#CARTAS A UNA #MADRE · Libre y Revuelto

Que no se te da bien lo de los idiomas. ¡Joder! Pues yo me imagino siendo ¡políglota!

Me preguntas ¿cómo van las cosas?  Pero no se que responder… No lo sé mamá… Ni van bien, ni van mal…. Tranquila mamá, de salud estoy bien y estoy comiendo, no estoy pasando frio y estoy cómoda en casa, pero si estoy triste…  No te preocupes, no podrías arreglarlo si estuvieras aquí, así que no te afanes.  Lo que estoy viviendo hoy me lo curré yo solita… ¡Me lo trabajé con ganas!  Fui yo mismita quien escogió este camino, nadie me obligo.

¿Qué es lo que me pasa?   Pues que me toco bajarme de una nube… yo me había montado un cuento de que se me daba lo más de bien los idiomas… o tal vez quería creerlo con toda la gana.   Pero lo de vivir en otro país hablando una lengua extranjera hace que muestres realmente lo que sabes y de que este hecho…   Son muchos los retos… y hoy me parece que todos me quedaron grandes.    Alguien me dijo una vez, que mejor me dedicara a seguir aprendiendo Inglés porque se me daba más fácil que el Español, decidí abandonar mi espíritu de escritor y quemar todos mis textos porque resulto que “no tenia talento para escribir”, lo de esforzarme en esa área quedo enterrado y para las leyes de mi entorno… pasar mucho tiempo sentado leyendo fantasía era perder el tiempo.   Luego, estudié mucho y finalmente aprendí otro idioma, puedo decir que me defiendo bastante bien… y he tenido la experiencia de asistir a entrenamientos y trabajar en ambientes donde el inglés es requerido para hacer el trabajo.   Luego empecé a presentar exámenes y llegué a un buen nivel…  cuando llegue a este país estaba medianamente bien preparada para vivir el día a día, defenderme en las tareas cotidianas de la vida… Así que empecé a buscar trabajo en lo mío, en lo que sabia hacer cuando vivía en mi país y especialmente… en lo que tenia muchos años de experiencia y me pagaban bien.  Pero así mismo empezaron a llegar los obstáculos… Que necesitas tener un 7 en un “X” examen si quieres trabajar en aquello… que necesitas , que diga UK…  Que necesitas mejorar tus habilidades de escritura en Inglés… que necesitas cambiar tu hoja de vida… que necesitas dinero porque hay que estudiar este o aquel otro curso, o pagar este o aquel examen.   Y así como fui empezando a caminar por cada uno de los puntos, así se me han ido volviendo como las estaciones de un viacrucis.

Después de un tiempo las respuestas que he ido recogiendo unas buenas, otras regulares otras no se…  En resumen:

  • Presente el examen “X” tres veces, terca hasta que saque el 7 que necesitaba… pero luego tendría que pagar un dineral para homologar mi título universitario y adicional hacer un curso de 6 meses. Cuando estaba dispuesta a empezar a hacer lo del curso y todo eso, me llega la noticia de que cambiaremos de país, nos vamos mudar a otro con un idioma distinto.  Entonces para que me pongo a gastarme un dinero en un papel o un curso, que no va a servir en otro país.
  • Estaba buscando hacer lo de conducir para un trabajo en el cual ya tenia propuesta de contrato. Y que fui por lana y me mandaron trasquilada.  Después del examen de los ojos necesario para sacar la licencia de conducir me dicen: que no puedes conducir, que no tendrás licencia de conducir, que no podrás volver a conducir y encima me ponen encima a cargar diágnostico que se suponía no me tocaba heredar por ser mujer… pero me salio en la rifa y me afecta parcialmente las vistas.  Tome para que lleve me dijo la vida ese día, no le voy a dar lo que quiere, me dio otra cosa con que “entretenerme”.
  • Pero el único impedimento que tenia era conducir, pues pensé que para hacer el trabajo y firmar el contrato no era necesario conducir.  Finalmente yo seguía teniendo todas las habilidades requeridas y conocimiento, podía hacer el trabajo y utilizar transporte público o buscarme la vida para movilizarme.  Entonces mande un email diciendo eso.    Y me contestaron que era requerimiento “indispensable” para el puesto tener una licencia de conducir valida y propia del país, no les servía la extranjera.    ¡Uy! mamá, esa me dolió y ¡mucho!  Usted sabe todo el esfuerzo que he hecho yo desde antes por trabajar en eso.   Que lo hacia sin ser mi vocación, pero le metía ganas de hacerlo bien y que siempre di buenos resultados, como para que vengan a decirme que el malparido trabajo no se puede hacer sin un puto carro o sin conducir, cuando yo se que no es verdad.   Como si el montón de latas fuera un Transformer y llegara al hospital, para ser el optimus prime de los especialistas clínicos y vender todos los dispositivos médicos de la cuota.  Que idioma es ese, me dices, eso no es Español educado… si mamá, se llama Colombiano emputado.
  • Me pasé el trago amargo, me hice a la idea de que tenia que seguir buscando… En otra cosa, en algo que no necesitara manejar un carro para trabajar.   Pero se mezclo el rehacer la hoja de vida, el reinventarse, el repensar mi experiencia haciendo otra cosa, el preguntar me una y otra vez: ¿que más sabes hacer?  Y la más dura era: ¿en que otra cosa puedo trabajar? aceptando la … disminución en mi capacidad visual.  Si, hay que llamar las cosas por su nombre … La puta retinitis pigmentosa que me toco heredar como portador con sintomatología y ser el “caso raro”.    En parte por ella cada día hasta hoy me sigo preguntando… ¿Qué puedo hacer? y ¿En qué voy a trabajar con las habilidades que me tengo?
  • Entonces me volví a hacer la paja mental positiva, me digo que ya encontraremos algo. Escribí una lista de que habilidades adicionales a vender dispositivos médicos, consulté con amigos y familia…  Entonces llego la idea de volverse profesor, porque los idiomas se me dan bien.   Con esa idea sentí que ¡se me encendió el bombillo!  Y me dije a mi misma: aprovecha que estas en UK y que has estudiado tanto Ingles, de algo te tiene que servir ese 7 en el examen “X”, también puedes enseñar español y esos dos idiomas no se hablan en el país donde vas… tal vez eso te sirva para trabajar después de la mudanza.   Para resumirte el cuento, me rechazaron en el curso para profesor de inglés…  sin más y sin menos, que no tengo lo que buscan.   Que yo creía que era buena para los idiomas, pero parece que me cuesta mucho… que no me sale tan fácil como yo pensaba.
  • Luego una buena amiga intentando consolarme me dice: bueno aprovecha este tiempo y estudia francés… así vas aprendiendo antes de mudarte a Francia.  Mira que aprender un idioma siempre trae cosas buenas.  Yo miro a mi amiga, por dentro me escondo entre vergüenza de mi misma y admiración hacia ella, porque yo me agobio solo de imaginar como hace ella para manejar tres idiomas y estar estudiando Koreano.   Además, el francés se me hace complicado…  no se si es por la presión de cambiar de país, o por la obligación, o porque es un idioma en el cual me he sentido rechazada en el pasado, o si es porque tengo la nube negra encima, o porque no entiendo la belleza de esa lengua y su musicalidad…  no se por cual, pero se que me esta costando mucho.  Mi familia me dice para consolarme… pero no tengas miedo de irte a ese país, porque eres buena para los idiomas y aprendes rápido.  Que ellos y yo que creíamos que era buena para los idiomas, pero parece que me tengo que esforzar más de lo esperado y me esta costando sudor el tema.
  • Sigo en la busqueda de trabajo en UK, sin mucho exito.  Después de cada rechazo, de cada respuesta con un: No… Después de partir en pedacitos la frustración por los portazos anteriores, trato de deshacerme de la mala vibra y continuar con el positivismo.   Veo otras personas que han logrado cosas, voy y escucho a quienes han contado historias positivas de adaptación a vivir en el extranjero o matrimonios con extranjeros…  Escucho y no puedo estar más de acuerdo cuando dice Reymar Perdomo (la venezolana que nos ha tocado el corazón): “ser emigrante no es jodedera y el que diga lo contrario, que venga y lo diga desde afuera”.   Ver que no soy la única me consuela, ver que hay historias con finales felices me da esperanza y vuelvo a buscar la paja mental del positivismo…
  • Vuelvo a evaluar que puedo hacer con el inglés que sé, con el nivel que tengo, con la capacidad visual que tengo y con las muchas capacidades que tengo… pero ahora cuando me lo pregunto después de llorar toda la tarde… ya no sé. Me dice mi esposo con intención de consolarme: “sigamos buscando lo de ser profesora de español, eso te puede dar una solución una opción de trabajo, trata de empezarlo cuanto antes, no puedes ir mal en tu lengua materna”.   Yo asiento con la cabeza, en silencio, solo un suspiro suavecito y sonrío.  Pienso dentro de mi, el no se merece mis dudas y mis miedos en estos momentos cuando intenta ofrecerme esperanza, mostrarme su apoyo y su positivismo.   Pero dentro de mi una voz me dice y me repite las palabras de antes, cuando me dijeron que escribir en Español no era lo mío…  Ese recuerdo, cuando un profesor por zafarse fácil de mi, me dijo que mejor me dedicara a seguir aprendiendo Inglés porque se me daba más fácil que el Español.    ¡Ay! Mamá… En estos momentos recuerdo tanto cuando me decías, que mi problema era escribir y debía forzarme a escribir mejor cada día, que hablaba Inglés pero que no lo escribía, que tenia muchos vacíos que estudiará más y que empezara el curso de francés con tiempo, no fuera que un día lo necesitara.   De otro lado, mis amigos creían que eso de los idiomas se me daba bien, yo creía lo mismo, pero parece que la única que lo vio clarito fuiste tu, mamá… Porque sabias cuanto me había costado, cuanto me tengo que esforzar.

Al final del día, miro el libro que estoy leyendo con el cual me ayudo a hacerme las pajas mentales de positivísimo.  Lo agarro con toda la intención de sentarme otra vez y buscarle el lado positivo al situación, otro punto de vista, una respuesta a la pregunta ¿Qué puedo hacer?   ¿Dónde más busco?   Pero mis ojos se quedan fijos en el titulo:  Buscando tu elemento.  Pienso que si yo me preguntara a mi misma ¿cuál es mi elemento? ahora mismo diría: ser ama de casa, ser His Wife, o inventarme historias que le cuento a las matas en mi casa, o contarle a alguien todo lo que estoy sintiendo, o escribir para sacar todo lo que tengo adentro, para que no me ahogue, y que hacer pajas mentales me entretiene.

Mientras abro el libro… pienso en lo afortunada que es gente como el autor de este libro el Sr. Ken Robinson, porque hace lo que le gusta.  Pienso que hay personas afortunadas como: Liz Gilbert, o Depack Chopra, o Brené Brown, Gabrielle Bernstein, Seth Godin, Miguel Ruiz, incluso el ex cura Alberto Lineros… entre muchos otros escritores en temas de desarrollo personal.  Veo sus videos, sus libros, sus nombres… los admiro y los envidio,  piensos lo afortunados que son. Porque puede escribir lo que creen y hacerlo bien, publicarlo, ayudar a otros con eso y les pagan por eso.   En este libro (Buscando tu elemento) una de las preguntas es, ¿Qué habilidades admiras en otras personas porque consideras que tu no las tienes?…  Cuanto desearía ser lo suficientemente buena para escribir y lo suficiente para los idiomas, cuanto quisiera tener sus habilidades y hacer lo que hacen ellos…

Suspiro… y recuerdo las frases de mi esposo “… no puedes ir mal en tu lengua materna” y la respuesta de corazón seria: Mi amor si me sintiera lo suficientemente buena en mi lengua materna, me hubiera forzado a seguir escribiendo, si fuera lo bastante buena hubiera escrito una novela… porque imaginación para crear mundos ideales en mi mente me sobra.  Así como la nube con el cuento que me invente…  en el que es fácil lo de los idiomas y yo soy políglota… Yo me imagino un mundo donde trabajo escribiendo libros de desarrollo persona para latinas y doy charlas en TED talks.

La realidad es que aquí estoy, con mi mejor amigo Word, tratando de escribir porque me da la gana y me gusta… y no me importa si lo hago bien o mal. Es lo que me sale de los huevos hacer con mi tiempo libre.   Con el libro de gramática de las ingles en la mesa porque voy a volver a aplicar a lo de profesor… porque necesito que me digan que no mas de una vez.  Con el libro de actividades haciendo la tarea de francés, aunque sea por el amor que le tengo a mi esposo algo se me quedara y abriendo la pagina web del instituto cervantes para llenar la inscripcion al curso de profesor de español.  Aquí y ahora… ¡Me doy el derecho a soñar!