar tu memoria…  Eso es parte del proceso del duelo. Es casi como, uno inventar maneras de representar, expresar, vincular las memorias y mantenerse conectado con el recuerdo, la vibración de tu ser o los sentimientos positivos que teníamos.   Al pasar esa etapa, el dolor es mas llevadero… menos punzante, quemante, asfixiante…  y va cambiando.  Entiendes la melancolía diferenciándola de la depresión, das el paso a inventariar lo que queda.  Poco a poco vas encontrando fragmentos, de sueños, de ilusiones, promesas dichas… pedacitos que te recuerdan felicidades… con esas piezas re-construyes motivaciones para empezar de nuevo…  ¡Joder! Como si fuera fácil reinventarse.

Recuerdas que habíamos hablado de que adaptarse al cambio, significaba aceptar movimientos en el plano: emocional, físico y cognitivo, que de acuerdo a lo grande del cambio tras tu partida, en la misma proporción sería el reto de adaptación.   Pues continuando con esa idea de interiorizar los cambios y entender, de adaptarse, de encontrar un punto de partida y continuar. Y para responderme a la pregunta: ¿Qué quieres lograr en los días y meses venideros?   Pues… me puse a leer y a buscar una idea o esquema, ya sabes que me gusta eso de auto-terapiarme… además necesito dibujar mapas y esquemas… para poder responder aclararme o crear planes…

Siempre me dijiste que lo importante era tener claro un proyecto… me preguntabas: ¿Cuál es su objetivo? Y ¿Para donde es que va el barco?  Ponerle nombre, objetivos, pasos a seguir, identificar recursos y lo que se necesitaba para llegar…    Hacer un mapa de donde se parte y para donde se va … seguirlo mientras vas buscando los recursos que necesitas para cuando los consigas… no te hubieras perdido en medio del todo…  Siempre decías que el que no tiene claro su punto de partida y su destino, fácilmente se entretiene en el primer pueblo siguiendo una mariposa, o simplemente cambia de destino porque no sabia realmente donde quería llegar.   Por este nuevo comienzo para mi incluía hacer un mapa… y escoger una historia que quisiera seguir para continuar el viaje.

Y tu mamá estas en mi punto de partida como la motivación por conservar lo bonito que me dejaste… honrar la educación y los valores que me diste… tu crianza.   Porque a través de mi historia quienes te conocieron te recordarán.  Siempre se referirán a mi como: La hija de … y de esa forma, cada vez que logre algo o simplemente siga viviendo para contar historias… tu escencia y tu espíritu siguen existiendo en forma de recuerdo.  Aunque mucho cambió con tu partida, una cosa nunca va a cambiar mientras yo este viva… se acordarán de que ¡soy tu hija!   La hija de quien en vida se conoció como una valiente.  Y así concluye el aperitivo.

La joda es el plato principal… que si, que hay que reinventarse… que si, acepto la idea de apropiarme de mi historia, de lo que viví… ok listo, que encontré una motivación para hacerlo y lo serví de aperitivo… y me lo creo… ok listo, acepto el reto de seguir con el próximo paso… acepto iniciar este viaje… destino final:  una rutina reconstruida y sentirme feliz de postre.  El “Main curse”, lo grande, lo sustancioso y lo relevante.  ¿Cómo coños me lo cocino? ¿Y qué?  Esas eran las pregunta

Buscando responderme encontré estas palabras de Brené Brown, me dieron algunas ideas: “Uno de los retos más grandes de crecer a sido reconocer que yo no soy quien pensé debía ser, ó que no soy la persona que siempre me imaginé ser.”   Y eso, es verdad mamá…  Porque justo ahora, no soy quien debía ser… Me criaste para ser la mujer ejecutiva con un trabajo estable, económicamente independiente, altamente resistente, con los pantalones bien puestos y con voz de mando… empoderada, emprendedora y empresaria exitosa… En la realidad tengo alguito de eso, pero se perdió el resto.  Quien me imaginaba ser incluía lo de exitosa, profesional e independiente… plus: soltera, viajera, aventurera, des complicada, des apegada y un “espíritu libre”. Y resulta que… no soy todo eso… gran parte si que esta ahí y se manifiesta…  Bueno mamá como nos vamos a cocinar un cuento… de primeros en la lista de ingredientes tengo:  estoy huérfana de madre, estoy casada con un personaje maravilloso, un espíritu hermoso, noble y que ha mostrado valía enfrentando a mi lado el proceso difícil. Adicionar: estoy desempleada, soy ama de casa y soy económicamente dependiente, soy un inmigrante, soy estudiante aprendiendo un nuevo idioma, me complico la vida más de lo que pensaba, tengo apegos y justo ahora mi ego no se siente muy exitoso.  Empezamos con una parte de la receta para el “Main Curse” (principal)

La receta que me encontré y quiero aplicar para el “Main Curse”.  Me la encontré leyendo el libro Rising Strong. Me quiero cocinar algo que se llama: el periplo del héroe (The hero’s journey).    Si mama yo no puedo vivir sin echarme un cuento… no va a ser tal cual porque es un cuento… pero al menos basarme en el concepto para montarme algo… como una receta… que me sirva para motivarme, quede bien con plan que tengo y de acuerdo al mapa que pinte. ¡Ok! Puedes decir que es l cuento que me monte para motivarme.

Primero mamá, el periplo del héroe es un término acuñado por un estudiado y antropólogo (J. Campbell) para definir el modelo de muchos relatos heroicos.

… te puedo escuchar diciendo: ¡ahora con que va a salir! Se va a disfrazar de héroe épico de Omero, Moisés o Aladdín… Lo que funcione mamá, para salir de está joda dolorosa…  El personaje se lanza a la aventura desde su mundo cotidiano a regiones que ofrecen algún tipo de maravilla (Ej: irse a vivir a otro país y superar un duelo); luego tropieza con fuerzas fabulosas, enfrenta el miedo a lo desconocido, el sufrimiento, la muerte del yo, el dolor de la pérdida; debe pasar por una metamorfosis y acaba obteniendo una victoria o algo valioso para él.  … y si miramos para atrás lo vivido durante tu enfermedad, el cáncer y luego tu muerte creo que hemos pasado por algunos de esos…   Luego el personaje regresa de esta gran aventura con conocimiento, un don o algo valioso y le da poder de ayudar u otorgar favores a sus semejantes. … y en ese final esta mi esperanza… ​ Las fases se pueden resumir en:  el llamado al ajuste de cuentas, el estruendo y la revolución (etapa final la llaman la resurrección)

Si revisas lo que ya he escrito y vivido, creo que lo del ajuste de cuentas ya pasó, el aperitivo.   El estruendo fue con el que empezamos a cocinar la receta, deberíamos continuar hacia la revolución… Para la preparación, según los textos se necesita:

  • Haber aceptado la muerte del yo previo y disposición a la metamorfosis (de la persona). Implica aprender cosas nuevas y olvidarse de actitudes fijas del pasado, cambiar patrones de comportamiento o confrontar paradigmas.
  • Haber pasado por un periodo de marinado (descanso) Después de tragarnos todo lo que creíamos debíamos ser, creíamos ser o teníamos que… eso lo llaman la muerte de “YO” psicológico (cascarle al ego),  Nos marinamos en sentimientos de: humildad, resignación, liberación, introspección, amor divino, espiritualidad, compasión, felicidad de los pequeños detalles y esperanza… Obtenemos un elemento descansado, en paz y sensación de motivación o plenitud.
  • Amasar y mezclar para luego dejar enriquecer la masa. Pasar por pruebas y pruebas, restricciones, frustraciones como si la vida te amasara.  En las cuales puedes fallar al comienzo o sentir miedo, pero vuelves a intentar… hasta que aprendes a hacerlo mejor.  Identificar las habilidades que debes aprender seguido de hacerlo y aceptar lo que la vida te enseña.
  • Con que lo vamos a condimentar… Aliados y enemigos, siempre hay alguien que le sale hacer de tutor o que quiere darte ideas positivas/útiles. Se encuentra un guía, un condimento, acepta solo aquello que te haga mejor persona…    Y quita o aleja lo que pueda estropearte como persona, cualquier condimento que dañe el sabor a insoportable o a otra cosa.  Evita la tentación de poner más de lo necesario o de poner menos por facilismo, agradar a otros no siempre sabe bien…
  • Pruebas para ver si esta quedando bien y tiene consistencia. Si te gusta lo que has creado y podrías decir que te sabe bien.  En esta pregunta si: huele bien, sabe bien, tiene forma… eso te dicen que va quedando bien… Lo has logrado algo y lo has conseguido.  Lo llaman conseguir el don, el conocimiento o algo valioso.
  • Ahora lo debes servir y ponerlo en el plato… presentarlo y compartirlo. Lo llaman el regreso.  Necesitas ayudas o medios para iniciar esa nueva vida para la cual te has preparado. Como que necesitas platos, y cucharas, y la mesa para servir… Identifícalos, contáctalos o tocar las puertas que debes tocar, invita a quien debas invitar y comparte tu historia.

Listo mamá así vamos a cocinar el principal, el resultado de la receta será algo que podremos describir como… una mujer feliz, sanando y en paz consigo misma.   Servimos la mujer que quiero ser, una mujer feliz con su vida y creando día a día su historia.  Viviendo su presente como esposa y ama de casa, gerente de su casa, sintiéndose exitosa por aprender a cocinar, emprendedora en la adaptación al país foráneo, ambiciosa por conseguir 3 idiomas, aventurera iniciando la búsqueda de trabajo, innovadora para poder trabajar en lo que no se imaginaba y honrando la memoria de su mamá a través de su existencia con su historia.

AHHH que rico huele el cocido que nos inventamos con esta receta mamá! La verdad que me gusta y me sabe delicioso…

Me preguntaras que vamos a servir de postre … Um… la dulzura, frescura, simple hermosura de unas fresas con Nata… porque así se siente la felicidad de ir sanando.

“Sigue tu dicha, tu paz … tu voz interior y el universo abrirá puertas donde solo había paredes”. J. Campell. The Hero’s Journey.   

 

 

HISTORIAS CON EL CANCER

Escribir para sanar

No quería que te fueras, no quería que esto pasara de esta forma y tan pronto.  Sabes…  Estoy leyendo un libro sobre el duelo, dicen que es bueno escribir a tus seres queridos que han partido haciendo un diario de como vas llevando el tiempo durante el duelo, decir lo que sea que sientes y quisieras expresarle a la persona si estuviera viva, también hablar sobre tus planes o sobre la visión de futuro que tienes ahora que una parte de tu vida esta como vacía.

Mamá… hace ya tres meses y 10 días que dejaste tu cuerpo terrenal y lo enterramos en un cementerio, hace ya tres meses dejaste esté plano físico-terrenal.   También se puede pensar que hace tres meses te libraste por fin del cáncer, del monstruo y del sufrimiento.  Aún lloro a cantaros desconsolada cuando lo pienso y cuando recuerdo ese día en la iglesia y el cementerio, me digo a mi misma: tranquila es normal que llores porque no es fácil… Nadie dijo que es fácil y mucho menos que sería pasajero…    Ojalá la tristeza y las lagrimas me dejarán continuar escribiendo y encontrar una manera de expresar con cuanta intensidad ¡te extraño!

Vuelvo y me repito en voz bajita, tranquila no es fácil, pero debes sobrellevarlo, vivirlo y poco a poco continuar… viviendo… continuar con tu vida.  Y si es verdad que las personas se sobreponen, el duelo pasa se vive y todo con el tiempo se va sanando, o al menos poniendo en su lugar.  Yo se que en algún momento estará mejor, que lograre seguir con mi vida y aprenderé a vivir con tu recuerdo y tu presencia acompañándome siempre desde el plano espiritual o como energía universal en mi cosmología interior.

Uno ve ejemplos de los demás, me digo a mi misma: anda guapa vamos a estar bien, no eres la primera ni la última en este mundo a quien se le a muerto la mamá, si los demás han logrado superarlo y seguir con sus vidas pues tu también lo harás, si otros han podido tu también puedes.  Son procesos naturales de la vida por los que pasamos todos, la vida y la muerte, con ellos toda la humanidad a lidiado en algún momento, lo hemos entendido a nuestra manera, integrado en la vida y en la historia, para continuar evolucionando y desarrollándonos, entonces tu como el resto de los humanos podrás lograrlo.

Así es mamá como lo llevo… mal o bien, pues no lo sé, pero tengo claro que lo intento.  Mi labor es hacer lo necesario bien para tranquilizarme y recobrar la calma interior  la cual me permitirá continuar con mi vida, alivianando la tristeza, consolándome el corazón,  aumentando la motivación, encontrando fuerzas en las cosas positivas y reciclando sueños construidos en conjunto.  Esos sueños que siguen en mi memoria, para alimentar la llama de vivir con ganas y ser feliz.   ¡Al fin de cuentas lo que más queríamos las dos era que cada una fuera feliz y ver sonreír a la otra!    Vernos sonreír y satisfechas era siempre algo en común.

Lograr una vida satisfactoria, siendo feliz con el día a día y sintiéndome amada era una de las cosas que más te alegraban, ver a su hija siendo una mujer valiente, integra y realizada.    Y por todo eso vale la pena seguir intentando hacerlo bien y pensar que saldremos bien, que podremos continuar.

Realizarme como mujer, puede tomarse como una tarea que he venido haciendo todos los días de mi vida desde que tengo verdadera consciencia acerca de lo que quiero en la vida, desde el final de mi adolescencia y mi joven adultez.  Sabes mamá, en ese proceso aprendí que, en ocasiones uno no es responsable de las cosas o situaciones que le causan daño o le hacen sentir dolor.   Pero si fuí consciente de que cada uno como individuo y cuidador propio, es responsable de decirse la verdad ante el espejo mirando su propio reflejo, identificar que le duele, porque le duele y que puede hacer desde su interior o diálogo interno para sanarse, para cuidarse y para auto-gestionarse… debo incluir buscar ayuda y pedirla… pero la verdad… y  tu mamá sabes mejor que nadie que nos educaron y educamos con una tendencia de auto-suficiencia, a mostrar valentía, la cual puede interferir con lo anterior.

Pero retomando mi compromiso conmigo misma de cuidarme y en lo posible auto ayudarme, también incluyo la parte que me corresponde en auto-sanar.  Decidí que para continuar con la tarea de realizarme como mujer debo gestionar este duelo por tu partida.  Dentro de mi misma y también en mi relación con los demás, en el proceso ayudar a quienes también te extrañan y te lloran, con lo que yo hubiera aprendido positivo en el camino.     Fui al psicólogo, a un grupo de ayuda que tiene la liga contra el cáncer, hice un ejercicio de cosmología interior llamado: Constelación, y ahora estoy leyendo un libro sobre el duelo… también trato de continuar con las actividades que nos gustaban como viajar y conocer, salgo a saludar amigos y familia que te conocieron…   Ahora voy a Barcelona esa ciudad siempre me pone de buen humor, voy a recordar lo bien que la pasamos juntas paseando por esas calles y agradeceré al universo todos los días el haber logrado que vinieras a visitarme y quedarte conmigo por un tiempo en Barcelona.

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Te acuerdas mamá cuando en el verano disfrutabas del sol, como te gustaba el calor, pero incluso era demasiado el sofoco en el intenso verano de agosto, como te maravillaste del sistema de reciclaje eras una visionaria y sabias que todo el mundo debía reciclar, todos mis compañeros de oficina se sorprendían contigo que valiente, que independiente, que alegre y que tan llena de vida se veía mi mamá, que pila y que inteligente porque aprendió a moverse rápido y por si sola entre bus y metro por Barcelona como un paisano cualquiera.  Que orgullosa estaba de ti mamá.

HISTORIAS CON EL CANCER

En Mi Versión, El Viaje de Chihiro.

Otra noche más de insomnio, me consuelo diciéndome que es parte de las fases del  duelo y que debo vivir el proceso.   Parece que es normal  tener un patrón de sueño alterado cuando aún es reciente la perdida.    Vengo a mis notas a buscar en mis escritos refugio o tal vez la única manera de expresarme verdaderamente en cierta forma, alivianar lo denso de sentirme sola,  se que estoy acompañada, tengo a mis amigos, a mi familia cercana, a mi papá y a mi esposo.  Ellos están ahí y me dicen, comunican efectivamente que me acompañan… pero me da miedo decirles que a pesar de eso… me sigo sintiendo muy sola…

Porque ellos no sienten lo que yo siento, porque no se como explicárselos bien, porque no fueron ellos los que pasaron esas noches viéndola sufrir, viéndola morir, viéndola aferrarse a la esperanza, viéndola resignarse, viéndola padecer, viéndola asustada, viéndola recordar, a veces sonreír y a veces llorar.    El que estaba ahí era el cáncer… siempre estuvo nunca se fue.

Creo que ha llegado el momento de hablarle a él.   No tengo ganas de llamarlo por su nombre porque Cáncer es una  palabra que representa tantas cosas, con toda una carga emocional, atemoriza de solo mencionarla.  Uno se pone a la defensiva listo para pelear …  y no quiero batallar, ya fue suficiente, creo que ambos estamos, terminamos cansados.    He decidido nombrarlo  Sin Cara como el espíritu de la película de Myjazaki.

A ti sin cara te hablo, te veo así oscuro y sin forma, traes puesta una máscara porque no es fácil identificarte cuando apareces, con tus los síntomas que tienen cara de cualquier cosa al principio.  Además persigues a la persona, te interesas por ella y la sigues como el Sin Cara seguía a Chihiro.  Eres así al comienzo casi invisible, luego te alimentas de las emociones de las personas y te vas llenando con todo lo negativo, te vas tragando la gente hasta que te vuelves grande y absolutamente notorio.  Cuando ya te has tragado gran parte de los habitantes del barco (la metástasis)  y  llega el punto en que no cabes, cuando has consumido todo lo que hay alrededor, terminas tragándote la esperanza…

Te dimos pociones, pastillas y al final intentamos con amuletos mágicos que solo sirven para que nos seas menos pesado a quienes te cargamos por colateral,  pero al igual que Chihiro tenia que viajar con ella en el barco y contigo.    Llego diciembre y te dije: no he venido a batallar, eso ya lo intenté con todas las fuerzas que tenía, invertí los recursos que tenía, y así estábamos terminando con lo poco de felicidad que nos quedaba en el cuerpo y en el alma.  Por seguir en esa batalla, una que ni tú y támpoco yo ganamos.

Así como No Face (Sin Cara) te conviertes en un monstruo.  Como monstruosidad logras asustar y aterrorizas exhibiendo toda la fatalidad, levantando de noche a todos los otros miedos para que vengan a acompañarte en la fiesta que te montas.  Cada día era más fuerte tu música y cada día el terror de una visita del reino de Anubis,  era como si nos invitaras diariamente a la peor de las casas embrujadas con coche funerario incluido y adición de cadenas representando mi impotencia!   Luego para completar la fiesta de cuando en cuando llamabas a tus colegas:  la culpa, la rabia y nos agarraban a azotes de silencio.   Vaya fiesta que se montaba el Sin Cara con sus amigos monstruos en la casa de mi pobre enfermo y mi familia, comentaban los vecinos.

Sin Cara te metiste en la casa de la mujer más significativa en mi vida! ¡Y sos un Hijo de Puta!  ¡Rabia es lo que siento al ver la fiesta que te has montado! ¡Desgraciado!   Por más que llame la policía (Oncólogos), te mandamos fuerzas especiales (clínica especializada en oncología), te mande los ejércitos de médicos chinos, del este y del oeste… le bajaste al volumen un tiempo y a la intensidad de tu fiesta.  Pero apenas dimos la espalda un poquito para dormir tranquilas un par de noches…  volviste a levantar tu puta fiesta y regarte por toda la casa.   Pero que me queda a mi … la impotencia y con ello la rabia…  ¡Es que sientes una puta rabia no poder hacer más nada!

¡Aunque quiera pagar la mejor fuerza elite con el armamento de última tecnología… tendría que bombardear la casa entera y acabar hasta con el nido de la perra, para sacar el cabrón!   Y puedes ser tan cabrón que tenia abarrotado de juegos artificiales y etileno el depósito para que explotará todo y así acabara mejor la fiesta.    Porque sabíamos que bombardear la casa entera, era acabar con todo e incluso la poca felicidad que quedara en el barrio o el buen recuerdo.   Porque acabamos escogiendo dejarte morir con tu fiesta y disfrutar de los días siguientes cuando se dormían tus monstruos,  nos daban momentos de tregua y calma para ser felices encontrando la paz para morir.   Por esos momentos de tregua que nos quedaban, no atacamos, por eso no he venido a pelear contigo, he venido a decirte que morimos en paz en tu fiesta…  ¡Cabrón! ¡Descansamos y en paz con una sonrisa cumpliendo nuestras noches de desvelo, felices de haber bailado lo que pusieron!

Empecemos que acepto que te quedaste instalado, que tomaste la casa terrenal de mi mamá (su cuerpo), que te montaste  tus fiestas… pero hasta cuando ella quiso y te dejo… Desgraciado!

Que hiciste ruido y me fastidiaste la vida llevándotela contigo.  Pero, así como el Sin Cara no es del todo malo y chihiro logra que vuelva a su estado inicial, yo espero lograr que un día… ya no duela tanto tu recuerdo, que así como logramos aliviar el sufrimiento en la fase terminal del cuerpo de mi madre, logre yo aliviar mi pena por su ausencia, que no sea  más grande  y tu Sin Cara te vas a  notar menos como al principio.  Poco a poco  serás remplazado por los recuerdos bonitos y las sonrisas que construimos juntas, mi mamá y yo cuando batallábamos juntas… un poco más de tiempo, que te voy a sacar de ese saco negro los buenos recuerdos y tendrás que coser en la casa de la bruja con una maquina singer, un hermoso manto, un futuro mejor cuidando de las dos.