#CARTAS A UNA #MADRE

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia? 

Te cuento mamá, vivir en un país sin hablar el idioma es una cosa muy jodida.  La incapacidad de comunicarse apropiadamente, el no poder entender lo que otros hablan, escuchar tu nombre y no poder poner un contexto, no enterarse de que se dice cuando te mencionan o cuando se refieren a ti de alguna forma…  Es una cosa muy jodida y a veces se siente amenazante.

El día a día y lo que pasa durante el día, que me recuerda que no se hablar el idioma, o no entender lo que otros hablan, termino sintiéndome muda y medio estúpida. Plus que ya tengo una restricción visual y que no tengo permiso para trabajar.  Todo eso sumado va incrementando la sensación de frustración, el miedo a no adaptarse y la suma de todo me genera una rabia, por la puta impotencia que se siente en el momento.

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia?  Pues será sacarla a pasear y sacarle la información acerca de mi misma que me permita, de cual fue el limite que se sobrepaso y que alerta de mi yo o ego se activaron, la rabia nos permite identificar nuestros limites.

Pues sí, a los colombianos nos da rabia. Lo cual a nuestros vecinos latinoamericanos y a los castellanos les hace gracia, porque a los perros también les da Rabia.

Pero hay momentos en que es necesario sentir la rabia, sin reaccionar en la cara de los otros. Es necesario sentir esa rabia porque te ayuda a identificar que limites estas tocando en ti mismo.  Y de esa manera logras también poner limites para protegerte.

La verdad si estoy un poco emputada (angry), no logro encontrar del todo el punto donde vea un futuro productivo para mi y siento que voy perdiendo del todo la persona que era en Colombia y que no voy a lograr recuperar un punto de equilibrio para mi, en el futuro inmediato.  Con la mudanza a Paris, las trabas de inmigración que obligan a hacer proceso de tarjeta de residencia otra vez, la desventaja de no hablar el idioma y el panorama que no muestra una oportunidad laboral inmediata, o ingresos similares a los que tenia antes en mi país.  A eso le sumo las matemáticas que hice el otro día donde comparo lo que he dejado de ganar en salario a nivel individual, si hubiera continuado trabajando en algo similar a lo que hice en Colombia o en España.  En este nuevo escenario, no he logrado ni ser mileurista y eso me deja la sensación de estar empobreciendo comparado con antes.  Siento que estoy dando palos de ciego en todos los sentidos, y pues verdad es, porque no veo bien y tengo ceguera nocturna.

Pero los colombianos representamos el sentimiento de ira (anger) en la palabra Rabia, y cuando es mucha la convertimos en puta.

La ira es un sentimiento valido, como todos nuestros sentimientos, debemos aprender a reconocerla. Pero lo más importante es cuando sentimos que nos invade y llega un momento, un instante, unos segundos… que no sabemos que hacer con ella.  Pero antes de sacarla y explotarle a nuestros seres queridos o personas significativas en la cara, mejor considerar otras opciones.  Entender dentro de nosotros mismos, nos permite “set boundaries”, encontré un ejemplo hecho por @heyamberrae y en su libro: Choose wonder over worry.

Porque la ira, si tiene una similitud con la rabia que le da a los perros.  Me explico, cuando el perro tiene rabia, se agita, se pone como loco y ladra sin parar, sin razón, babea por disgusto, gruñe y se siente amenazado (el virus de la rabia le controla el cerebro).  Cuando se acerca el dueño o el cuidador al perro con rabia, él lo muerde o lo agrede. En el caso humano la ira nos hace gritar (como ladrar) cosas que tal vez no diríamos de esa manera, usamos la mayor variedad de insultos y adjetivos descalificativos que agreden la autoestima de la otra persona, algunas ocasiones ni pensamos antes de escupirlos.  Esas palabras pueden generar heridas, al igual que las genera el mordisco de un perro rabioso.

La rabia (el virus) en el humano que es mordido se contagia y esta en riesgo de enfermarse, también pasa con la ira.  Un ser humano contagiado con rabia puede terminar muy enfermo y en el caso canino se muere el perro (la ira intensa y desbordada puede causar daño en la salud).

Acerca de la ira constante, el no dejar ir y la falta de desprendimiento, el miedo a estar solo, o a que abusen de nosotros, o el miedo a perder, pueden ir atando más esa rabia a tu sistema y verte más agresivo y prevenido, y sin saberlo irse quedando solo o mordiendo gente.

Hoy intento recordar lo peligroso que es quedarse con la ira, sin buscar maneras de expresarla saludablemente. Como me dijiste en un sueño mamá: “Estoy convencida que el cáncer es una enfermedad que tiene que ver directamente con tu estado emocional, a medida que estés mas compensado en tu estado emocional de esa misma manera respondes mejor al tratamiento y afrontas de mejor manera las secuelas de la quimioterapia. La enfermedad siempre será dura y difícil, pero los cambios activos en el estado emocional, en formas de vida, en alimentación y en forma de hablar con nuestras emociones son fundamentales para de esta forma salir o hacer más llevadera la enfermedad. Al final fue tanta la rabia que me trague que termino alimentando el cáncer”.

Entonces sabiendo que la Ira es un sentimiento valido, que hay que conocer primero que todo, que en altas cantidades puede enfermarnos. Creo que lo primero es saber porque se origina y cual es la causa en un momento especifico, antes de cagarse en todo y acabar hasta con el nido de la perra.

Es mejor hacer con la ira lo que hacemos con los perros para que no se caguen adentro.   ¡Sáquela a pasear!  Agarre la rabia y llévesela a caminar, corra en el parque, vaya haga ejercicio, nade, o pinte una cara en un árbol y desahóguese primero con usted mismo (si le da pena que lo vean hablando solo, hágalo mentalmente en una libreta).   Todo eso antes, de explotarle en la cara a nuestros seres queridos y principalmente para identificar la verdadera razón, con eso saber cuales son los limites que nos han tocado, cual es el punto exacto que dolió y con esa información establecer limites (set boundaries), con una adecuada comunicación y negociación.

Creo que todo eso es mucho mejor que quedarme  solamente emputada.