La Historia de Amanda

Segunda Imagen: Un cojín para sentarse y un café.

Después de escuchar las palabras del Guardia García, giro su rostro a la única ventana que tenia su celda y respiro profundo.  Se recostó en la pared, dejándose deslizar sobre los colchones, adoptando una posición sentada, que se lo permitían sus cadenas y estirando las piernas.   Empezó a acicalarse el cabello como si se estuviera peinando, mientras le decía a García, – Mejor me calmo y dejo que me presentes con la visita. No quiero que piense que me la puedo comer de un grito o que puedo arrancarle una oreja de un mordisco, esas cosas no son para las visitas.  Mejor me peino para la primera impresión. Me pregunto, ¿a quién me traes?, ya que eres tan gentil conmigo de traerme carne fresca a esta hora. Tal vez es tanto tu compromiso con la patria, de mantenerme viva, que ahora has decidido traerme mujercitas para que me divierta y se me haga menos pesado el encierro. –

Amanda, no te hagas falsas ilusiones en tu retorcida mente no heterosexual, libidinosa y libertina.Mantenerte viva no significa que me preocupe de ti de ninguna manera o en ningún modo adicional, exclusivamente es para asegurarnos que sales en las fotos, que enviamos como señal de supervivencia, y te mantenemos respirando para cuando vengan los de las organizaciones feministas del extranjero a preguntar por ti.  Podamos hacerte una foto para mostrarles.   Pero ya que lo has notado, he decidido darte una oportunidad.  La calvita aquí presente, es profesora de meditación.  Trabaja en una de esas fundaciones ridículas de monjes descalzos, enseñándole a respirar a las presas.  Y te voy a dar la oportunidad de entretenerte aprendiendo a respirar.  Si te portas bien hoy, ella podría volver mañana, y el día después y así mas días. Que de algo te sirva este tiempo aunque sea para que aprendas a respirar bien, no solo a chillar o roncar como un animal.

 

Ella, paso su mirada escrutadora por todo mi cuerpo, sentía como si con sus ojos me estuviera requisando hasta la ultima costura y dobladillo que tuviera mi ropa.  Su gesto de desprecio y de disgusto era notorio, levanto una ceja y movió sus labios a un lado y otro, estiro un poco los labios en señal de duda, y leí en su rostro escrita la palabra, insípida.

No había nada en mi presencia que pudiera interesarle, su rostro claramente comunicaba que yo para ella, no era nada de su interés.  La duda era lo único que le quedaba.  Pero si hay algo que he aprendido de Amanda, es que es como un felino, sabe observar y sabe esperar, sabe esperar a ver si su presa se mueve o no, sabe caminar despacio y sabe olfatear lo que pueda usar como una oportunidad en su beneficio.  Eso fue lo único que la inspiro ese día a escucharme, a permitirme sentarme en mi cojín de meditación y explicarle el propósito de mi visita, contarle el trabajo que hacíamos en las cárceles.  Ese día logre negociar con ella y con García una siguiente visita.  Vendría al día siguiente, traería comida dulce y sabrosa que a ella le gustara y que me autorizará la guardia, nada en elementos metálicos solo recipientes plásticos, todo bajo la supervisión de la guardia y en cantidades pequeñas, y lo mas importante, me autorizaban traerle una taza de café.  Aunque fuera frio, y con un pitillo, para ella seria suficiente.

 

Muy temprano, a la mañana siguiente prepare todo en elementos plásticos como me lo ordenaron en la prisión. Prepare el café y lo llevaba en una taza plástica, como lo había prometido a mi hora y con mi cojín de meditación, también algunos cuadernillos de cantos en pali, estaba lista para irme a la prisión.

 

El trafico en macondo es abrumador, mi madre dice que lo que hace la miseria a veces no es la pobreza, si no las horas que los ciudadanos pasan entre un bus o un carro, respirando smoke o perfume de bus y rumiando sus emociones mentalmente.  Yo iba de salida muy temprano, pero apurada por el tiempo. Ella se ofreció a acercarme para evitar que fuera en bus cargando con las portas.  – Oye Eva y ¿para quien llevas esos portas con comida? ¿Acaso te vas a quedar a almorzar con las reclusas? –

No mamá, no es eso.  Me dieron la oportunidad con trabajar con una reclusa muy difícil, que esta en aislamiento.  Y para que aceptara y darle un poco de motivación acordamos que le llevaría algo de comida, algo diferente a lo que hay en la prisión, y con la supervisión de los guardas.  La podrá comer después de la meditación, y si colabora. Lo más importante es que no este agresiva, porque parece que tiene mucha ira.

– Eva, mi cielo cuídate mucho.Entiendo que quieres hacer este trabajo con las reclusas, lo ideal hubiera sido trabajar en el bloque de rehabilitación. Entiendo que la única oportunidad de entrar que les dieron fue este pabellón.  Pero ten cuidado, en ese pabellón hay personas peligrosas, pero también hay presas políticas y creo que hay temas ocultos que quieren mantener bien guardados de la prensa internacional.  Cuídate mucho, a veces solo por ser testigo en este país, te pueden pasar una factura, que puede costar la vida.  Una factura, solo por tener ojos y ver lo que otros no quieren que veas.  Cuida mucho donde miras. –

Si mamá, eso me he dado cuenta, que el silencio debe ser mi mejor aliado.  Mi intención es ayudar.  No soy actor, no soy parte y menos tengo apegos, mi única función es la observación con ecuanimidad, y ciertamente eso de ninguna manera significa hablar mucho.  Tampoco he venido a esta experiencia a opinar, a mi no me corresponde opinar.  Pero creo fielmente que, si les enseño a meditar, podrán hacer más llevadero sus días de encierro y tal vez liberarse de su sufrimiento interno.

 

– Hija, si en algún momento sientes que te están involucrando o siendo testigo de temas difíciles, que no estén alineados con tu proyecto de meditación. Por favor déjame saberlo y si es necesario te buscaremos otro sitio para tu proyecto. Recuerda que no estas sola y tienes el respaldo de tu padre y el mío.En este país sigue pesando de quien eres hija. –

Tranquila mamá, a nadie le hará daño sentarse a meditar, no hay actividad más pasiva que sentarse solo a observar la respiración.  Y la mayor parte del tiempo la meditación se hace con los ojos cerrados.  El único descubrimiento es, el que cada persona hace en su interior y eso no es peligroso para nadie.

 

Termino el trayecto, le di un beso a mi madre, y  me despedí con una sonrisa, la idea era dejarla tranquila.  Me bajé del carro y fui a hacer todo el proceso de ingreso a la prisión.  Pienso, que es normal que mi mamá sienta preocupación por mi, es parte de su rol de madre.  Pero, yo no debía entrar en más detalles con ella por el bien del proyecto.

 

Me ordenaron sentarme y esperar a que el Guardia García viniera a buscarme, mientras tanto dos personas de la guardia revisaban y hacían pruebas de todo tipo a los alimentos que traje, y a mi cojín de meditación, pensaba dentro de mi, que tan peligroso puede ser un cojín de meditación para ustedes.   Finalmente, García me llamo desde la puerta de entrada a los pabellones del núcleo.  Me saluda amablemente y me dice, – Hola la calvita que volvió hoy, debo agradecerle por venir. La loca de Amanda a estado tranquila porque sabe que recibirá algo.  Debo prevenirla, esa mujer es una tigresa vieja, llena de mañas y estrategias, es como una encantadora de serpientes, también es como un camaleón, buscara la manera de sacarle ventaja a está situación. Cualquier movimiento que ella haga o información sobre sus planes que ella comente, debe inmediatamente reportarme y comunicarme, siempre primero a mi  y antes de salir de este pabellón.  Espero calvita que recuerde, que el silencio es el mandamiento principal del núcleo. ¿Lo recuerda? –

Si Capitán García, lo que pasa en el núcleo se muere en el núcleo y lo único que se escucha en estos muros es el silencio, todo lo demás nunca se escuchó, no se escucha y no se escuchará.

– Muy bien la clavita esta empezando a entender como funcionan las cosas aquí. Mientras esa norma siga así de clara, no tendremos problemas.  Todo se puede conversar. –

 

Nos dirigimos a la celda de Amanda, tengo que reconocer que me temblaban las piernas, sentía un calambre en los intestinos y un vacío en la boca del estomago.  Todas esas sensaciones son representaciones físicas de emociones: miedo, sensación de incertidumbre y ansiedad.  Tenia mariposas, pero de las negras en el estomago, sabia que debía enfrentarme a este reto, porque era parte de mi misión en la tierra, de mi formación, de mi objetivo, pero sencillamente estaba aterrada de enfrentarme a lo desconocido.   Mientras caminaba los últimos metros, me palpitaba el corazón a millón por hora, debía parar y recuperar mi punto de equilibrio antes de entrar, estaba a punto de conocer más sobre este personaje y estaba a punto de conocer de frente su ira.  Lo más retador de todo era que en el fondo de mi corazón, sabia que detrás de todo esto encontraría respuestas y que tenia deseo, quería que funcionara y quería las respuestas.

Se abre la reja y esta ella sentada, en actitud tranquila, observadora, reposada sobre sus colchones, con sus manos a los lados descansando sobre sus piernas.  Me contempla con mirada cuestionarte, esta evidentemente a la expectativa.  Ella también quiere observarme, ella también siente curiosidad.  Eso es un buen comienzo, siempre la curiosidad nos lleva a hacernos preguntas y las preguntas nos llevan a querer indagar por respuestas, eso entre los seres humanos es un precursor del diálogo.

 

Al entrar García me hace una seña para sentarme y con tono de voz autoritario, -Bueno Amanda, te voy a mostrar la comida que trajo la calvita, ya la revisamos y la dejare aquí a la distancia.   Voy a quedarme en la entrada de la celda.   La Clavita trae su cojín y se sentara a cierta distancia tuya para irte dando las instrucciones y conversando contigo. Ya sabes que si te portas bien ella volverá mañana y así consecutivamente. –

 

Me senté en el cojín y vi que García ponía una silla y se sentaba exactamente afuera de la celda. Amanda no lo podía ver, estaba completamente lejos de su mirada.  Note que se puso unos audífonos y saco su celular del bolsillo, ciertamente yo no representaba ningún peligro para él y ciertamente mi seguridad, en caso de que Amanda se alterará, tampoco le importaba.

Amanda mirándome de frente y con un tono más agresivo en su rostro me dice – Dame la comida, a ver que fue lo que trajiste. –

EllaYo en cambio, me acomodo en mi posición de flor de loto y la mire con serenidad y compasión, debajo de su rostro agresivo, parecía esconder tanto dolor.  Con mirada compasiva le respondí, – Primero vamos a hacer el primer ejercicio de meditación, enfocándonos en la respiración, después de hacerlo te podre dar la comida, con la supervisión de García. Ese fue el acuerdo. –

Ella explotó en ira, – Calva desgraciada, no estas aquí para que yo te sirva, estas aquí porque yo así lo decidí y sí se me da la gana, te podría hacer sacar de esta puta guarida de ratas.  Dame la maldita comida, ¡Ahora!  Es la única puta razón por la cual me aguanto tu presencia y estas aquí. –    De una manera rápida me escupió, en un par de ocasiones.  Cada vez que me negaba a darle la comida, seguía insultándome, era tanta su ira porque no hacia lo que ella quería, que ni siquiera se había percatado de que a pesar de sus gritos, García no entraba.   Intento golpearme con sus manos, pero me había situado a suficiente distancia para que sus cadenas no le permitieran tocarme.

Yo seguía sentada en mi posición de flor de loto en mi cojín y permanecía quieta, solamente la observaba, seguía manteniendo mi mirada compasiva, mientras observaba como en ese cuerpo la ira movía sus expresiones, entre voces, gritos, miradas, gestos de asco, ojos en llamas, movimientos de sus manos tratando de golpearme y la colección de insultos más grande, que yo no me hubiera podido imaginar sola. Mientras me insultaba, yo me preguntaba de donde sale tanto vocabulario para proferir adjetivos negativos, me imagino que la misma riqueza permitiría adjetivos positivos e intentaba por cada insulto encontrar un adjetivo que fuera lo opuesto en positivo.  Mientras hacíamos el ejercicio, paso un largo rato antes de ella darse cuenta que García, no estaba escuchando y de ninguna manera prestando atención.

 

Entonces estado de pie, mirándome de frente y con un tono más calmado me dijo – Sabes que, si estuvieras un poco más cerca, te podría ahorcar con estas cadenas.  Tienes el cuello delgado y frágil. Pero, aun así, mujercita sigues ahí sentada justo en la distancia adecuada para no estar muy lejos y poder observar, la puerta, mis cadenas, mi presencia y todo mi cuerpo. En el ángulo perfecto para que no te alcance.  No eres tan tonta como pareces, de algo te debe servir no tener tintura, ni pelo en la cabeza.  ¿Cómo te llamas? Porque no creo que tu nombre sea Calvita. –

Mi nombre es Eva, estoy aquí para enseñarte a meditar, si me dejas, y la verdad no acepto todos los regalos verbales que me diste, esos te los quedas tu.  Yo solo he venido a observar como tu dices, y a ensenarte a meditar.  En relación con lo de ahorcarme, no tengo porque tener miedo de que me hicieras daño, porque yo no soy tu enemigo. En el fondo de tu corazón, lo único que tienes claro hoy Amanda, es que puede ser una oportunidad.  No soy tu amiga y tampoco soy tu enemiga, pero podría ser esta conversación una oportunidad, y eso lo sabes.

 

Volvió a recostarse en la pared y se dejo deslizar hasta sentarse, volvió a mirar su ventana y luego me miro fijamente con displicencia, había mas interés que desprecio esta vez.  – Eva, dices que te llamas mujercita. Al menos eso me gusta que no tienes un nombre como todas las mujeres de bien en este país, por lo menos no te llamas María. –

 

Me observaba en silencio, ahora era mas la curiosidad en su mirada, por momentos sentía que quería apuñalarme con los ojos, por mementos sentía que quería interrogarme, por momentos sentía que quería levantarse y tirarme por la ventana. Porque por momentos verme sentada, inmóvil respirando tranquila, en su presencia feroz, era algo evidentemente incomodo para ella.   – Oye Eva y porque no empiezas a hablar y a decirme que carajos es lo que quieres que haga.No creo que tengas toda la vida para estarte sentada imitando a Buda, con tu cabeza rapada, tu cuello delgado, con tu pecho plano y ni siquiera tienes tetas en las cuales entretener mis ojos y mi mente morbosa.   Habla que carajos es lo que tengo que hacer para que me des la comida y te largues. –

 

Ahora se veía un poco menos agitada, no puedo decir tranquila, pero menos agitada.  Seguí sentada y respirando suavemente.  Entonces decidí hacer algunos de mis canticos en Pali.  – Amanda en realidad sólo tengo asignadas dos horas para estar aquí, de las cuales me quedan 30 minutos.Por ahora lo único que haremos es que sientas el aire salir y entrar a tus pulmones, mientras observar tu respirar y escuchar los canticos que hare en un idioma llamado Pali. –

Hice los canticos durante 20 minutos, y mientras tanto la observaba.  Ella intentaba contener su molestia, quería continuar resistiendo y pretendiendo que hacia lo de respirando-observando.  Ahora era una competencia para ella, parecía que, si yo había logrado aguantar una hora y media solo observándola, ella aguantaría mis canticos durante 30 minutos solo observándome, parecía que estaba decidida a demostrar que podía.   Al terminar me levanté pausadamente y me hice delante de la puerta, golpeé las rejas de la ventana muy fuerte con mi zapato. Y le grite a García, la sombra del reflejo entre la luz de la ventana y mi cuerpo lo vio, se percato que me movía e inmediatamente se levanto, guardo su teléfono, se puso en posición atenta y entro.

 

No dijo nada, solo me miro y me hizo señas de acercarle la comida a Amanda.   Le dijo, – Amanda, calmadamente y sin intentar ningún movimiento extraño, recibe la comida que ella te dará, termina lo que puedas comer en este mismo instante, porque debemos retirar cualquier evidencia antes de irnos de esta celda. –

Lo primero que tomo fue la taza de café, no la bebió, solo la olía, y respiraba profundo para quedarse con el olor adentro.  Mientras la olía, respiraba profundo como si fuera oxigeno.  Luego abrió lo demás y comió lo que pudo con las manos, solo un poco, y lo demás en cuanto nos descuidamos, me lo tiro en la cara.

García intento golpearla, pero alcance a interponerme, entonces se detuvo casi encima de mi cuerpo.   Le pedí que se quedara quieto y le mostré el reloj en su muñeca para recordarle que se había terminado mi tiempo permitido.  Le di a entender, que había sido descuido mío, no la mire a los ojos, recogí la comida regada, lo mejor que pude y los restos, empaque todas mis cosas.

Antes de irme, la mire con toda la compasión que me salía del corazón, ella sufre y su ira la hace ignorante, por eso reacciona así.  Tal vez ella no sabe que la comida no tiene ninguna culpa en lo que le pasa, cuando ella no entiende que arrojándome comida no me hace ningún daño a mi, sólo se lo hace a ella misma.   Pero no soy yo quien debe decirle eso.  Ella lo entenderá un día por si misma.  Me incliné y le dije – Muchas gracias Amanda, por permitirme tu presencia aquí este día, te veré mañana, a la misma hora en la mañana -.

 

La Historia de Amanda

Primera Imagen: Las cadenas. Por Eva S. G.

La Historia de Amanda  Primera Imagen: Las cadenas.

Como supe de la existencia de Amanda, te he hablado mucho sobre ella, ha robado casi toda mi atención en los últimos días.

Llevábamos casi un año con la fundación buscando la oportunidad para entrar a trabajar con este proyecto, y el permiso del comando general carcelario para mujeres.  Si logramos poder trabajar en el comando, con la división de rehabilitación y reinserción de mujeres para la vida domestica, seria fabuloso.   Pero ya sabes como es la burocracia en este país, es tan enorme como la abundancia de su paisaje y tan alta como los picos de los andes.   Por el momento tenemos permiso de trabajar con las condenadas en aislamiento, las presas de difícil carácter y en control de comportamiento, casi todas comparten la misma categoría en la clasificación de la prisión: Aislamiento por inestabilidad de carácter, peligrosas para la seguridad pública y limitadas para la normalización o reinserción.

El núcleo, son pabellones oscuros, húmedos y todos están ubicados en las antiguas instalaciones del reformatorio femenino; son muros, celdas, e instalaciones sanitarias muy precarias y extremadamente viejas.   El pabellón esta rodeado por un muro adicional de seguridad que lo separa del nuevo centro, pero como todo fue construido alrededor del edificio viejo, termina siendo el núcleo de todo el complejo carcelario, sin embargo, te puedo decir que esta bien aislado.  Nada de lo que pasa en el pabellón de aislamiento, se escucha en los muros administrativos, ni mucho menos en las otras celdas del nuevo edificio y menos aun en el nuevo centro de entrenamiento, el cual pertenece a la comisión de reinserción y rehabilitación.  Lo que pasa en el pabellón del centro, muere ahí, y no sale de ahí.

Nos asignaron las celdas 013, 014, 016, y 000, era mi primer día de trabajo y las reclusas recibirían nuestra visita con la compañía de guardas, la idea era explicarles el trabajo y en grupos de a dos, en la sala de comer que hay en el pabellón practicar la meditación con el grupo pequeño que aceptara.  Ellas recibirían ropa nueva y los alimentos que nosotros llevábamos, mas la ventaja de salir de su aislamiento por un par de horas, todo a cambio del buen comportamiento.   La primera jornada fue bien, aceptaron colaborar por la idea de estar fuera de la celda, respirar e intentar la técnica fue bien, para mi ese día fue el inicio de un reto, y fue un excelente día.

Después de varias de semanas rutinarias y buen trabajo, una de las reclusas no asistió, estaba enferma y nos pidieron hacer un practica de meditación con ella en la celda.  Era la primera vez que caminaba más allá de la sala de comer, y me internaba verdaderamente en los pabellones, en el núcleo de aislamiento.  Lo primero que me impactó fue el hedor a moho mezclado con olores de alcantarilla, se escuchan goteras y fugas de agua que ruedan por las paredes, tuberías viejas y dañadas que nunca serán reparadas.  Alguna que otra rata pasa corriendo, para esconderse o para ver si las visitas dejan caer algo de comida.    Cuando llegamos a la celda, María estaba realmente pálida, casi no podía hablar, se ponía la mano en el pecho, los labios los tenia azules, los dedos también, no tenia que ser una experta en medicina para saber que la mujer estaba muriendo.  Me miro a los ojos y me dijo:  Sólo quiero que hagas ese ejercicio de respirar conmigo, hasta que logre ir dejando de respirar con calma… Ya por fin he encontrado mi camino a la libertad, no saldré, pero quiero morir sabiendo que puedo ser libre.  Me senté a su lado en posición de loto y empecé a hacer los canticos en pali que he aprendido, y ella poco a poco se iba apagando.  Su respiración cada vez mas espaciada y cada vez mas corta, cada vez mas superficial, se iba deteniendo y era casi imperceptible.   En un ultimo instante abrió los ojos y me miro, con la voz frágil y quebrada, hablando con ahogo, me dijo “Amanda es quien debe liberarse antes de morir, encuéntrela y dígale que se libere, ella es un ángel, pero no lo sabe, encuéntrela antes de que muera atada.”   Los guardas le dijeron que se callara de un grito.  Ella cerro los ojos, y solo murmuraba Amanda, y así dejo de respirar y de murmurar.

Los guardas me agradecieron por la ayuda, y por mi absoluto silencio.  Si queríamos continuar con nuestro proyecto, era claro entender y practicar esto: lo que pasa en el núcleo, se queda en el núcleo, lo que muere en el núcleo nunca existió y no merece ser recordado.

Pasaron algunas semanas, nuestra misión principal era enseñarles a meditar a estas mujeres, y nos estaban permitiendo hacerlo.  Un día los gritos de dolor que venían por el pasillo, era muy perceptibles, los guardas se levantaron y corrieron hacia los pabellones y las celdas.  La guardia murmuraba, los escuchaba decir – Es la puta perra rabiosa que se alboroto y hoy decidió ahorcarse con sus cadenas -.    Tanto los guardias como las guardianas se veían tan angustiados, sus palabras eran despectivas hacia esa persona, pero al mismo tiempo parecía muy importante que no se suicidara.  Parecía muy importante que estuviera y se mantuviera viva.

Detuvimos la meditación, y procedieron a encerrar a todo el mundo en la sala de comer.  Entonces abrí los ojos y mire a Guardia García a los ojos, en mi mente me preguntaba ¿como puedo ayudarlo?   Creo que mi mirada fue suficiente para comunicarnos, el me miro de frente a los ojos, y alzando la voz me dijo – oye tú cabecita rapada, ¿Cómo lo vez para lidiar con una puta loca alterada y calmarla a punta de canticos? -.

Me puse de pie y en silencio me acerqué a García y mirándolo a los ojos le respondí – siempre hay que intentarlo, es parte de observar la rabia y la locura, como todo no duran para siempre, todo cambia -.

Me tomo de la mano y me guio a paso muy rápido por los pabellones, hasta llegar a la celda 9.  Estaba gritando, como si fuera un aullido de un perro herido, las palabras que se mezclaban con el aullido decían – Perros malparidos, cobardes hijueputas, saben que muerta les daría más problemas, ni siquiera tienen las huevas para pegarme un tiro y acabar con este circo -.    Puedo decir que en sus palabras había algo de verdad, porque incluso García olía a miedo.     Entramos a la celda, García me cubrió dejándome detrás de su espalda, ella estaba allí, de pie sobre unos colchones que habían en el piso, tenia marcas en sus brazos, y lesiones en el cuello, estaba sangrando por algunas de las heridas pequeñas que tenia en el cuello, tenia en las manos uno brazaletes de metal plateado que forraban sus muñecas, en cada brazalete tenia una cadena de aproximadamente 2 metros de longitud, que a su vez terminaba integrándose  a una placa central de metal en la pared.  Una de las cadenas estaba recubierta con un material que parecía ser silicona, la otra tenia gran parte del material roto y estaba descubierta, con pequeñas manchas de sangre.  Ella era aun amarrada tenia una presencia feroz, sus ojos irradiaban fuego, sentías como si te fuera a ametrallar, o estuvieras frente a un fusil, lo que esta mujer expelía era un intenso calor, un punzante espectro, el olor de la ira.   Se sentía su rabia por toda la habitación, se sentía emanar rabia de todo su cuerpo.

García le dio unos azotes para alejarla de nuestro camino, como los domadores hacen con los tigres.  Me mantuvo detrás de su espalda y en su tono de voz más alto le dijo – No te voy a dar el gusto de matarte zorra malparida, mi obligación con la patria y con el ministro es mantenerte viva, perra desgraciada.  Mientras de mi dependa, aunque tenga que ponerte tubos a las malas para meterte la comida entre las tripas, aunque tenga que ponerte yeso en las manos para que no puedas usarlas, lo que tenga que hacer para mantenerte viva, perra hija deputa.   No es cobardía lo que me impide pegarte un tiro en la cabeza, es lo que más quisiera en este momento, es mi honor lo que me lo impide. En cambio, te sigo manteniendo viva desgraciada, porque mientras estés viva, aquí encerrada y con tu boca callada entre estos muros, no le haces más daño a nadie, no contaminas con tus ideas desviadas a nadie.  Te contenemos como la peste que eres. Porque eso eres Amanda, por eso estas aquí, por poderosa, por ser asquerosamente hermosa, por desviada, por libertina y por que infectaste la mente de muchas y muchos.  Debemos proteger a Macando de gente como tu, porque son el inicio de la peste y la peste nunca debe, morir siendo una heroína.  Primero se olvidarán de ti y luego te dejaremos morir -.

Ese día conocí a Amanda, luego entendí porque era tan importante contar su historia antes que dejarla morir.  Incluso ayudarla a morir y contando su historia, vendría luego a tener mucho sentido.

Text By  Eva S. G.

 

 

 

La Historia de Amanda

Les Presento a EVA…todo un personaje.

La historia de Eva.  Es una jovencita en sus veintes. La conocí en Londres, y por cosas de la vida nos volvimos a encontrar en el pasado retiro de meditación #Vipassana.   Ella esta un pelín rayada … es decir muy obsesionada con el tema del Dharma, el budismo y con la historia de su amiga Amanda.  Uno de sus objetivos es alcanzar lo más cercano que se pueda la “iluminación”.  La verdad es un tema que le apasiona, ya ha hecho como 5 retiros vipassana, vivido en retiros de un mes en centros budistas en Nepal e India, ha escalado el Himalaya con tan solo 19 años… quien cojones invierte sus findes entrenando para escalar el Himalaya, meditando y los viernes metida en centros de acondicionamiento físico, ¡en vez de andar de fiesta!   Quien cojones hace eso a los 20s, pues lo hace Eva.

Ella es una señorita de apellido y abolengo, bien educada, habla 4 idiomas y está aprendiendo Pali.  Es súper letrada y tiene mucha cultura general, en parte la vida se lo ha puesto fácil, porque es muy inteligente. Además, es hija de diplomático importante Palombiano y su mamá es una importante periodista activista de derechos humanos Franco-belga.  Aunque nació en Palombi, creció en Europa viviendo en diferentes países: Francia, Bélgica, Inglaterra y España.  A sus 16 años decidió que, en la vida ella debía empezar un viaje de descubrimiento interior, lo que la llevó a visitar la india budista, Nepal, a meterse a estudiar psicología en Londres y luego irse a vivir e instalarse en Macondo con sus papás (que habían regresado a Palombi), según ella necesitaba reconectar con sus orígenes.

Con Eva nos conocimos un fin de semana durante un curso de introducción al coaching.  ¿Qué hacia ella ahí? Pues quería saber como era eso de Life-coaching y si hacia “match” o nó con su camino y su misión en la vida.  Si yo se… que los comentarios de Eva pueden sonar muy fumados a veces, lo se. Pero más allá, ella tiene una fuerza interior, una bondad en su corazón, tiene una pasión por ese objetivo claro (compartámoslo o no; entendámoslo o no), su perseverancia en ello y convicción hacen que uno hasta le crea el cuento, y la vea en un futuro siendo capaz de lograr algo parecido o muy importante para ella.  La verdad yo respeto a la chica, porque el coraje, su convencimiento y la disciplina que tiene, lo que refleja su historia, que es de admirar según yo.

La otra cosa que me hizo sentir curiosidad y acercarme a hablar más con Eva, fue esa bondad que refleja, esa naturalidad, esa mirada compasiva con la que mira a todo el mundo a su alrededor, la pausa con la que habla, la suavidad del tono de su voz, la sinceridad en su expresión, la curiosidad, la sencillez, una sabiduría en sus palabras, las preguntas que hace que lo dejan pensando,  y el interés genuino por ayudar a las personas, parece un alma vieja en un cuerpo de jovencita.   Ella con su cabecita rapada, esos ojos cafés que irradian gozo, con ese cuerpo delgadito y pequeño, metida en esas vestimentas anchas, uno no sabe si tiene curvas o es plana, pero se ve hermosa… a uno solo le provoca quedarse mirándola y ni tocarla, se ve tan placida consigo misma.

Pero a que viene todo este cuento… Eva tiene un lado agobiante, y es cansona cuando se obsesiona con un tema, se los digo porque la he sufrido. Cuando te quiere convencer de algo y le has dado entrada, te llama literalmente todos los días a primera hora de la mañana a preguntar: – ¿Cuándo vas a publicar los textos que te dicte? Me dijiste que sí me ayudarías, puede ser hoy mismo.  Como te sentirías tu sabiendo que esa mujer esta sufriendo y tienes la oportunidad, con una pequeña acción, de ayudarme a liberarla de su sufrimiento. ¿los publicas hoy mismo? –

Todos los días llama, muy temprano en la mañana con las mismas preguntas y la misma historia… Hay algo que aprendí de Eva, que es realmente insistente.     Pero incluso su insistencia con la historia esa de su amiga Amanda, se me hace admirable, porque yo creo que es una causa perdida, que se esta haciendo un lio y que si Eva esta mal de la cabeza… su amiga Amanda esta aún más loca… A pesar de eso Eva le quiere ayudar, porque la verdad es que, Amanda por más loca que este e irreverente que sea, no se merece todo lo que esta viviendo y menos estar sometida a esas cadenas.

Eva se metió en la cabeza que, si cuenta la historia de Amanda, eso la ayudará a liberarla de alguna manera y contando esa historia la ayudaremos a liberarse de su sufrimiento.  También esta obsesionada con el tema, porque Eva siente que sacando la historia al público y contándola, ella misma va a “unlock” esa cerradura que no le permite avanzar y desprenderse, para seguir su misión en esta vida.    Les cuento todo esto porque… “ I surrendered”  Ya dejé de resistirme y termine aceptando que le voy a prestar mis espacios a Eva, para que ella cuente la historia que quiere contar de su amiga Amanda.   Yo se que las cosas de Eva están medio sacadas de la realidad, porque en parte es así. Yo se, que cuando uno lee la historia de Amanda… se dice a si mismo: ¡Y como diablos puede ser esto!  Que sí es ficción.  Pero yo decidí darle la oportunidad a Eva y a su historia de Amanda… no tengo nada que perder.  Tal vez en medio de su locura entretiene a alguien, o en realidad logre liberar a su amiga Amanda. Pero ciertamente, haciéndolo yo me la voy a quitar de encima llamando mi atención, y preguntando todas las mañanas… ¿Por qué no? ¿por qué no le creo? ¿por qué no le doy la oportunidad? ¿por qué no le ayudo? Y ¿porque no me arriesgo?   Así que vengo a contarles que, en próximas publicaciones en este espacio y mi blog, verán historias firmadas por Eva Stormacq García.

Comparte conmigo tu opinión y que tanto te gusto esta historia.

 

 

#CARTAS A UNA #MADRE

Un ángel en tu tumba, como lo llevarían muchas madres que son ángeles guerreros.

Ya hace un año y medio que marchaste,  ha pasado el tiempo, ya hemos desocupado completamente el lugar donde vivias y donde falleciste.  La verdad es que siempre te voy a extrañar, y debo admitir que el dolor es menos, que estamos cada dia mejor en el proceso de apatación.

Mamá, he escogido la imagen para la lápida.  ¿Porqué un ángel?

Una de las cosas bonitas que nos dicen cuando despedimos un ser querido que ha muerto es: “Tienes un ángelito que te cuida en el cielo”.  Tomo la decisión de creerlo y representarlo así porque eso me consuela.   Es una forma que nos ayuda a reconstruir el recuerdo y en un plano imaginario seguir dando un lugar a nuestro ser querido en nuestra mente.  También te quiero hacer un homenaje, que las personas que te recuerden puedan asociarte con un ángel, porque durante toda la vida te empeñaste en cuidar, enseñar la importancia de educarse, ayudar a las mujeres para que entendieran la importancia de la educación, y también dar un ejemplo de progreso e independencia a las mujeres.  Eras mensajera y defensora, de un lema especifico: “estudiar vale la pena, trabaje horradamente, sea disciplinada, comprometase con sus proyectos, haga un plan, viaje, conozca, una mujer puede tener independencia sobre si misma y puede progresar, haciendo la diferencia”.

Mamá, nos enseñaste mucho y quiero que me ayudes a responder una pregunta. ¿Cuáles son las lecciones más significativas y que te hubiera gustado que recordáramos siempre? ¿Cuál te hubiera gustado que fuera tu legado para nosotras? En términos de enseñanzas.

Las lecciones valiosas que nos dejó tu paso y tu experiencia terrenal.

La primera en la que estaba pensando, aprender a trabajar y ganarse su dinero, administrar bien los recursos y la más importante: “la pobreza nunca debe ser amiga de la pereza, ni la falta de aseo”. Evitar al máximo la dependencia económica, eso nunca es bueno para una mujer… Puede ser el comienzo de posibles abusos, o de que el machismo tome ventaja y rebaje la capacidad de decisión de la mujer sobre sí misma o el futuro de sus hijos.   Trabajar y empoderarse de los proyectos propios, buscar la forma de tener ingresos, de hacer tus recursos y rezar… sin esperar que las cosas caigan del cielo, para conseguir algo hay que moverse.  La dependencia, la ignorancia, la pereza, el desaseo y la falta de disciplina… eso siempre pondrá en riesgo a la mujer en esta sociedad (colombiana o machista).

¿Porqué está imagen?  Por algunas caracteristicas tuyas como: el ser cuidadora albergando personas bajo tu cuidado e incluso protección (alas), el estar preocupada por los demás y en observación constante de encontrar una solución (de pie y de manos abiertas);  el creer en las pesonas y darles la oportunidad de crecer e incluso ayudarlos en lo que pudieras para que se educarán, o para que pudieran conseguir un trabajo.  Una cruz, porque fuiste una mujer de fé y convicciones, y una espada porque fuiste una guerrera.  Siempre creiste mucho en el poder protector de los ángeles, eras devota de san miguel arcángel , lo tenias por toda la casa y le rezabas constantemente.

Otra de las lecciones, y en esto estoy segura que nos defenderas con esa espada, evitar aquellos que abusan de la bondad de la mujer.  Creo que nos dirias, – Por experiencia se lo digo, evite a toda costa rehabilitar gamines emocionales y adoptar hombre que no pueden soportar ver una mujer progresar, o que les consume la envidia por adentro al ver los logros y beneficios que ha conseguido la mujer, aquellos que no lo aceptan (la igualdad) el liderazgo de la mujer y un rol fuerte y progresista.  Evite a toda costa mantener a un hombre; evite a toda costa que sea sólo el progreso de la mujer, él que tire del carro. Mientras el otro (compañero) sea él que se vaya montado y cómodo en el coche, sólo viendo a la mujer trabajar o jalar el carro, evite ese escenario a toda costa -.

También creo que nos dirías, – Evite ponerse a mantener niños perdidos en buscan de su rumbo profesional o de estabilidad financiera a costillas de la mujer trabajadora.   Esos que dicen que la admiran mucho (a una mujer) por lo “cameladora” y que seguro al lado de ella si progresaran;  pero nunca lograron hacer nada por ellos mismos, nunca hacen ningún sacrificio o se educan para su propio progreso, esos que tampoco hacen nada por si mismos para su crecimiento personal o profesional. –

Mamá, fuiste maravillosa y excepcional, si hoy en día tu legado muestra el resultado de tus logros, y tus historias muestra lo exitosa que fuiste a nivel profesional, laboral, financiero, como administradora y emprendedora.   Eras una trabajadora incansable y de alta calidad en lo que hacías.

Fuiste una visionaria en temas de conservación y reciclaje, me acuerdo la batalla que tuviste hace más de 10 años con los residentes del conjunto, porque querías convencerlos de empezar a clasificar las basuras y hacer todo un esquema de reciclaje desde sus casas, poner las tres papeleras en los pasillos del conjunto y en los parques.  También en los depósitos de la basura, todo para sembrar la filosofía del reciclaje. Habías visitado Barcelona quedando fascinada con el concepto de reciclaje obligatorio, de clasificar las basuras. Decías, – eso es el futuro, no podemos llenar este mundo de basura y debemos ser conscientes que las cosas se pueden reusar, antes de ponernos a gastar más. –

Tu historia es un ejemplo, como la historia de muchas mujeres colombianas “berracas” y estoy segura de que también muchas mujeres latinoamericanas, que son nuestras mamas.  Esas mujeres que salieron del campo, huyendo de la violencia o de condiciones desfavorables para ellas y para sus hijos.  Que sin saber ni como, lograron conseguir el pasaje para moverse a la ciudad y cargando con lo poco que tenían, iniciaron aventuras hacia la capital.  Mujeres como mi mamá, que dejaron una finca para ir a buscar un lugar donde poder trabajar, limpiando casas, cociendo, trabajando en hogares de ancianos o otras labores domesticas o generales;  que estudiaron de noche y los fines de semana lograron conseguir un título universitario; que estudiaron los fines de semana y después de que se dormían sus hijos para hacer una maestría;  que contaban las monedas que alcanzaban para el mercado y un par de medias con dificultad, las que había que cuidar todo el año.    Que se educaron a son de no dormir, de rascarle a las piedras el polvo con los pies de caminar, que aprendieron a pegar bloque y a echar cemento, para poder levantar una casa.   Ellas son nuestros ángeles, mujeres como esas, son las madres de muchas de nosotras, de eso estoy segura.   Gracias a ellas y a sus esfuerzos, nosotras podemos contar una historia diferente, ganamos derechos, aprendimos la importancia de la educación, ir a una universidad nos fué más fácil, y aprendimos que estudiar con convicción, ser perseverante y buen trabajador, sí valen la pena.   Esas mujeres son ángeles guerreros que nos cuidaron y nos guiarán siempre el camino, por el que cada uno elige andar.

 


 

#CARTAS A UNA #MADRE

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia? 

Te cuento mamá, vivir en un país sin hablar el idioma es una cosa muy jodida.  La incapacidad de comunicarse apropiadamente, el no poder entender lo que otros hablan, escuchar tu nombre y no poder poner un contexto, no enterarse de que se dice cuando te mencionan o cuando se refieren a ti de alguna forma…  Es una cosa muy jodida y a veces se siente amenazante.

El día a día y lo que pasa durante el día, que me recuerda que no se hablar el idioma, o no entender lo que otros hablan, termino sintiéndome muda y medio estúpida. Plus que ya tengo una restricción visual y que no tengo permiso para trabajar.  Todo eso sumado va incrementando la sensación de frustración, el miedo a no adaptarse y la suma de todo me genera una rabia, por la puta impotencia que se siente en el momento.

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia?  Pues será sacarla a pasear y sacarle la información acerca de mi misma que me permita, de cual fue el limite que se sobrepaso y que alerta de mi yo o ego se activaron, la rabia nos permite identificar nuestros limites.

Pues sí, a los colombianos nos da rabia. Lo cual a nuestros vecinos latinoamericanos y a los castellanos les hace gracia, porque a los perros también les da Rabia.

Pero hay momentos en que es necesario sentir la rabia, sin reaccionar en la cara de los otros. Es necesario sentir esa rabia porque te ayuda a identificar que limites estas tocando en ti mismo.  Y de esa manera logras también poner limites para protegerte.

La verdad si estoy un poco emputada (angry), no logro encontrar del todo el punto donde vea un futuro productivo para mi y siento que voy perdiendo del todo la persona que era en Colombia y que no voy a lograr recuperar un punto de equilibrio para mi, en el futuro inmediato.  Con la mudanza a Paris, las trabas de inmigración que obligan a hacer proceso de tarjeta de residencia otra vez, la desventaja de no hablar el idioma y el panorama que no muestra una oportunidad laboral inmediata, o ingresos similares a los que tenia antes en mi país.  A eso le sumo las matemáticas que hice el otro día donde comparo lo que he dejado de ganar en salario a nivel individual, si hubiera continuado trabajando en algo similar a lo que hice en Colombia o en España.  En este nuevo escenario, no he logrado ni ser mileurista y eso me deja la sensación de estar empobreciendo comparado con antes.  Siento que estoy dando palos de ciego en todos los sentidos, y pues verdad es, porque no veo bien y tengo ceguera nocturna.

Pero los colombianos representamos el sentimiento de ira (anger) en la palabra Rabia, y cuando es mucha la convertimos en puta.

La ira es un sentimiento valido, como todos nuestros sentimientos, debemos aprender a reconocerla. Pero lo más importante es cuando sentimos que nos invade y llega un momento, un instante, unos segundos… que no sabemos que hacer con ella.  Pero antes de sacarla y explotarle a nuestros seres queridos o personas significativas en la cara, mejor considerar otras opciones.  Entender dentro de nosotros mismos, nos permite “set boundaries”, encontré un ejemplo hecho por @heyamberrae y en su libro: Choose wonder over worry.

Porque la ira, si tiene una similitud con la rabia que le da a los perros.  Me explico, cuando el perro tiene rabia, se agita, se pone como loco y ladra sin parar, sin razón, babea por disgusto, gruñe y se siente amenazado (el virus de la rabia le controla el cerebro).  Cuando se acerca el dueño o el cuidador al perro con rabia, él lo muerde o lo agrede. En el caso humano la ira nos hace gritar (como ladrar) cosas que tal vez no diríamos de esa manera, usamos la mayor variedad de insultos y adjetivos descalificativos que agreden la autoestima de la otra persona, algunas ocasiones ni pensamos antes de escupirlos.  Esas palabras pueden generar heridas, al igual que las genera el mordisco de un perro rabioso.

La rabia (el virus) en el humano que es mordido se contagia y esta en riesgo de enfermarse, también pasa con la ira.  Un ser humano contagiado con rabia puede terminar muy enfermo y en el caso canino se muere el perro (la ira intensa y desbordada puede causar daño en la salud).

Acerca de la ira constante, el no dejar ir y la falta de desprendimiento, el miedo a estar solo, o a que abusen de nosotros, o el miedo a perder, pueden ir atando más esa rabia a tu sistema y verte más agresivo y prevenido, y sin saberlo irse quedando solo o mordiendo gente.

Hoy intento recordar lo peligroso que es quedarse con la ira, sin buscar maneras de expresarla saludablemente. Como me dijiste en un sueño mamá: “Estoy convencida que el cáncer es una enfermedad que tiene que ver directamente con tu estado emocional, a medida que estés mas compensado en tu estado emocional de esa misma manera respondes mejor al tratamiento y afrontas de mejor manera las secuelas de la quimioterapia. La enfermedad siempre será dura y difícil, pero los cambios activos en el estado emocional, en formas de vida, en alimentación y en forma de hablar con nuestras emociones son fundamentales para de esta forma salir o hacer más llevadera la enfermedad. Al final fue tanta la rabia que me trague que termino alimentando el cáncer”.

Entonces sabiendo que la Ira es un sentimiento valido, que hay que conocer primero que todo, que en altas cantidades puede enfermarnos. Creo que lo primero es saber porque se origina y cual es la causa en un momento especifico, antes de cagarse en todo y acabar hasta con el nido de la perra.

Es mejor hacer con la ira lo que hacemos con los perros para que no se caguen adentro.   ¡Sáquela a pasear!  Agarre la rabia y llévesela a caminar, corra en el parque, vaya haga ejercicio, nade, o pinte una cara en un árbol y desahóguese primero con usted mismo (si le da pena que lo vean hablando solo, hágalo mentalmente en una libreta).   Todo eso antes, de explotarle en la cara a nuestros seres queridos y principalmente para identificar la verdadera razón, con eso saber cuales son los limites que nos han tocado, cual es el punto exacto que dolió y con esa información establecer limites (set boundaries), con una adecuada comunicación y negociación.

Creo que todo eso es mucho mejor que quedarme  solamente emputada.

#CARTAS A UNA #MADRE

En mi historia Londres no es parte de Inglaterra, es nuestra.

Me preguntas como va la mudanza.  Pues… en términos generales va… como todo ha tenido altos y bajos, hay momentos en los que, los tramites administrativos nos dan una cachetada en la cara y termino odiando el proceso, hay otros momentos en que todo va saliendo bien y se ve la figura de un hogar en parís al final del túnel, atrás queda Londres…  Cuando miro hacia atrás pienso, Londres te voy a extrañar (London i’m definitly going to miss you).  Hoy te quiero contar que estoy tan agradecida con Londres.  Si hay algo que le quisiera decir a Londres ciudad, en especial aIslignton, es que: estoy absolutamente agradecida y que aunque llegué con el corazón en pedacitos, logró remendarlo y fui feliz viviendo en sus calles.

IMG_0578Aquí estoy sentada en el lounge esperando el anuncio para abordar el tren, como todos los días cada mañana tratando de hacer algo por mi sueño de escritor, escribir cada día algo, para poner en orden mis historias.   Hoy es un día más en que nos levantamos temprano para ir a King CrossSt. Pancrasy tomar el Eurostarten la ruta, London – Paris.  Es una ruta que este mes se ha vuelto común, nos preparamos para movernos definitivamente a Francia.

IMG_3772Londres te voy a extrañar, es verdad te voy a extrañar putamente! (That’s true i’m gonna bloddy miss you).  En mi historia, London ya no es más parte de U.K, yo le estoy haciendo mi #Brexit personal, para mi London es parte de mi historia, es parte de la Unión Europea y es parte de la humanidad que habita este planeta.

Londres me mostro lo que de verdad es, la diversidad de la humanidad.  Porque Londres tiene individuos de muchos tipos y representa la diversidad que la humanidad como especie tiene.  En Londres puedes encontrar en la misma calle Halloway Road en dirección sur yendo en dirección ángel, 8 iglesias de 8 cultos o religiones diferentes.   Recuerdo como me impresiono eso cuando por primera vez caminé desde Halloway Road Station hasta Angel Station,en una caminata de 30 minutos puede ver, un centro budista, una mezquita de los musulmanes, una iglesia de cristianos católicos, una iglesia de cristianos protestantes, una iglesia de cristianos anglicanos, un centro de adoración para hinduistas y una sinagoga.  Todos en el mismo barrio (Council) y todos haciendo su mejor performancepara vivir en paz.   IMG_4005

Cuando caminas las calles escuchas acentos de todos los lugares del mundo, ir a Watiroseen Islignton era una aventura me divertía con mi esposo tratando de adivinar cual era el acento  que estábamos escuchando, en un mismo supermercado se puede escuchar, ingles, hindy, árabe, italiano, francés, holandés, portugués, castellano, japonés, mandarín, coreano, entre otros….  Caminar las calles y ver personas vestidas en maneras totalmente diferentes a lo que yo crecí viendo en Colombia, desde vestiduras asociadas con cultura árabe musulmana, con hinduismo, con judaísmo hasta punk rock, reggae, hip-hop, vintage, milenians, o lo más tradicional…  De todo tipo de humanidad.

Londres te voy a extrañar…  cada día que estuve viviendo en esta ciudad he estado sanando, he estado curando mis heridas, me he estado reconstruyendo.

Londres me mostro gentileza, caballerosidad, orden, delicadeza con el trato del lenguaje, como poner un adverbio donde menos lo esperas y que es el uso apropiado del Inglés… para súper describir lo que no alcanzas a describir sufímente con un simple adjetivo.

Londres me enseño a organizar mis cosas (sort your things well) … y a ponerme junta toda, cuando me sentía en pedazos porque tenia el corazón en fragmentos  (put yourself together) y me enseño a que es valido sentir que no puedes con algo (cope with something) o que algo te supera (overwellmed), que es normal en algunos momentos pedir ayuda por un tema emocional, que es valido cuidar la salud mental buscando un sentirse bien y estable (#perfectwell).

En medio de los procesos de duelo y en medio de la tristeza, con el miedo y la depresión de visita por un tiempo. En Londres aprendí, me enseño a identificarlos, verlos, conversar con ellos, describirlos y ordenarlos  (see it, say it and sorted)   Para que no me aterrorizaran demasiado y no me tomaran por sorpresa o me dejaran derrotada en el piso (knock-out).

Londres me enseño que es absolutamente posible ver más allá de la ceguera parcial, que hay muchas otras formas de ver y lo importante es sostener con fuerza y confianza el bastón guía (holding with trust your guide cane), porque nos ayuda a navegar por el mundo.

Londres me permitió ver más allá del Dx de RP (Retinitis Pigmentosa) y abrasar eso de ser VIP (Visual Impared Person) y sentirme tan especial que es como si me hubieran salido unas alas en la espalda y el mundo me hubiera dado una oportunidad de escribir una historia diferente, y verlo de manera diferente.   London me mostro como es posible creer verdaderamente que se puede ver de otra forma, y utilizar los otros sentidos para descubrir y “Ver” o navegar por este mundo.

Londres me dio mi primer bastón guía, mi primera arma para defenderme en la oscuridad y me enseño a escoger mis armas bien, para no tenerle menos miedo a caminar de noche, o los restaurantes en penumbra y no temer cuando “Winter is coming” viene el invierno con sus días cortos y sus noches largas.

RNIB 3007542_86fa871fGracias a la asociación nacional de ciegos RNIB (The royal institute of the blind)y gracias a Guide Dogs,por mostrarme el camino y por enseñarme a escoger mis armas bien, para ver más allá de la discapacidad.

En Londres, tuve el tiempo y el espacio de aprender eso de self-coaching, self-questioning and self-awarness.  Aprendí de coaching positivo y holístico, para la vida y para el desarrollo personal y profesional, con The Coaching Academy.  Mucho más aun de abrazar la causa de hablar sobre crecimiento personal, de aceptar y proteger nuestra vulnerabilidad como el derecho que tenemos y como el inicio para encontrar el coraje.  Entendí lo que quiere decir Bréné Brown cuando habla de que el llamado del coraje incluye la vulnerabilidad y un súper poder es la resiliencia, que son relativos, que son incluyentes, que nunca debemos ponerlos en lados opuestos o diferentes. Porque necesitamos del uno y del otro para encontrarlos y sobrepasar pruebas, para ser héroes en nuestra propia historia.IMG_3949

Londres me permitió curar mis alas, limpiarlas, acicalar sus plumas y hacer mi yoga cada día, en Londres tienen una escuela que se llama The yoga therapy.  A medida que pasaba el dolor lograba abrir más mis alas (me dolían menos los brazos y se reducía el dolor de espalda) y a medida que lograba ir entendiendo más de como vivía el duelo e interactuando con los retos, lograba fortalecerlas de nuevo.  En Londres volví a creer en ellas, las vi desplegarse otra vez después de haber sanado y recuperado una parte de su fortaleza, cada mañana empecé una rutina de yoga, yo la llamaba presentarme ante el amor universal para nuevamente abrir mis alas, presentarlas ante el sol y el amor universal o Dios como lo quieras llamar.   Diciendo estas palabras… “presento mis alas ante ti amor universal, junto con lo que he aprendido en la batalla del duelo, para cumplir mi misión en la tierra en este día.  Para defender la fe en mi misma, para cumplir mi misión en pro de la bondad humana, el valor de la voluntad por ser mejor de nuestra humanidad y el amor compasivo.

Londres fue el refugio del guerrero, la cueva donde se cura las heridas, donde vuelve a encontrar sus fortalezas y donde interioriza sus poderes para luego salir a compartirlos con el mundo.  Como dice una canción de Clean Bandit “every day i’m here i am healing, and now your song is on repeat, and i am dancing on to your heartbeat”    

Londres me dio la oportunidad de poner toda mi historia junta en un relato y darme un regalo inmenso, mientras relataba, el  escucharme como el héroe de mi propia historia @Mudadospod.

Gracias Londres, gracias por acogerme aquí, entre tus parques y tus calles llenas de casitas y fachadas de ladrillos rojos con portales blancos.  Gracias por tu adverbio y caballerosidad.  Gracias por tu invierno y por tu frio, gracias por tu calidez y por la gentileza. Te voy a extrañar very much indeed.

Todo a sido dicho y ordenado (Everything is said and sorted). Ahora es tiempo de decir adiós, de abordar el tren, movemos el hogar a Paris  (Now, it is time to say good bye, we are moving home to Paris).

 

#CARTAS A UNA #MADRE

Emprender? El empleado no es un buen emprendedor?

Hola mamá, te cuento que ya estamos visitando Paris y buscando casa.   Estando en las oficinas de Amazon, tomándome un café mientras espero a que algo positivo pase milagrosamente y revisando mi lista de tareas para continuar sembrando mi proyecto de coaching y reinventandome.  Veo esta imagen en las paredes de la cafetería.

He tenido el tiempo de pensar y cuestionarme tanto el significado de ser pionero o emprendedor y su relación con ser empleado.    Tengo que confesar que siempre le he tenido miedo a emprender, empezar siendo uno responsable de buscarse uno mismo sus clientes, ir a tocar puertas, ir a seguir tocando puertas… cuando unas se abren con el pie a medio abrir y otras solo se abren para curiosear…   Siempre me he preguntado yo podia ser empresaria o emprender mi propio proyecto, como hace la gente para emprender;  más aun cuando uno viene acostumbrado a ser empleado.  Y bien o mal, reneguemos mucho o poco sobre los empleos que tenemos y los jefes.  Pues siempre fuimos empleadas por la estabilidad económica que nos daba recibir el salario cada mes.

Me he encontrado sorpresivamente con algunas ideas equivocadas acerca de estas dos palabras en el diálogo con amigos o clientes, también en mi propio diálogo.

La idea de que el emprendedor, no es buen empleado o no tiene porque disfrutar ser empleado.  Es como si el carácter emprendedor tuviera que ir en una dirección divergente o incluso irreverente al ser empleado, negando totalmente al individuo la capacidad de sentirse emprendedor mientras es empleado.

También en la dirección contraria, es como si el ser empleado nos limitara ó nos pusiera en la posición más lejana a ser emprendedor.    Escuchando una conversación de dos amigos el uno le decía al otro: “hermano, es que el emprendedor no es buen empleado.  La gente que se dedica a ser el mejor empleado, solo a cumplir satisfactoriamente con el puesto no es un pionero, ese man se acostumbra a ser empleado y no tiene los guevos para emprender”. Me llamo la atención este comentario y decidí entrar en la conversación para hacer preguntas, yo les pregunté: ¿Cuál es la evidencia que tenemos de que un emprendedor en potencia no es un buen empleado?  Y si lo digo de otra forma  ¿Acaso el buen empleado, no tienen derecho a creerse un emprendedor o ser pionero?.

Los dos amigos dudaron un poco antes de responder, pero al final la conclusión a la que llegamos en conjunto es, hay un poco de mal entendido en esa creencia.    Casualmente, cuando uno revisa las características de un buen empleado, un empleado que va cumpliendo muy bien e incluso “overperforming”, encuentra entre ellas liderazgo, autodeterminación, competitividad, enfoque al resultado y un alto compromiso con la causa o el trabajo;  también se involucra totalmente con los objetivos, misión, visión y entorno cultural de la empresa.  En muchas ocasiones, estos empleados que llevan proyectos a el éxito y que hacen crecer los proyectos a un nivel del 120 %, creando equipos y construyendo al mismo tiempo que entregan resultados positivos para la empresa, suelen trabajar con todo el corazón y los escuchas decir frases como: “nuestra división…”, “nuestro proyecto lo hacemos convencidos en que los beneficios para los clientes son…”, “nuestro producto está beneficiando y está llegando a ….”, “nuestro equipo está trayendo resultados positivos..”,  “hemos crecido en x porcentaje y estamos trabajando para generar recursos y poder darle más oportunidades laborales a la gente…” y en algunos casos esos empleado dicen cosas como:  “yo trabajo este proyecto como si fuera mío”.    Siendo empleado usa el pronombre nosotros y el pronombre posesivo nuestro, como si en realidad fuera suyo.

Entonces, si esos empleados con esas características de liderazgo, empoderamiento y autodeterminación, los que se comprometen a trabajar en un proyecto en una empresa a sabiendas de que son empleados, pero lo sienten como suyo; tuvieran la oportunidad de ser emprendedores o pioneros.  Esas mismas frases que ellos utilizan, se le pueden escuchar a un líder, a un emprendedor, a un empresario y a un pionero.  La base es la misma, son las ganas, son las características, nada debería limitar o excluir esos empleados de querer ser y por ende confiar que tienen, capacidad de ser pioneros y emprendedores, dentro de ellos mismos.   ¿Usted apostaría que son embrión de empresario o pionero?

Luego lo que queda, es la pregunta del riesgo.  ¿Cuánto es capaz de manejar una persona el riesgo y la incertidumbre que genera ser emprendedor, versus la estabilidad que genera ser empleado?;  ¿Qué es más fácil? ser pionero y líder de un proyecto en una empresa, sabiendo que las obligaciones fiscales y los riesgos financieros, que la plata es de otro (el empleador). Esas son otras preguntas.  No es lo mismo a decir que ser un buen empleado es excluyente de tener características y capacidad de emprendimiento o ser pioneros.

Mi opinión, el liderazgo en nosotros mismos y nuestra autodeterminación, no nos excluye de ser empleado y al mismo tiempo creernos emprendedores o prepararnos para tener nuestro emprendimiento.  Las preguntas reales son: ¿Qué nivel de riesgo estamos dispuestos a aceptar?; ¿Qué nivel de trabajo y cantidad queremos hacer por nuestro emprendimiento? Y ¿Qué tanta mierda queremos comer por lograr ser emprendedores o pioneros?   Porque todo en esta vida tiene algo de mierdita que comer, incluso sí pareciera muy fashion, en el plato que se están comiendo los otros de la mesa de al lado.