#CARTAS A UNA #MADRE

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia? 

Te cuento mamá, vivir en un país sin hablar el idioma es una cosa muy jodida.  La incapacidad de comunicarse apropiadamente, el no poder entender lo que otros hablan, escuchar tu nombre y no poder poner un contexto, no enterarse de que se dice cuando te mencionan o cuando se refieren a ti de alguna forma…  Es una cosa muy jodida y a veces se siente amenazante.

El día a día y lo que pasa durante el día, que me recuerda que no se hablar el idioma, o no entender lo que otros hablan, termino sintiéndome muda y medio estúpida. Plus que ya tengo una restricción visual y que no tengo permiso para trabajar.  Todo eso sumado va incrementando la sensación de frustración, el miedo a no adaptarse y la suma de todo me genera una rabia, por la puta impotencia que se siente en el momento.

Y ahora… ¿Qué hago con esta puta rabia?  Pues será sacarla a pasear y sacarle la información acerca de mi misma que me permita, de cual fue el limite que se sobrepaso y que alerta de mi yo o ego se activaron, la rabia nos permite identificar nuestros limites.

Pues sí, a los colombianos nos da rabia. Lo cual a nuestros vecinos latinoamericanos y a los castellanos les hace gracia, porque a los perros también les da Rabia.

Pero hay momentos en que es necesario sentir la rabia, sin reaccionar en la cara de los otros. Es necesario sentir esa rabia porque te ayuda a identificar que limites estas tocando en ti mismo.  Y de esa manera logras también poner limites para protegerte.

La verdad si estoy un poco emputada (angry), no logro encontrar del todo el punto donde vea un futuro productivo para mi y siento que voy perdiendo del todo la persona que era en Colombia y que no voy a lograr recuperar un punto de equilibrio para mi, en el futuro inmediato.  Con la mudanza a Paris, las trabas de inmigración que obligan a hacer proceso de tarjeta de residencia otra vez, la desventaja de no hablar el idioma y el panorama que no muestra una oportunidad laboral inmediata, o ingresos similares a los que tenia antes en mi país.  A eso le sumo las matemáticas que hice el otro día donde comparo lo que he dejado de ganar en salario a nivel individual, si hubiera continuado trabajando en algo similar a lo que hice en Colombia o en España.  En este nuevo escenario, no he logrado ni ser mileurista y eso me deja la sensación de estar empobreciendo comparado con antes.  Siento que estoy dando palos de ciego en todos los sentidos, y pues verdad es, porque no veo bien y tengo ceguera nocturna.

Pero los colombianos representamos el sentimiento de ira (anger) en la palabra Rabia, y cuando es mucha la convertimos en puta.

La ira es un sentimiento valido, como todos nuestros sentimientos, debemos aprender a reconocerla. Pero lo más importante es cuando sentimos que nos invade y llega un momento, un instante, unos segundos… que no sabemos que hacer con ella.  Pero antes de sacarla y explotarle a nuestros seres queridos o personas significativas en la cara, mejor considerar otras opciones.  Entender dentro de nosotros mismos, nos permite “set boundaries”, encontré un ejemplo hecho por @heyamberrae y en su libro: Choose wonder over worry.

Porque la ira, si tiene una similitud con la rabia que le da a los perros.  Me explico, cuando el perro tiene rabia, se agita, se pone como loco y ladra sin parar, sin razón, babea por disgusto, gruñe y se siente amenazado (el virus de la rabia le controla el cerebro).  Cuando se acerca el dueño o el cuidador al perro con rabia, él lo muerde o lo agrede. En el caso humano la ira nos hace gritar (como ladrar) cosas que tal vez no diríamos de esa manera, usamos la mayor variedad de insultos y adjetivos descalificativos que agreden la autoestima de la otra persona, algunas ocasiones ni pensamos antes de escupirlos.  Esas palabras pueden generar heridas, al igual que las genera el mordisco de un perro rabioso.

La rabia (el virus) en el humano que es mordido se contagia y esta en riesgo de enfermarse, también pasa con la ira.  Un ser humano contagiado con rabia puede terminar muy enfermo y en el caso canino se muere el perro (la ira intensa y desbordada puede causar daño en la salud).

Acerca de la ira constante, el no dejar ir y la falta de desprendimiento, el miedo a estar solo, o a que abusen de nosotros, o el miedo a perder, pueden ir atando más esa rabia a tu sistema y verte más agresivo y prevenido, y sin saberlo irse quedando solo o mordiendo gente.

Hoy intento recordar lo peligroso que es quedarse con la ira, sin buscar maneras de expresarla saludablemente. Como me dijiste en un sueño mamá: “Estoy convencida que el cáncer es una enfermedad que tiene que ver directamente con tu estado emocional, a medida que estés mas compensado en tu estado emocional de esa misma manera respondes mejor al tratamiento y afrontas de mejor manera las secuelas de la quimioterapia. La enfermedad siempre será dura y difícil, pero los cambios activos en el estado emocional, en formas de vida, en alimentación y en forma de hablar con nuestras emociones son fundamentales para de esta forma salir o hacer más llevadera la enfermedad. Al final fue tanta la rabia que me trague que termino alimentando el cáncer”.

Entonces sabiendo que la Ira es un sentimiento valido, que hay que conocer primero que todo, que en altas cantidades puede enfermarnos. Creo que lo primero es saber porque se origina y cual es la causa en un momento especifico, antes de cagarse en todo y acabar hasta con el nido de la perra.

Es mejor hacer con la ira lo que hacemos con los perros para que no se caguen adentro.   ¡Sáquela a pasear!  Agarre la rabia y llévesela a caminar, corra en el parque, vaya haga ejercicio, nade, o pinte una cara en un árbol y desahóguese primero con usted mismo (si le da pena que lo vean hablando solo, hágalo mentalmente en una libreta).   Todo eso antes, de explotarle en la cara a nuestros seres queridos y principalmente para identificar la verdadera razón, con eso saber cuales son los limites que nos han tocado, cual es el punto exacto que dolió y con esa información establecer limites (set boundaries), con una adecuada comunicación y negociación.

Creo que todo eso es mucho mejor que quedarme  solamente emputada.

#CARTAS A UNA #MADRE

En mi historia Londres no es parte de Inglaterra, es nuestra.

Me preguntas como va la mudanza.  Pues… en términos generales va… como todo ha tenido altos y bajos, hay momentos en los que, los tramites administrativos nos dan una cachetada en la cara y termino odiando el proceso, hay otros momentos en que todo va saliendo bien y se ve la figura de un hogar en parís al final del túnel, atrás queda Londres…  Cuando miro hacia atrás pienso, Londres te voy a extrañar (London i’m definitly going to miss you).  Hoy te quiero contar que estoy tan agradecida con Londres.  Si hay algo que le quisiera decir a Londres ciudad, en especial aIslignton, es que: estoy absolutamente agradecida y que aunque llegué con el corazón en pedacitos, logró remendarlo y fui feliz viviendo en sus calles.

IMG_0578Aquí estoy sentada en el lounge esperando el anuncio para abordar el tren, como todos los días cada mañana tratando de hacer algo por mi sueño de escritor, escribir cada día algo, para poner en orden mis historias.   Hoy es un día más en que nos levantamos temprano para ir a King CrossSt. Pancrasy tomar el Eurostarten la ruta, London – Paris.  Es una ruta que este mes se ha vuelto común, nos preparamos para movernos definitivamente a Francia.

IMG_3772Londres te voy a extrañar, es verdad te voy a extrañar putamente! (That’s true i’m gonna bloddy miss you).  En mi historia, London ya no es más parte de U.K, yo le estoy haciendo mi #Brexit personal, para mi London es parte de mi historia, es parte de la Unión Europea y es parte de la humanidad que habita este planeta.

Londres me mostro lo que de verdad es, la diversidad de la humanidad.  Porque Londres tiene individuos de muchos tipos y representa la diversidad que la humanidad como especie tiene.  En Londres puedes encontrar en la misma calle Halloway Road en dirección sur yendo en dirección ángel, 8 iglesias de 8 cultos o religiones diferentes.   Recuerdo como me impresiono eso cuando por primera vez caminé desde Halloway Road Station hasta Angel Station,en una caminata de 30 minutos puede ver, un centro budista, una mezquita de los musulmanes, una iglesia de cristianos católicos, una iglesia de cristianos protestantes, una iglesia de cristianos anglicanos, un centro de adoración para hinduistas y una sinagoga.  Todos en el mismo barrio (Council) y todos haciendo su mejor performancepara vivir en paz.   IMG_4005

Cuando caminas las calles escuchas acentos de todos los lugares del mundo, ir a Watiroseen Islignton era una aventura me divertía con mi esposo tratando de adivinar cual era el acento  que estábamos escuchando, en un mismo supermercado se puede escuchar, ingles, hindy, árabe, italiano, francés, holandés, portugués, castellano, japonés, mandarín, coreano, entre otros….  Caminar las calles y ver personas vestidas en maneras totalmente diferentes a lo que yo crecí viendo en Colombia, desde vestiduras asociadas con cultura árabe musulmana, con hinduismo, con judaísmo hasta punk rock, reggae, hip-hop, vintage, milenians, o lo más tradicional…  De todo tipo de humanidad.

Londres te voy a extrañar…  cada día que estuve viviendo en esta ciudad he estado sanando, he estado curando mis heridas, me he estado reconstruyendo.

Londres me mostro gentileza, caballerosidad, orden, delicadeza con el trato del lenguaje, como poner un adverbio donde menos lo esperas y que es el uso apropiado del Inglés… para súper describir lo que no alcanzas a describir sufímente con un simple adjetivo.

Londres me enseño a organizar mis cosas (sort your things well) … y a ponerme junta toda, cuando me sentía en pedazos porque tenia el corazón en fragmentos  (put yourself together) y me enseño a que es valido sentir que no puedes con algo (cope with something) o que algo te supera (overwellmed), que es normal en algunos momentos pedir ayuda por un tema emocional, que es valido cuidar la salud mental buscando un sentirse bien y estable (#perfectwell).

En medio de los procesos de duelo y en medio de la tristeza, con el miedo y la depresión de visita por un tiempo. En Londres aprendí, me enseño a identificarlos, verlos, conversar con ellos, describirlos y ordenarlos  (see it, say it and sorted)   Para que no me aterrorizaran demasiado y no me tomaran por sorpresa o me dejaran derrotada en el piso (knock-out).

Londres me enseño que es absolutamente posible ver más allá de la ceguera parcial, que hay muchas otras formas de ver y lo importante es sostener con fuerza y confianza el bastón guía (holding with trust your guide cane), porque nos ayuda a navegar por el mundo.

Londres me permitió ver más allá del Dx de RP (Retinitis Pigmentosa) y abrasar eso de ser VIP (Visual Impared Person) y sentirme tan especial que es como si me hubieran salido unas alas en la espalda y el mundo me hubiera dado una oportunidad de escribir una historia diferente, y verlo de manera diferente.   London me mostro como es posible creer verdaderamente que se puede ver de otra forma, y utilizar los otros sentidos para descubrir y “Ver” o navegar por este mundo.

Londres me dio mi primer bastón guía, mi primera arma para defenderme en la oscuridad y me enseño a escoger mis armas bien, para no tenerle menos miedo a caminar de noche, o los restaurantes en penumbra y no temer cuando “Winter is coming” viene el invierno con sus días cortos y sus noches largas.

RNIB 3007542_86fa871fGracias a la asociación nacional de ciegos RNIB (The royal institute of the blind)y gracias a Guide Dogs,por mostrarme el camino y por enseñarme a escoger mis armas bien, para ver más allá de la discapacidad.

En Londres, tuve el tiempo y el espacio de aprender eso de self-coaching, self-questioning and self-awarness.  Aprendí de coaching positivo y holístico, para la vida y para el desarrollo personal y profesional, con The Coaching Academy.  Mucho más aun de abrazar la causa de hablar sobre crecimiento personal, de aceptar y proteger nuestra vulnerabilidad como el derecho que tenemos y como el inicio para encontrar el coraje.  Entendí lo que quiere decir Bréné Brown cuando habla de que el llamado del coraje incluye la vulnerabilidad y un súper poder es la resiliencia, que son relativos, que son incluyentes, que nunca debemos ponerlos en lados opuestos o diferentes. Porque necesitamos del uno y del otro para encontrarlos y sobrepasar pruebas, para ser héroes en nuestra propia historia.IMG_3949

Londres me permitió curar mis alas, limpiarlas, acicalar sus plumas y hacer mi yoga cada día, en Londres tienen una escuela que se llama The yoga therapy.  A medida que pasaba el dolor lograba abrir más mis alas (me dolían menos los brazos y se reducía el dolor de espalda) y a medida que lograba ir entendiendo más de como vivía el duelo e interactuando con los retos, lograba fortalecerlas de nuevo.  En Londres volví a creer en ellas, las vi desplegarse otra vez después de haber sanado y recuperado una parte de su fortaleza, cada mañana empecé una rutina de yoga, yo la llamaba presentarme ante el amor universal para nuevamente abrir mis alas, presentarlas ante el sol y el amor universal o Dios como lo quieras llamar.   Diciendo estas palabras… “presento mis alas ante ti amor universal, junto con lo que he aprendido en la batalla del duelo, para cumplir mi misión en la tierra en este día.  Para defender la fe en mi misma, para cumplir mi misión en pro de la bondad humana, el valor de la voluntad por ser mejor de nuestra humanidad y el amor compasivo.

Londres fue el refugio del guerrero, la cueva donde se cura las heridas, donde vuelve a encontrar sus fortalezas y donde interioriza sus poderes para luego salir a compartirlos con el mundo.  Como dice una canción de Clean Bandit “every day i’m here i am healing, and now your song is on repeat, and i am dancing on to your heartbeat”    

Londres me dio la oportunidad de poner toda mi historia junta en un relato y darme un regalo inmenso, mientras relataba, el  escucharme como el héroe de mi propia historia @Mudadospod.

Gracias Londres, gracias por acogerme aquí, entre tus parques y tus calles llenas de casitas y fachadas de ladrillos rojos con portales blancos.  Gracias por tu adverbio y caballerosidad.  Gracias por tu invierno y por tu frio, gracias por tu calidez y por la gentileza. Te voy a extrañar very much indeed.

Todo a sido dicho y ordenado (Everything is said and sorted). Ahora es tiempo de decir adiós, de abordar el tren, movemos el hogar a Paris  (Now, it is time to say good bye, we are moving home to Paris).

 

#CARTAS A UNA #MADRE

Grieving (duelo) Todos tenemos que ir a esa batalla, escoge bien tus armas.

Sabes mamá tengo muchas ganas de escribir sobre el duelo. Dejarse revolcar por la ola del duelo y la tormenta emocional, sobrevivir para contarlo.   ¡Pero eso suena muy cliché de libro de autoayuda… me da guácala!  Je, je.

Si mamá tienes razón, no tiene nada de malo el querer auto ayudarse… también podemos empezar algo como… ¿Qué le diría al dos mil dieciocho?, le diría “Gracias por haberme enseñado a hacer eso llamado grieving (o duelo) y darme múltiples vueltas en la montana rusa emocional, lo viví para contarlo”. 

Resumiendo, el 2018 me dejo una especialización en duelo, una cantidad deexperiencias que me enseñaron mucho y me gustaría escribir una historia para compartir lo que aprendimos.  Primero revisemos como resumiría lo que me dio esa experiencia y luego como fue que nos movimos de cantar: “everything i lost on you” (todo lo que perdí en ti), a luego cantar: “todo lo que aprendí de ti y todo lo que me queda de ti”.  Primero te comparto una imagen para que te hagas una idea de como era el programa de la especialización en duelo 2018, la lista de asignaturas que me dio la resumí en esta To Do list:

¿Cómo quiero te imagines el comienzo de la historia?

Al principio puede sonar como las canciones que dice algo así: “No deseo olvidarte, quién podría reemplazarte?”“No consigo acostumbrarme a buscarte y no encontrarte, si a mi vida pudieras Volver, yo te amaría otra vez…” por Camilo Sexto, o puedes imaginarte el sonido del adagio de Albinoni.  El sonido de las cuerdas que arrastran la tristeza y el suspenso del cambio en la intensidad de los violines, que se queda en tu cabeza invitando a surgir el sentimiento de tristeza… mi esposo lo llama música para funeral por eso.   También puede sonar como una canción de My Chemical Romance que se llama Helena, así se siente… ardiendo como un fosforo.   Luego en ese melancólico sentimiento y ese dolor que esta metido en medio del pecho y te oprime.  En este momento, invitemos a los amigos a levantar el vaso y brindar por todo lo que hemos perdido, por los cambios que se avecinan y por el duelo que esta enfrente de nosotros…   Después de beber hasta el fondo del vaso y dejarlo de golpe sobre la mesa… la pregunta es… ¿Son todas esas cosas realmente perdidas?  ¿Lo único que hay detrás de ese duelo son perdidas, dolor y miedo? ¿detrás del duelo habrá algo valioso por descubrir?

Nosotras sabemos como se siente eso el dolor de la perdida, el cambio que se avista, es una ley en la vida: no todo dura para siempre.  Cuando nos sentimos así, en el horizonte cercano, no hay nada de claridad. ¿Cómo vamos a sobrevivir a está emoción, a esté cambio a está perdida?   ¿Qué carajos puede haber de bueno en pasar por el duelo?

Me preguntas: ¿Qué consejo te daría para enfrentar el duelo?

Antes de que el fuego de la ira y la frustración se enciendan, antes de que todo se vuelva más oscuridad por el duelo que esta enfrente… Yo te diría, escoge tus armas bien y sabiamente, porque vengo a decirte que todos tenemos que luchar por nuestra felicidad; que merece la pena entrar a la cueva de lo desconocido y aceptar ese duelo; que merece la pena vivirlo y merece la pena esa batalla; que merece la pena sentir ese dolor del proceso…  No me estoy enloqueciendo.  Lo que pasa es que aprendí que tiene un propósito, un inicio y que tiene un final, que hay un camino en medio de los dos para ser andado, y si lees hasta el final te lo voy contando.

Vengo a contarte que hay una promesa de volver a ver luz al final de ese camino llamado duelo; que si quieres mantenerte fuerte y viva… tenemos que pasar por esa experiencia.  A los amigos con quienes compartes estas cartas, hemos venidos a decirles que al final del viaje, hay una riqueza grande de crecimiento y aprendizaje.  Debemos decirles también, que solo se alcanza viviendo todo el proceso; advertirles que estarán bajo ataque, muchas emociones vendrán, las vueltas en la montaña rusa emocional pueden hacer perder el equilibrio.   Pero todos tendremos en algún momento de la vida, esa batalla (el duelo) por nuestra felicidad… entonces escoge tus armas sabiamente, si quieres sobrellevarlo y salir de está más fuerte que antes.

¿Qué fue eso que aprendí de escoger mis armas bien?

Te digo, algo que aprendí de hacer duelos, es que uno debe prepararse para identificar un montón de emociones.  Se pasa por el dolor, el llanto, la tristeza, la frustración, el miedo, el no saber que hacer con la vida, el vacío por la perdida, la rabia, la culpa, el consuelo y la esperanza.  Incluyo el agradecimiento, tengo que agradecer porque siempre logre gritar por ayuda y recibirla, llegaron a mi vida facilitadores, o ángeles… como quieras llamarlos.  Llego un montón de gente (familia, amigos, otros) y un montón de buena vibra espiritual, para ayudarme y apoyarme.   Pero te pido que recuerdes, debes saber defenderte y escoger a tus aliados.  Porque mis mejores aliados siempre se revistieron de amor compasivo, mis mejores armas también y las cargaba todo con positivismo. No fue fácil, tuve que encontrar las maneras de lidiar y domesticar: la ira, la culpa y el miedo.

Y… ¿cómo fue que hice eso?

Hablando con amigos o grupos de ayuda, a través de escribir, meditando en las mañanas, rezando algunos fines de semana, haciendo yoga y buscando terapia o coaching. Haciéndome consiente de mi dialogo interno, saber que, si no lo controlaba y lo dejaba irse a visitar el futuro que aun no existía, me llenaba de pánico; si dejaba que ese dialogo interno se quedara solo en el pasado me llenaba de frustración.  Entonces debía construir un nuevo dialogo interno.   Me dije a mi misma: “No debo desperdiciar este dolor, me voy a dar permiso de sentir y también se que debo llorar, porque así también se aclaran mis pensamientos”.  El llanto funciona como la lluvia, después de que pasa la tormenta el cielo se aclara y sale el sol.

¿Qué mas te diría? De los que me enseñó el duelo.

Primero, que tiempo te vas a dar para llorar tu duelo, no debe ser un minuto o un mes, tampoco será eternamente y tampoco todo el día, en ese mismo momento selecciona que dialogo interno te vas a decir.  Escoge el pajazo mental que te vas a echar, lleno de palabras consoladoras y optimistas, te lo vas a decir mientras lloras.    Un consejo es… no te rompas en desesperanza, yo se que es difícil, pero abrázate y escucha como te repito al oído… “tu puedes con esto”.

Segundo, darse la oportunidad de llorar, con la fiel convicción de que estas lavando el dolor.  Parte de tus armas es que sabes que puedes crear nuevas reglas internamente para ti (tu dialogo interno).   Estas son las que nos escribimos o nos pintamos a nosotros mismos en una libreta muy personal.   También sabemos que, si otros pudieron (nos quedamos con lo positivo), entonces nos decimos a nosotros mismos: “puedes superarlo, encontraremos una forma”.

Abraza la espada que te defiende de la tristeza, reconocer que te estas haciendo más fuerte y sonríe frente al espejo, solo porque sonreír es un ejercicio positivo.  Seguro mañana sale el sol y seguro mañana será otro día, eso de nunca aprendemos es parte del pasado.  Siempre aprendemos algo.

Esos poderes nos ayudan, también identificar todo lo bueno que tenia nuestro ser querido, lo bueno que teníamos en ese pasado. Evitar quedarnos recordando ese pasado con la melancolía de lo que se fue y no podremos tener. El poder es que seleccionamos lo positivo, lo traemos al presente, en positivo lo integramos, todo eso que aprendimos de nuestro ser querido… y vamos reconstruyendo una mejor versión de nosotros mismos.

Tercero, Recuerda… escoge tus armas sabiamente… compasión, gentileza, consuelo, abrázate, trata de mantener tus piezas cerca a ti, de mantener esos buenos sentimientos cerca a ti, sostente y abrígate.  Sostenerte en un abrazo a ti misma, eso te fortalece y repite lo positivo, sigue diciendo ….  “no desperdiciar dolor, vamos a aprender de esto, la promesa es salir más fuerte”.

Cuando estaba pensando en escribir este blog, recordé lo que me dijo la psicóloga cuando empecé el proceso del duelo por tu partida.  Ella me dijo: “lo normal de un proceso de duelo, en una perdida significativa, es un año. Es normal que te sientas triste porque es reciente y luego cada sentimiento en cada etapa debes nombrarlo y reconocerlo”.   Ahora que lo pienso, ya hace un año de eso, y debo reconocer que ella tenia razón.

Al empezar este nuevo año me siento mas tranquila, cada día estoy mucho mejor.  Encontré una forma de integrarte a mi vida actual, de consolarme tras tu partida y de retomar el control de mi vida.    Meditar me ayudo mucho, el sentir de mi respiración me relaja, me siento y simplemente respiro suavecito, despacio, sin forzar mi respiración.

Durante el proceso de duelo, había días que me sentía muy deshidratada, entonces me busque la dieta con batido reconstrúyete y limpiador, hidratar el cuerpo, darle frutas y verduras.  Eso también me ayudo a mantener mi sistema inmune y a sentirme menos débil.  Al principio es difícil tener consciencia de que uno debe comer bien, regulado y sano, pero hay que hacerlo porque hace parte de las armas en esta batalla para superar el duelo.  La intención de hacerlo bien incluye buscar ayuda: con app que te recuerden la dieta balanceada, ir a un nutricionista, buscas negociar con tu pareja para que te ayude a recordarte el batido o comer menos chatarra, también están los familiares que quieren ayudar y puedes decirles que te recuerden el comer bien y mantenerte hidratado.

Cuando me dieron la noticia de la retininitis pigmentosa (RP) y reconocer una afectación de mi capacidad visual.  Un nuevo duelo, aceptar el reto de reinventarme en muchos aspectos, y fue difícil.  Siempre primero esta la negación.  Pero con la aceptación de hacer el duelo se da el primer paso, es hacer ese viaje.  Aprendes a reconocer, como dijo la psicóloga, cada una de las emociones que te encuentras en camino y llamarlas por su nombre, aceptarlas y preguntarte… ¿Qué voy a hacer para cambiar esta emoción y transformarla en aprendizaje?  Me sirvió mucho eso, llamar a la emoción por su nombre, saber a que estado del duelo pertenecía y preguntarme ¿Qué es lo opuesto a esta emoción? Y ¿Qué voy a hacer para sentirme de forma diferente? Luego podía avanzar.

Parte de escoger tus armas bien para ir a enfrentar un duelo, es conocer porque etapas vas a pasar y que herramientas emocionales puedes necesitar en cada etapa.  No lo desaparecerá por arte de magia y tampoco lo hará más rápido, pero si lo hará mas llevadero.   Yo viví cada una de esas etapas, en cada duelo y fueron volviendo cada vez más claras, en el último duelo del 2018, las viví bien a conciencia.  Esas etapas son:  la negación, la rabia, la depresión (tristeza), la negociación y la aceptación.

De la aceptación me preguntas: ¿Cómo identifique que había llegado a la aceptación en el proceso de duelo por tu muerte?

Bueno mamá, porque fui capaz de escribir acerca de ella. Mi cerebro y mi yo interior, ya hemos aceptado que moriste y que no estas con nosotros.  Fue posible escribir acerca de ese día en que falleciste sin llorar o sin quedarme atrapada en la tristeza; fui capaz de redactarlo a partir del recuerdo y fui tomando cada factor para trascribirlo en un aprendizaje.   Sin quedarme consumida solo en el dolor, o en la negación, o en la culpa y he logrado moverme a una palabra que es muy variolosa en los procesos de aceptación de la perdida: Aprendizaje.

Que hemos aprendido de ese proceso y que nos quedo.  Cuando escribí en ese formato, me di cuenta de que el proceso de duelo lo había completado, que había llegado al último paso, se llama: Aceptación.

¿Entonces quieres reducir todo a simples pasos o procesos?

No es que solo quiera reducir los sentimientos humanos a un proceso simple, no es para nada mi intención, pero si te digo la verdad, cuando te caen tantos duelos encima en un periodo de 12 meses, debes encontrar una forma de gestionarlos.  Hacerlo sin perder la cabeza, yo no quería tomar antidepresivos o heavy medicarme, hay que reconocer que tampoco los puedes gestionar todos al mismo tiempo.   Porque te cae toda esa tristeza junta y se puede volver depresión patológica en un chispazo.  Mi experiencia es que, si lo divides en pasos de un proceso, en tareas a realizar haciendo una por una, evitas que la realidad te deje sin armas.  La idea de no perder toda la energía en un solo golpe, no gastar todas tus armas emocionales en una sola depresión por no poder con todo lo grande al mismo tiempo.

Por eso hice como si fuera una To Do list.  Para dividir las tareas que me dejo el 2018 y los duelos.  Irme encargando de uno por uno, no llorar todos al mismo tiempo o sentir rabia por todos al tiempo… también para escoger mis armas sabiamente de acuerdo con la batalla (la etapa del duelo).

¿Cuál fue la mayor piedra en el zapato?

El tema de la culpa, aprendí una cosa importante mamá.  Cuando la culpa disminuye, eso es otro signo de que el duelo se ha ido superando.  Aprendí que la culpa es un sentimiento muy jodido, porque no te permite avanzar en el proceso de duelo y te congela (o te atemoriza), porque sigues cuestionando un pasado que no puedes ir solucionar, es pasado ya paso, pero la culpa te sigue llevando a él y a los sentimientos negativos relacionaos con ese pasado.  Si tengo que aceptarlo me di látigo como un putas, especialmente la segunda mitad del año, pero cuando llame la culpa por su nombre y me pregunte cual es el sentimiento opuesto… encontré el perdón.   Debía moverme hacia adelante y perdonarme, perdonar mis elecciones, mis decisiones (buenas o malas) y reconciliar el recuerdo.   Esas tres acciones descubrí que tienen un poder muy sanador y liberador de la culpa, las resumo: hacer ejercicios de perdón, perdonarse a uno mismo; hacer rituales o ejercicios simbólicos de perdón, recordar la buena intención; no juzgarnos a nosotros mismos si en realidad queríamos ayudar; y por último reconciliar el recuerdo.  No nos quedamos con esos sentimientos de rencor, porque entendemos que ya se han convertido solo en un recuerdo, que son pasado y nos perdonamos.

¿Dónde empecé a encontrar esperanza?

Tener un nuevo proyecto de vida, una nueva ilusión puede ser: un viaje, estudiar un idioma, cambiar de empleo, practicar un deporte…  Un proyecto asociado a algo que te hace ilusión hacer, que es una decisión que has tomado en positivo, basado en los aportes positivos que aprendimos del pasado.  El cambio de carrera profesional, el escribir y empezar a trabajar en life-coaching, eso me dio a mi esa nueva ilusión, me permitió retomar el control en un proyecto y volver a empoderarme de la administrativa de las cosas de mi día a día.

 

Así fue mamá, como dijo la psicóloga, es prepararse para un proceso que puede ser un año o más.  Le diría a la gente que, si es un duelo por una perdida significativa en su vida, se prepare para la montana rusa emocional. Acepte la batalla y entre en el proceso del duelo. Que escoja sus armas bien, que recuperar la felicidad es algo por lo que cada uno debe luchar y muy especialmente, darse el permiso de vivirlo.

Para mi fue difícil estar desempleada, pero en parte hoy pienso que, gracias a ese tiempo logre leer muchos libros de autoayuda (Je, je.).  Tomar sesiones de coaching, sesiones de meditación e interiorizar, hacer los ejercicios de conocimiento personal de los libros, ayudarme a reconstruir la historia… mucho de self-coaching y mucho de libros de crecimiento personal.

 

Los duelos son procesos que nos permiten psicológicamente adaptarnos a una perdida.  Por ejemplo: la muerte de un ser querido, o por un cambio grande en la vida, o por un divorcio, o por una discapacidad o perder los privilegios que teníamos antes…  En cuanto nos movemos hacia la aceptación de la perdida, es un proceso y sabemos que va a ser retador, pero aunque lo sea, es un proceso que por nuestra salud mental se debe hacer y se debe llorar.

Se debe ir a buscar un espacio donde se grite y se explote (sin lastimar a otro), se deben buscar catalizadores de emociones: grupos de apoyo, escribir, cantar canciones a todo pulmón, saliendo a practicar un deporte, ir a la iglesia, o ir al cross-fit…  Es parte del proceso sacar toda esa emoción.   Debemos llamar a las emociones por su nombre, de acuerdo con el momento de la batalla (duelo) escoger tus armas bien (recursos emocionales) … nuestras armas tienen como objetivo cambiar esa emoción en positivo.  ¿Cómo te vas a hablar en tu dialogo interior?, ¿Cómo vas a actuar para sentir que te abrazas y te aceptas?, ¿Cómo vas a representar tu propio perdón?…

Todos tenemos que luchar por nuestra felicidad, todos podemos pasar por el duelo… todos debemos hacerlo… escoge tus armas sabiamente.  Se compasivo contigo mismo y pide ayuda siempre que la necesites, abrázate fuerte y recuerda que te dices al oído… “tu puedes y la promesa del duelo, es salir mas fuerte”.

Si quieres escuchar el podcast de esta historia: @Mudadospod en Instagram o Spotify

 

 

 

 

#CARTAS A UNA #MADRE

La montaña rusa emocional, 10 días para defender el tigre.

Bueno… mamá, si te contara… los últimos días han sido todo un descubrimiento.  La vida es y sigue siendo altos y bajos, mejor dicho, aún no me bajo de la montaña rusa. La diferencia de cada vuelta es que voy aprendiendo a llevar la expectativa de las subidas y a gritar para desahogar en las bajadas, o llorando, o a carcajadas. Los días han ido más o menos así… he pasado de la emoción total y la ilusión… a literalmente imaginarme como puedo tener un arma en la mano para pegarle un tiro a el tigre y escribir una nota que diga, quédenseme tranquilos estaba muy cansada para continuar entrenándolo.

Barcelona, día 1 de subidón. Estoy casi al 60 % de mi libro, Encontrando tu elemento, vuelvo a el libro en cada bajón de motivación y en cada momento de duda, cuando tengo la nube negra encima y solo me llueve.   El libro logra ponerme en un foco positivo, me pone en plan… activo y todo es posible, mientras voy leyendo el libro me meto unos pajazos mentales , me voy escuchando a mi misma diciéndome… “voy a encontrar lo que quiero más puedo hacer realmente y voy a lograrlo en algo que me guste.  Esta situación de duda sobre mi futuro profesional con esta limitación visual no me va a paralizar, voy el camino al éxito.   Voy a utilizar este tiempo de desempleo para reinventarme”.   Me imagino la palabra así en neón destellante al fondo del teatro que dice: Me Re Inventé, soy la más.  Y así sigo con mi positivismo, espíritu soñador y voy haciendo los pajazos mentales… mientras voy leyendo el libro.  Que la verdad si alguien esta buscando meterse un subidón de psicología positiva, podemos recomendarle el libro.

Barcelona, día 2 de bajón.   Después de hablar con mi familia y mis amigos… sigue siendo el camino lógico lo de profesora de español y la certificación de profesora de ingles.    Pero no me siento tan motivada como ayer…  Me desperté con la duda clavada en mi cabeza, ¿Quiero invertir dinero en certificarme como profesora de español? ¿luego terminare haciendo un trabajo alimenticio y sintiéndome insatisfecha?   Uno de los ejercicios en el libro es escribir en un cuadro las cosa que harían que una se sienta más exitosa… después de hacer una lista y releerla, me doy cuenta de que la vida que estoy viviendo actualmente esta bien.  Como buena colombiana agradezco lo que tengo: salud, comida, vestido, un techo donde vivir, una pareja que me quiere además me trata bien (porque las colombianas pareciera que estamos tan familiarizadas al maltrato por ser mujer, que agradecemos lo contrario), tengo tiempo y tengo tra…  Pues llegamos al punto que hace falta, no tengo trabajo.  Como carajos voy a sentirme segura y exitosa si no tengo trabajo.  La vista de la realidad en frente de mi, me sube el frio, me tiembla todo, el miedo se apodera de mi y me manda en caída libre… No he podido conseguir trabajo, soy una perdedora.

Barcelona, día 3 de emputamiento.  Leyendo lo que había escrito ayer y haciendo los ejercicios del libro.  Ahí esta, para sentirme feliz y exitosa, el área a enfocarme ahora es buscarme un trabajo o algo que hacer… suena de lo más lógico ¿Verdad?   Listo lo de ser profesora me dará trabajo y con la limitación visual puedo trabajar en eso, mi papá es ciego y ha sido profesor toda la vida, pues yo también puedo.   Pero resulta que, aun así, buscando dentro de mi no logro que me salga bien imaginármelo.  Me quedo en el recuerdo de lo que no puedo hacer, sigo sin pasar la página… no puedo trabajar en lo que hacia antes… me sacaron de mi zona de confort… quiero utilizar el montón de experiencia laboral que tengo y además debo agregarle otro detalle, si soy sincera mamá, no quiero emplearme… no me veo dando clases de español…  No quiero trabajar para que otro abuse de mi necesidad, no quiero hacer lo que me dicen los demás… La sensación de calor en la cara aparece, me cuestiono porque lo estoy haciendo y me voy emputando.  La verdad es… lo único que quiero hacer por primera vez en la vida, permitirme hacer lo que me sale de los ovarios.  Quiero tener mi propio proyecto… Me tiemblan las manos y se infla el pecho solo de imaginar o escribir esa frase: Mi propio proyecto… que bien suena eso.  Eso es voy a defender esa idea, y empuño las manos y me lleno de energía, me palpita el corazón, me siento un rugir por dentro como si estuviera despertando una fiera dentro. Con el sentimiento de empute y de coraje, me digo a mi misma, Yo puedo.

Londres, día 4 de la normalidad al bajón.  Me despierto determinada a definir lo que quiero, decírmelo a mi misma y ponerme a trabajar en ello.  Tengo claro que ser ama de casa y house-wife no se me da mal porque yo me organizo mi tiempo, pero adicional voy a buscar un complemento para sentirme útil y trabajar en mi proyecto.   Según el libro es algo en común para todos los humanos, todos necesitamos sentirnos “a cargo de algo”, todos queremos “encontrar nuestra pasión”, el sueño de muchos es “trabajar en lo que me gusta” o “trabajar en lo mío”.  En psicología dicen que todos necesitamos algo llamado bienestar profesional (career well-being).  Yo no soy la única que en la vida a buscado hacer lo que le gusta y le sale de los ovarios, pero como muchas, me había sentido feliz con el hecho de tener un empleo… porque nos dicen: agradece que tienes trabajo… y no te quejes.  El bajón… ser empleado es mejor que estar desempleado, ni siquiera tienes un trabajo y no estas siendo agradecida.

Londres, Día 5 otro pajazo mental de subidón.  Sigo leyendo el libro, no he parado.  Estoy súper concentrada y juiciosamente haciendo cada uno de los ejercicios.  Una de las frases que se me queda del libro es “encontrar significancia es una fuerza motora para cada ser humano”. Los humanos necesitamos, sentir que aportamos porque somos seres sociales e intuitivamente buscamos sentirnos identificados, sentir que lo que hacemos va vinculado a algo más grande que nosotros mismos, nos gusta que nuestros actos estén vinculados a un propósito mayor.  Cada uno en la vida, ha necesitado darle un sentido, a todos nos gustaría sentir que estamos haciendo algo “importante” (al menos para nosotros mismos o nuestras familias).  El libro te pide hacer una lista de las causas con las cuales te identificas, te pide que listes de que forma podrías aportar a esas causas.  Yo muy aplicada hago la lista y así como la voy haciendo me van llegando ideas…. vuelvo a ese momento donde creo que me a iluminado el espíritu santo… y se me prendió el bombillo. Me digo a mi misma “Yo podría ayudar a mujeres que, como yo cuando tenia 20 y tantos, que quieren progresar en sus careras profesionales. Yo puedo enseñarles algo de lo que aprendí en a la universidad de la vida, en marketing, en ventas y de adaptación (vivir en el extranjero).  También podría aportarles mi experiencia de vida a mujeres que, como yo cuando tenia 30 y tantos, querían dar un cambio a sus vidas e iniciar procesos de desarrollo personal para alcanzar sus sueños.   Vuelvo y lo leo, me lo imagino… y que tremendo subidón. Porque lo veo en mi mente, en ese momento me lo creo y me digo que es posible.  El siguiente ejercicio del libro es un poco más realista, te pide hacer una lista de donde te encuentras en el ahora, debes poner un titulo a la historia, debes escribir donde quieres llegar, darle un nombre.  En ese momento… me quedo fría… me pasan varias cosas por la cabeza… lo de profesor de español no esta incluido…  La lista incluye palabras como: coach, voluntariado, blog, charlas, escribir… veo el papel, lo acaricio, me dejo sentir el calor que viene de mis más profundos deseos desde hace años, pero no me atrevo ni a leerlo en voz alta.

Londres, día 6 aferrarse a la silla antes de la caída libre.  Tengo una libreta de 200 hojas que llevo conmigo junto al libro.  La libreta ya va por la mitad, esta llena de texto, de dibujos, de ideas escritas a mano alzada y de pensamientos positivos.    Hay una pregunta en el libro que me deja pensando y la escribo grande en una sola hoja, ¿Cuándo te has sentido que has sido lo más sincera contigo misma?  Leo la pregunta en la libreta, una y otra vez, pareciera que me diera miedo responder.  Cambio de página y sigo leyendo…   Después de unas horas y mientras espero a que pase la tarde, vuelvo a leer la pregunta…  Escribo encima lo primero que me llega a la cabeza.  ¿Cuándo me he sentido que he sido lo más sincera conmigo misma?  Cuando me imagine un vida en pareja con mi esposo, cuando me convertí en “His Wife”. Si que joda mamá, tanto estudiar y tanta experiencia profesional para terminar de house-wife, pero gracias a Dios hay más en la respuesta y es larga.   También cuando trabajaba dando formación o entrenamiento a enfermeras y personal de salud; cuando hacia las formaciones creyendo sinceramente en el beneficio de las terapias que vendía la empresa; cuando trabajaba 12 horas diarias como enfermera y supervisando practicas a las ayudantes de enfermería; cuando te dije que estudiaría enfermería y no abogacía o medicina, y toda mi vida el momento más sincero que tengo conmigo misma por encima de los anteriores … es cuando estoy escribiendo.

Bogotá, día 7 subidón de pajazo mental.  Me despierto con la fiel convicción de terminar de leer el libro el día de hoy, tengo el tiempo porque estamos de visita en casa de parientes, hoy no tengo que cocinar, no hay deberes por hacer en casa, no hay gestiones por hacer y esta lloviendo.   El plan es película o juegos de mesa, la familia esta entretenida… me puedo escapar y seguir leyendo.   El libro tiene una pregunta que dice ¿Qué tipo de actividades te llenan el espíritu?, pide que relaciones esas actividades con las respuestas anteriores.   Luego observando todo junto y volviendo a leer lo que he escrito, me digo a mi misma… ya lo tengo claro.   Yo tengo una experiencia profesional valida y confió en las habilidades que tengo (profesional skills), tengo seguridad en lo que he aprendido en mas de 15 años trabajando con el sector salud, en ventas, en training y en marketing… pues voy a utilizar esa experiencia para trabajar ayudando a otras mujeres latinas jóvenes o adultas buscando crecimiento personal o profesional.  De alguna forma yo puedo ayudarles a ellas a descubrir su potencial o transformar su vida, podría estudiar coaching y me voy a dedicar a escribir historias que sirvan a ese objetivo, heroínas latinas.   Lo veo escrito en mi libreta, vuelvo y lo leo, se me enciende el corazón y me late a mil, me sube un calor por todo el cuerpo…  Mi misión en esta experiencia terrenal es cuidar, creo que una forma de hacerlo es cuidando nuestro bienestar como personas, hablando de crecimiento personal.  Esas mujeres que me recuerdan como era yo hace unos años, podrán tener la oportunidad de aprender y crecer como personas.   A mi me toco aprenderlo sola a punta de libro y salir del país me dio oportunidades, me curtió el cuero y gané confianza, yo puedo compartir lo que he aprendido.  ¿Y como se hace eso?… no tengo los recursos, no quiero estudiar una carrera de psicología, me acuerdo de que en las empresas donde yo trabajaba algunos de los ejecutivos tenían un “executive coach”.  Voy a google y hay comentarios de todo, me queda la pregunta…  ¿Y eso no es lo mismo que alguno vendedores de humo en las redes sociales?…

Bogotá, día 8 la sensación del vacío del bajón.  Me pregunta la familia… ¿Cómo va el tema de dar clases de español?  Y yo por mi parte evado la pregunta, de forma discreta hablo de los cursos de la academia cervantes, de el máster que da una universidad española y en fin…  excusándome en que por estas épocas todo el mundo esta pensando en navidades.   Luego vuelve el tema de las actividades el año entrante… que cuando nos mudamos, que donde viviremos y cada uno habla de sus planes, o de su trabajo.  Pues yo para no quedarme atrás digo “voy a seguir con mis clases de francés y voy a iniciar un workshop en escritura creativa, también hare un curso de coaching.”   Todo se pausa y luego silencio, me digo a mi misma “te hubieras callado la boca, ahora vendrán las preguntas”.   Efectivamente, me pregunta el curioso de la familia ¿y eso para qué lo haces?, ¿es parte de los requisitos para lo de ser profesora?   Siento que me sube el rojo pasión en las mejillas, la sangre que me hierve en ese momento, pero…  Saco la sonrisa forzada que hemos aprendido para disimular y contesto “No, es diferente.  Me rechazaron del curso de profesor y no he decidido aun si voy a invertir en eso otra vez”.  Pero el curioso es curioso y vuelve al ruedo preguntando, entonces lo de el curso de escritura ¿de qué va? ¿Es para aprender a escribir como los escritores de libros o novelas?   Y… a que no adivinas que respondí… “si, es para aprender habilidades de escritura, se pueden usar para escribir cuentos o novelas”.   Seguidamente escucho la voz del critico realista diciendo, pero ahora te va a dar por volverte escritor, como si fuera tan fácil escribir un libro y vender miles de copias para vivir de eso.  Además, hacer un curso de coaching es como calificarse para vender porros psicológicos en eso hay mucho charlatán, eso no es ser un profesional serio.    Ahora tengo el rojo pasión intenso en las mejillas, mi sangre paso el punto de ebullición, pero…. me trago el orgullo con saliva, respiro recordando que es invierno y el aire esta frio para que se me enfríe la sangre, me agarro las manos para evitar que se note las garras que siento salirme, que no se me note que le quiero rayar la cara.   Seguidamente, muevo la cabeza un poco de lado, con mis manos una contra la otra y los dedos entrelazados, dejo reposar mis muñecas en mis piernas, bajo los brazos en actitud relajada, respiro suave y despacio, miro el horizonte y contesto “mientras decido que hacer, ya me viene bien escribir mejor.  Y soñar no cuesta nada… escribir no es tan difícil todos lo hacemos, escribir para mi también es posible, mientras tanto aprendo algo nuevo y me sirve para lo de profesora”.     Veo la cara del público satisfecho con mi respuesta y todos asienten… si claro, si esta pensando en ser profesor, suena lógico.  Se quedan todos tan contentos y yo sonrió como si fuera una aprobación tácita, la cual no siento.   Mientras por dentro tengo el tigre que ruge la pura verdad…  Les hubiera gritado “Si, quiero escribir. Es lo único que quiero hacer en mi tiempo libre, quiero hacerlo mejor”.  Y ruge más fuerte dentro de mi… “No les voy a permitir que me quiten ese sueño, no voy a permitir que alguien me cuestione de nuevo, no voy a permitir que me desmotiven, nadie me va a impedir soñar en que puedo hacerlo bien y disfrutar haciéndolo”.  Por ahora me guardo el rugido, me guardo las garras, en silencio lo voy a seguir haciendo y les diré cualquier cosa para distraerlos.  Ese tigre es mi pasión hablando.

London día 9 Saco el miedo o mato el tigre.  El regreso no fue fácil, sigo con las ideas mezcladas en la cabeza.   Tengo ganas de mucho y no se como hacerlo, he invertido en estudiar francés, he invertido en un workshop de escritura creativa y estoy buscando los cursos de coaching.  El costo de los cursos de coaching… me pone a pensar, los comentarios online y la realidad de que en el gremio hay muchos vendedores de humo me pone a dudar.   Yo no quiero pasar por un charlatán mas, quiero ayudar de verdad y hacerlo de una forma seria o profesional.   El tiempo que voy a dedicar, los recursos de nuestros ahorros que voy a invertir… que pasa si invierto ese dinero y luego no salgo con nada.  No tengo ninguna seguridad de que podre hacer ningún salario o hacer ningún emprendimiento, no puedo tener ninguna seguridad de que si invierto estudiando eso voy a poder recuperar la inversión.   Que tal si no logro escribir nada bueno, que tal si no logro crear un espacio en el coaching para mi, que tal si solo caigo en el mismo tazo con los charlatanes y los vendedores de humo… Yo no puedo darme el lujo de invertir el dinero de la familia sin pensar… yo no estoy trabajando y el dinero no sobra…  Que tal que mi familia tenga razón y no es seguro, el camino más sencillo es lo de dar clases y certificarme como profesor.   Que tal que mis peores miedos se vuelvan verdad que no sea buena para el tema y no lo haga bien, si no logro tener un mínimo de ingresos con que recuperar lo invertido en cursos.  Luego viene la imagen de mi perfil en LinkedIn … yo tenia una reputación y un perfil profesional, como lo voy a cambiar así, que dirán mis antiguos colegas y compañeros de trabajo.   En ese mismo instante que termino de ser consciente de lo que estoy diciendo, recapitulo para ver si de verdad soy yo la que esta hablando, si soy yo.    Al segundo después de pensar y analizar lo que dije, me sube el calor al cuerpo, se me enciende el rojo pasión y ruge el tigre que tengo adentro con unas ganas de salir y rugir libremente, me digo a mismas “hijueputa otra vez te estas dejando paralizar del puto miedo, te estas dejando llenar del temor y aterrar por la incertidumbre.  Los comentarios de los demás nunca van a venir a ser feliz por ti en la vida y nadie ahí afuera es totalmente feliz o facultado para juzgarte.   Te prometiste seguir tus sueños y cazar para conseguirlos; ahora tienes el miedo enfrente y estas matando el tigre.  Serás cobarde”.    No es cobardía, el miedo es un sentimiento básico que nos acompaña a los humanos, evolutivamente nos ha servido de mucho porque nos salva de ponernos en peligro, pero en aspectos creativos o en áreas de innovación el miedo también puede ser el peor consejero, porque congela todo intento de hacer las cosas distinto.   Tengo dos opciones; o alimento el miedo y le doy un arma para que acabe con esas ganas que tengo de hacer algo diferente y mate el tigre; o dejo ese tigre rugir, salir a cazar una oportunidad, afilarse las garras y le quito armas al miedo.   Ya calmada, apretó las manos… necesito escuchar ese rugir, necesito sentir esa pasión y nadie le disparará para callarlo.  El tigre se queda.

París, día 10 de subidón alistando para otra vuelta.  El último ejercicio del libro es escribir una carta hablando en tercera persona de ti mismo, de aquellas cosas que descubriste sobre ti mismo durante la lectura del libro.   Escribí con tantas ganas… me salió todo tan fluido, me dejé llevar por el sentimiento, me metí en el rol, me dejé creer realmente cada palabra positiva que estaba escribiendo, me sentía tan bien mientras imaginaba ese proyecto, mientras en mi cabeza lo imaginaba posible y luego detenidamente leí lo que había escrito.   Me gustaba cada palabra, me imaginaba a mi misma ejecutando cada acción y viviendo en el escenario de mi proyecto.  Deje que mi voz interior me hablara como en un susurro amoroso… “podría estudiar coaching para ayudar a mujeres adultas jóvenes a descubrir su potencial y transformarse en su mejor versión, voy a escribir … voy a trabajar con la asociación de ciegos y personas con discapacidad visual… voy a poner al servicio de esos dos grupos todo lo que aprendí antes de que mi vida cambiara.  Voy a leer todo lo que pueda mientras pueda.  En silencio, me acomodo bien en la silla del tren, pongo mis brazos alrededor de mi misma y me abrazo… se siente tan bien escuchar eso.   En ese mismo momento, me siento tan libre de decidir lo que quiero hacer con mi vida… no se que pasara mañana, pero ese sueño que me susurro, decidí que me lo quedo y lo disfruto.  Vuelvo a abrazarme siento una fuerza interior, escucho rugir al tigre y me digo… “disfrútalo, imagínalo posible… no le tengas miedo, que por soñar nadie nos cobra y mientras este vivo todo es posible”.

Así va la vida mamá, te haces una idea de como es la montaña rusa de emociones. Subidas y bajadas, pero quiero abrazar el tigre.  Tengo ganas de apasionarme con mi proyecto.

HISTORIAS CON EL CANCER

Ajustándome el Duelo.

“El ayer es historia, el mañana es un misterio, sin embargo, el hoy es un regalo por eso se le llama presente”.

 Sabes mamá… Esa frase es conocida en el budismo, y la empecé a escuchar cuando inicié los intentos de meditación y Vipassana.   Era una de las cosas que más quería aprender, entender y lograr aplicar realmente.  También quería mostrártela para limitar ese ciclo nocivo de estar rumiando el pasado, envenenándonos con los malos sabores, de aquello que nos toco comernos con patatas, ese sin sabor masticamos los malos recuerdos una y otra vez… Para cambiar de menú y no volvemos a servirnos el mismo plato de pasado.   Porque creo que esa frase nos ayuda a cambiar ese patrón de rumiar y así logramos vivir el presente la realidad que nos regala cada día, creo que es un camino al perdonar, un camino a liberarse de malas vibras del pasado y un camino que lleva a moverse aceptando el cambio.    Ahora viviendo el duelo por tu partida, me repito esa frase en los momentos que llega el Tsunami del dolor con todas las imágenes como relámpagos y las lagrimas como lluvia, pero, aunque creo en ella, no logro interiorizarla del todo. Me sigue costando dejar de rumiar el ayer y verlo como historia… sin sentirlo como un dolor presente, que no cambiará o se aliviará.    

 En el libro sobre el duelo dice, que cuando avanzas en la aceptación de la perdida de ese ser querido, después de aceptar todo lo que representaba para uno, también reconocer la cantidad de ira o culpa, expresar de algún modo las preguntas abiertas, aceptar que no habrá respuestas y reconocer que la vida cambió…  Que la vida para uno cambio definitivamente.   Al llegar a ese punto empieza un proceso de “Adjusting”, uso la palabra en inglés que esta en el libro porque me hace gracias, literalmente traduce: Ajustarse.    Entonces mamá creo que ha llegado el momento en que me voy ajustando a vivir sin ti en este plano terrenal, que me voy ajustando a el dolor de tu muerte, a el dolor de mi perdida y me voy ajustando a el cambio.    

 El libro dice, que el objetivo principal es ajustarse al cambio. De lo grande que son los cambios en la vida de uno después de la perdida de un ser querido, dependerá lo grande que será el ajuste necesario en la vida de uno.   Eso te hace pensar en cuan diferente será el camino comparado con el que veníamos recorriendo antes, recordándonos que ajustarse al cambio también implica un reto de adaptación en el plano emocional, físico y cognitivo.   Después de leer ese párrafo comprendí el grandísimo desafío que se presentaba delante de mi, que debía aceptarlo porque ya era parte de mi vida.   Aunque antes no estaba totalmente consciente de ello, hice como si pudiera ir a tomarle una foto desde la distancia y verlo…   Yo estaba ahí en ese camino, en ese desafío y ya se había convertido en mi presente.  Ahora me estaba realmente haciendo consciente.

 El desafío se constituía en aceptar el cambio por tu muerte y el duelo, adicionalmente a eso era la mezcla de todo.  En menos de 10 meses pasaron muchos eventos propios que traían cambios Cambio de casa, cambio de situación laboral, cambio de estado civil, y el siguiente gran cambio: de País.  No solo dejaba una vida contigo en este plano terrenal, también estaba dejando mi tierra natal.   Cuando lo desmenuzo así,  y lo miro como en una foto, me digo a mi misma – ¡Joder! ¡Por esó es, que esta siendo tan duro!…  Joder tía, que no ha sido fácil vivir todo al tiempo -.    Y vuelvo y miro la foto, pero me agobia … Lo que falta lo veo venir … Sé que lo debo vivir…  Que ya lo estoy viviendo, que en parte yo elegí alguna de las circunstancias para hacer el escenario y posé en esta foto…  Y lo veo ahí toda la realidad mezclada ahí como mirando una foto…  ¡Vale!  La acepto que esta ahí, pero todo se ve sobrepuesto, inabordable, inmanejable e inalcanzable.

la chancleta Pero luego me digo – ¡Pero Tía! Que la primera fase la estas haciendo, y aunque parezca depresivo o hasta inquisitorio, el prestarse a escribir todo esto y aceptar vivir el dolor, el dejarse revolcar por todas esas sensaciones del duelo, el darle la bienvenida al Tsunami y sentarse a llorar las lagrimas que vengan. ¡Que ya lo estas en ello! –   He aprendido que la mejor forma de enfrentar ese gigante desafío, es dejándose revolcar por el dolor (el Tsunami) que esta a la entrada… y ajustarse bien el duelo a uno mismo.  Aes mamá, de la misma manera como me enseñaste a ajustarme la falda para que me quedara bien. Seguir leyendo “Ajustándome el Duelo.”

#CARTAS A UNA #MADRE

Emprender? El empleado no es un buen emprendedor?

Hola mamá, te cuento que ya estamos visitando Paris y buscando casa.   Estando en las oficinas de Amazon, tomándome un café mientras espero a que algo positivo pase milagrosamente y revisando mi lista de tareas para continuar sembrando mi proyecto de coaching y reinventandome.  Veo esta imagen en las paredes de la cafetería.

He tenido el tiempo de pensar y cuestionarme tanto el significado de ser pionero o emprendedor y su relación con ser empleado.    Tengo que confesar que siempre le he tenido miedo a emprender, empezar siendo uno responsable de buscarse uno mismo sus clientes, ir a tocar puertas, ir a seguir tocando puertas… cuando unas se abren con el pie a medio abrir y otras solo se abren para curiosear…   Siempre me he preguntado yo podia ser empresaria o emprender mi propio proyecto, como hace la gente para emprender;  más aun cuando uno viene acostumbrado a ser empleado.  Y bien o mal, reneguemos mucho o poco sobre los empleos que tenemos y los jefes.  Pues siempre fuimos empleadas por la estabilidad económica que nos daba recibir el salario cada mes.

Me he encontrado sorpresivamente con algunas ideas equivocadas acerca de estas dos palabras en el diálogo con amigos o clientes, también en mi propio diálogo.

La idea de que el emprendedor, no es buen empleado o no tiene porque disfrutar ser empleado.  Es como si el carácter emprendedor tuviera que ir en una dirección divergente o incluso irreverente al ser empleado, negando totalmente al individuo la capacidad de sentirse emprendedor mientras es empleado.

También en la dirección contraria, es como si el ser empleado nos limitara ó nos pusiera en la posición más lejana a ser emprendedor.    Escuchando una conversación de dos amigos el uno le decía al otro: “hermano, es que el emprendedor no es buen empleado.  La gente que se dedica a ser el mejor empleado, solo a cumplir satisfactoriamente con el puesto no es un pionero, ese man se acostumbra a ser empleado y no tiene los guevos para emprender”. Me llamo la atención este comentario y decidí entrar en la conversación para hacer preguntas, yo les pregunté: ¿Cuál es la evidencia que tenemos de que un emprendedor en potencia no es un buen empleado?  Y si lo digo de otra forma  ¿Acaso el buen empleado, no tienen derecho a creerse un emprendedor o ser pionero?.

Los dos amigos dudaron un poco antes de responder, pero al final la conclusión a la que llegamos en conjunto es, hay un poco de mal entendido en esa creencia.    Casualmente, cuando uno revisa las características de un buen empleado, un empleado que va cumpliendo muy bien e incluso “overperforming”, encuentra entre ellas liderazgo, autodeterminación, competitividad, enfoque al resultado y un alto compromiso con la causa o el trabajo;  también se involucra totalmente con los objetivos, misión, visión y entorno cultural de la empresa.  En muchas ocasiones, estos empleados que llevan proyectos a el éxito y que hacen crecer los proyectos a un nivel del 120 %, creando equipos y construyendo al mismo tiempo que entregan resultados positivos para la empresa, suelen trabajar con todo el corazón y los escuchas decir frases como: “nuestra división…”, “nuestro proyecto lo hacemos convencidos en que los beneficios para los clientes son…”, “nuestro producto está beneficiando y está llegando a ….”, “nuestro equipo está trayendo resultados positivos..”,  “hemos crecido en x porcentaje y estamos trabajando para generar recursos y poder darle más oportunidades laborales a la gente…” y en algunos casos esos empleado dicen cosas como:  “yo trabajo este proyecto como si fuera mío”.    Siendo empleado usa el pronombre nosotros y el pronombre posesivo nuestro, como si en realidad fuera suyo.

Entonces, si esos empleados con esas características de liderazgo, empoderamiento y autodeterminación, los que se comprometen a trabajar en un proyecto en una empresa a sabiendas de que son empleados, pero lo sienten como suyo; tuvieran la oportunidad de ser emprendedores o pioneros.  Esas mismas frases que ellos utilizan, se le pueden escuchar a un líder, a un emprendedor, a un empresario y a un pionero.  La base es la misma, son las ganas, son las características, nada debería limitar o excluir esos empleados de querer ser y por ende confiar que tienen, capacidad de ser pioneros y emprendedores, dentro de ellos mismos.   ¿Usted apostaría que son embrión de empresario o pionero?

Luego lo que queda, es la pregunta del riesgo.  ¿Cuánto es capaz de manejar una persona el riesgo y la incertidumbre que genera ser emprendedor, versus la estabilidad que genera ser empleado?;  ¿Qué es más fácil? ser pionero y líder de un proyecto en una empresa, sabiendo que las obligaciones fiscales y los riesgos financieros, que la plata es de otro (el empleador). Esas son otras preguntas.  No es lo mismo a decir que ser un buen empleado es excluyente de tener características y capacidad de emprendimiento o ser pioneros.

Mi opinión, el liderazgo en nosotros mismos y nuestra autodeterminación, no nos excluye de ser empleado y al mismo tiempo creernos emprendedores o prepararnos para tener nuestro emprendimiento.  Las preguntas reales son: ¿Qué nivel de riesgo estamos dispuestos a aceptar?; ¿Qué nivel de trabajo y cantidad queremos hacer por nuestro emprendimiento? Y ¿Qué tanta mierda queremos comer por lograr ser emprendedores o pioneros?   Porque todo en esta vida tiene algo de mierdita que comer, incluso sí pareciera muy fashion, en el plato que se están comiendo los otros de la mesa de al lado.

#CARTAS A UNA #MADRE

Será que le cortan la lengua si pregunta, ó le da miedo hasta preguntar! Hello

Hola Mamá, estaba el otro día pensando en el tema de como el miedo nos paraliza y  a veces no sabemos en realidad porque procrastinamos, o porque le damos 20 vueltas a las cosas antes de avanzar en un proyecto.

Esa sensación de peso y de desespero en la mitad del pecho, cuando el cambio esta ahí enfrente de nosotros y sencillamente no sabemos que hacer con él y menos aún tenemos idea alguna de que hacer para avanzarlo.  En algunas ocasiones, ni lo pedimos, nos llego de sorpresa o nos lo tiraron encima.  Otras veces lo pedimos, hicimos acciones que nos conducieron a ese cambio, pero cuando esta enfrente … jodido que no estamos tan seguros si lo queriamos o no, cuando vemos el reto y la puerta abrirse.  Nos decimos a nosotros mismos “que miedito”  y “ahora que hago si esto sale mal o la jodo con toda”

Pasa y pasa mucho cuando hay cambio o cuando hay nuevos proyectos empezando.  Por eso quiero decirte que una forma de ayudarnos con el miedo es identificarlo, al mismo tiempo empezar a cuestionarnos o cuestionar ese miedo.

Es imaginarnos al miedo enfrente de nosotros como si fuera un elemento más de nuestra vida o una persona en la sala de la casa, luego sentamos al miedo, o le escribimos, le decimos nuestros planes.  En ese momento debemos ser claros en decirnos a nosotros mismos en voz alta, escribir para quien sea más fácil, hacer dibujos o representar de alguna manera.  Lo que sentimos en ese momento a medida que decimos lo que queremos hacer de nuestro nuevo proyecto, el cambio que se nos viene encima, el cambio que nos pide la vida que hagamos, o el cambio que nos esta obligando una circunstancia a hacer y tal vez el proyecto en el que estamos queriendo trabajar pero simplemente llevamos años procrastinando o retardando tomar acciones para hacerlo. Es importante describir lo que sentimos mientras lo expresamos.

He aprendido que cuando hay que enfrentarse al miedo, por el cambio o por otra circunstancia en la cual nuestra vida no corre un peligro real, ni la seguridad propia y ni  la de  nuestra familia.  Aclaro eso porque el miedo bajo una situación de violencia o amenaza es otra cosa, eso no lo toco en este texto.  Ese aprendizaje es que el miedo no esta protegiéndonos completamente, está siendo un generador de angustia y bloqueo.

El miedo como emoción en los procesos de cambio.

Hay un término en coaching que dice self-managment y es la capacidad de cada persona de autogestionar sus emociones.   Esto se debe tener en cuenta para el momento en que nos enfrentamos a un cambio en nuestra vida, o que nos disponemos a entrar en una zona para nosotros desconocida y a romper nuestra zona de comfort.

Porque hay muchas emociones que llegan junto con la noticia del cambio ó con la intención de iniciar un nuevo proyecto.  Ser capaz de gerenciar en nosotros mismos esas emociones y poder identificar cual es el miedo, en ese coctél emocional y como está contribuyendo a la forma en que nos sentimos.

Que parte del miedo es sana porque nos esta protegiendo la vida y nos aleja de agreciones o daño vital,  que parte del miedo es infundada por ideas del pasado, que parte del miedo es por creencias limitantes, que parte del miedo es dañino porque es temor al “coco” o “al monstruo imaginario debajo de la cama”, que evidencia real tiene ese miedo para mostrar, y especialmente a que espedificamente le tenemos miedo.

Cual es la estrategia para mover al miedo de bando y pasarlo a un lado de positivimo, que hacemos para no permitir que el miedo sea el que nos este paralizando, que acciones hay que tomar con nuestro propio miedo para evitar que sea un obstáculo o para que nos permita avanzar en el proceso de cambio, ó sea mayor la seguridad de iniciar nuestro proyecto.

Pero la pregunta más importante que aprendi de ti fue:  “Qué es lo más terrible que le va a pasar y lo más malo?  será que se va a morir acaso?  Mientras tenga vida y esté completa, no hay razones para no ir a mirar y al menos preguntar que puede hacer.  O si va y pregunta, será que le van a cortar la lengua?   O más bien le da miedo hasta hablar” .

Sí,  eso me decías y ahora que lo pienso, en realidad, en la mayoría de los casos,  el miedo paralizante por un cambio o un nuevo aprendizaje, no puede responder a esas preguntas.  Porque en la mayoria de los casos cuando nos agobiamos en emociones humanas por miedos paralizantes, si vamos a preguntar y cuestionarnos, no nos vamos a morir.    En la mayoría de los casos nos da miedo hasta preguntar.

He aprendido que merece la pena mirar las puertas que se pueden abrir, el cambio de forma positiva aunque no lo hubieramos pedido, abrazar nuestros proyectos y darle una mirada a la puerta de la oportunidad, y preguntarse que hay de bueno al otro lado.

 

 

#CARTAS A UNA #MADRE · Libre y Revuelto

Escribir, mi love afffair matutino en el closet.

¿Que noticias tengo para contarte? pues mamá un par de novedades,  haciéndome más a la idea de vivir con RP (Retinitis Pigmentosa) No es fácil, eso de reinventarse es un reto (que no vengan a vendernos la idea de que está chupado) , ya puedes escuchar el segundo episodio en @Mudadospod.

Contarte sobre mi “affair”, siento como si me estuviera volviendo a enamora con la idea. Antes, mi definición de entretenimiento… como te puedes imaginar me gusta, me entretiene. Ahora es como un amor clandestino, que me lleva a levantarme, complacerme y a excitarme haciéndolo todas las mañanas.

El tema de escribir es como un amor clandestino, un affair, porque a diferencia de lo que tradicionalmente se asocia a los escritores, no soy ni buena en ortografía, ni en redacción y fallo en la gramática… ups…y me da vergüenza.  Entonces, como diablos se me ocurrió esto de escribir…porque me gusta el sonido de las teclas del computador cuando son presionadas por mis dedos, en el silencio de la mañana, porque me permite soñar, me permite crear, puedo y tengo fe en que es útil.   En resumen, ¡porque se me da la gana!

Lo otro es que siempre se me dijo, que para escribir hay que ser un buen lector y leer literatura.  Pues yo no me considero así, durante muchos años pensé que no era buena lectora.  He descubierto que me gusta leer, del tipo cuento corto y novela histórica, la ficción en formato cuento, los textos que hacen la historia fácil, y especialmente me encantan los libros de crecimiento personal.

¿En serio?

Si, en serio, sorprendida o con una sensación de guacalá, pues si, esos libros me gustan.  Esos para wanna be de psicólogos; esos mismos que algunos llaman de autoayuda o psicología barata; esos que algunos critican diciendo que son para los anaqueles de los supermercados. 😉 exactamente esos. Como todo en mi vida las dos anteriores deben tener la explicación en la mezcla de lo que me gusta. Entender la diversidad y la historia de la humanidad, como hemos formado nuestra historia, como entendemos, como pensamos acerca del mundo que nos rodea y los sentimientos humanos.B194737E-E147-4350-A1D5-F99FDA0A9AC4

¿Qué es lo único que puede diferenciarnos en un futuro de la IA (computadores inteligencia artificial)?  Yo creo fielmente que es mantener vivas aquellas singularidades que nos hace humanos, nuestra mente emocional y la capacidad creativa.   Créeme leer sobre crecimiento personal ¡Es súper divertido!   Si… yo se…  ya me lo han dicho antes.  Que estoy súper rayada también, pero al que le gusta le sabe y al que le guste seguirá leyendo.  Al que no pues… a otra cosa mariposa como dicen en España.

Todo empezó con el libro ese que te conté en el post donde defendimos el tigre, el de finding your element y luego llego a mi vida el libro: Becoming a writer de Dorotea, ella y sus ideas locas.   Estaba tan feliz en el tren, estaba tan feliz mientras leía el libro, me sentía como enamorándome de nuevo.

Verme enamorada de nuevo, reluciente y con ganas de esconderme para mi love afffair matutino.  Pero algo paso… desafortunadamente mi marido no estaba feliz… pareciera que no entendía que pasaba. Yo tenia tantas ganas de llegar a casa y esconderme a manosear el teclado… a escribir.  Quería seguir las ideas locas de Dorotea, tenia ganas de empezar mi rutina como decía el libro y en las mañanas darme la oportunidad de creer que puedo llegar, hacer eso que tanto me atrae.

Me había enviado un regalo (el monomíto de J. Campell), especialmente para mi niña interior, para motivarla a seguir su sueño y darle esperanzas.  Pero no sé en que momento llegar a casa tenia que volverse un drama por un pinche regalo.  Se notaba que a mi esposo del todo no le gustaba la idea de encontrar un regalo que no reconocía, pero porque tenia que percibirlo de la peor manera, como un tema de affairs… Estaba tan enfocado en lo que no entendía, que estaba haciéndose sordo y no escuchando, peor aun no enterándose de mis sentimientos, o mis razones reales.   El solo repetía “Quien diablos esta mandando regalos en papel costoso y mensajes románticos a mi casa, y a ti que te ha dado por levantarte, y esconderte en el closet a primera hora de la mañana quien sabe a chatear con quien…”  Yo respire profundo y  dije: “Okay… imagínate lo que quieras”, lo dejé así, él con sus percepciones… Yo tranquila me fui a la cama, además tenia más ganas de sentarme a escribir que de explicarle.

A las 4:30 de la madrugada me despertaron las ganas otra vez, pero esa mañana, si logre levantarme, salirme de la cama y sentarme en mi refugio, esconderme debajo de mi manta, para así ponerme a escribir.

maquina de escribirMe recordo esa temporada larga en el hospital, cuando era adolescente, el médico me pregunto que quería que me trajeran para hacerme mas llevadera la hospitalización.  Le contesté una máquina de escribir portátil y papel.  Recuerdo como fue abrazar ese aparato contra mi pecho y decirle cuanto lo quería, y tener papel en blanco para poder escribir mi poesía, esas dos cosas eran lo único que quería.    Eso seria lo que me sanaría y de hecho me ayudo mucho a llevar esos días en el hospital, a recuperarme.     Decidí hacer un pequeño libro donde escribía poemas que me iban saliendo al pasar lo días de hospitalización.  Era una máquina marca Brother, me acuerdo.   Esa máquina te la había regalado mi tío, cuando iniciaste la universidad (por allá en los años 70s).  Me preguntas: ¿Tanto querías esa maquina?  La respuesta es: Mucho, mamá. Me dolió cuando la desapareciste.  Fue la primera máquina en la que escribí y descubrí lo que me gustaba el sonido de las teclas, era yo una niña.

Volviendo al tema de escaparme de la cama temprano en las mañanas y el ejercicio de levantarme a escribir.  Que ¿De donde salió esta idea?… Salió del libro de Dorotea.  El libro sugería que una la primera tarea que debía hacerse, para empezar el camino de escribir, era levantarse muy temprano en la mañana y directo a escribir.  El libro dice “la primera cosa que se hiciera en la mañana, antes de tener contacto con el mundo exterior, antes de hablar con alguien, es sentarse a escribir.”

La idea me quedo sonando, se me hizo atractiva y posible.  Para mi seria un alivio si logrará escribir y dejar fluir (out-of) de mi cabeza todos los pensamientos e imágenes que me despiertan, en mis sueños o en mi estado de estupor en la mañana.  Lo que pasa es que cuando me despierto, y me ha pasado toda la vida, mi cerebro se enciende en modo creativo.  Pone una escena de una película o un cuadro con personajes cada mañana.  En ese momento, se que no estoy durmiendo, porque puedo hacer todo un proceso de racionalización y crear más personajes, ponerlos a hablar e imaginar situaciones, además percibo todo el peso de mi cuerpo, y la falta de reacción de mis músculos porque están totalmente relajados.  En ese estado de adormecimiento el único despierto es mi cerebro por mi imaginación, el resto de mi cuerpo esta durmiendo.   Siempre he tenido la costumbre de que cuando estoy en ese estado, no abro los ojos, en ese momento trato de mantener ese estado, mi cerebro puede estar así por al menos 2 horas.   También lo hacia porque era la clave para volverme a dormir.  Pero ahora quiero usarlo y en vez de volverme a dormir quiero sentarme a escribir.

Volvamos a situarnos en ese estado de estupor (adormecimiento). Intentare describirte como funciona, en medio de la noche o a la madrugada mi cerebro se despierta, revisa mi entorno por medio del oído y la percepción sensorial de mi piel y mi nariz, sigo estando en la cama, confirmo que no estoy soñando y que mis músculos están totalmente relajados. Si otra persona me viera diría que estoy dormida.  Pero mi cerebro esta despierto, percibo el “silencio” de la noche, los sonidos a mi alrededor, las voces de los que hablan en la calle, el sonido de los coches y cualquier sonido.  Puedo concentrarme y siento el latido de mi corazón, soy consiente de mi respiración, escucho la respiración de quienes duermen alrededor mío, escucho el sonido de mi propia respiración y se siente tan bien.  Como no quiero abrir los ojos, y tampoco quiero moverme mucho porque me pesan los músculos, y para no despertarme completamente.  Me concentro en percibir y seguir respirando suavecito, en quedarme en la cama manteniendo la relajación muscular.   En ese estado, empieza una de las cosas mas entretenidas que he tenido toda mi vida, es cuando toda la magia empieza, mi imaginación viaja libremente y me monta unas películas que son geniales.  Es uno de mis secretos mejor guardados, esto nunca se lo había contado a nadie (okay… solo lo sabia mi esposo, pero porque duerme conmigo y empezó a percibirlo, a notar los cambios en mi respiración.)

Como te decía, ese momento tan mío en las madrugadas, ha sido mi secreto toda la vida desde que era una niña.  Cuando ya han pasado unos minutos de escuchar el latido de mi corazón y empieza mi cabeza a ser un cinema o una obra de teatro (según le permita a mi imaginación fluir). Sin la barrera de racionalizar o el pensamiento consciente, mi imaginación toma el control y vuelve mi cerebro su escenario.   En ese estado de estupor en las mañanas he entretenido a mi imaginación toda la vida y en algunas épocas hemos sido muy felices, en otras ha sido un problema.

El volverse adulto y empezar a trabajar más el tener responsabilidades por pagar recibos, levantarse a hacer turno a primera hora de la mañana o el ambiente ejecutivo-corporativo, fueron cambiando ese momento en las mañanas y cada día a medida que me hacia más adulta se iba perdiendo la capacidad de disfrutar ese estado. Eran cada vez menos las oportunidades de disfrutar de mi imaginación y de ese estado de adormecimiento.

También había pasado que en algunos momentos se volvía agobiante, porque me llenaba de sensaciones, en esa época no tenia un buen reconocimiento de emociones.  Todas las asumía como mías, algunas no las entendía, en esos días, no había crecido lo suficiente en reconocimiento emocional (self-awarness) y me confundía en medio de tantos sentimientos.  Entonces… pues no lo llevaba bien, había días muy oscuros, muy poco productivos, mi imaginación me cansaba; entonces decidí encontrar una manera de controlarla y empecé a practicar el trabajar hasta el cansancio extremo (ejecutiva mega-ocupada-estresada) para no despertarme fácilmente en la madrugada.  De esa manera lograba empezar tan temprano en la mañana que era fácil evadirse en el estrés del trabajo y salirse de la cama inmediatamente suena la alarma, no había espacio ni un minuto para pensar en mi ser interior, no había tiempo para disfrutar del silencio o la imaginación, era en modo: café, teléfono, correos, Transmilenio o carro, trancón y directo a trabajar.  Llegar en la noche agotada y directo a dormir. Había anestesiado algo.

¿Cómo me fue con es estrategia?

Por un lado, me fue bien.  El hecho de que mi cerebro se despertara temprano a la madrugada y yo me saliera de la cama inmediatamente a ocupar mi cerebro en trabajar o hacer tareas relacionadas con la empresa, me hacían muy productiva.  Adicionalmente me buscaba retos nuevos relacionados con el trabajo para entretener a mi imaginación, aprendí mucho. Me entrene en muchas cosas relacionadas con empresa y el negocio. Buscaba retos de aprendizaje y sobrecargarme con proyectos, de esa manera me entretenía y mantenía mi mente ocupada, el cansancio me tumbaba, me anestesiaba emocionalmente y me hacia muy productiva para una empresa.  Me ayudo a tener éxito, a ganar mejor sueldo, mejores comisiones y me llevo a ser muy competitiva.  Pero… también me fui desconectando de mi ser interior, me fui volviendo otra persona que no era yo, fui asumiendo el sueño de alguien más.  Te acuerdas mamá cuantos días de la madre ni me acordaba porque estaba aún en la oficina trabajando, cuantos fines de semana estaba con mi computadora respondiendo correos mientras todos cenaban en familia, cuantas veces te respondí no puedo porque mi trabajo es muy importante, cuantas veces no te escuche ni a ti ni a nadie porque era más importante el teléfono corporativo, no tenia tiempo para pareja demandante, cuantos novios tenia solo para entretener unas horas del fin de semana porque no tenia tiempo para comprometerme, mi trabajo y mi carrera se habían vuelto lo único de lo que sabia y lo único de lo que podía hablar.  Fui llenando las expectativas de otros y no me volví a conectar conmigo misma, no volví a saber como era mi ser interior.   Eso también me llevo a perder la empatía, a perder conexión y sensibilidad hacia los demás.   Me fui quedando sola porque logré tenerme entretenida todo el día trabajando, ya no tenia identificación con mi ser interior y en mi no se percibía nada natural, siempre mandaba a mi burnoutrepresentante.  Un día hice un bajón de defensas, hice una crisis nerviosa y terminé otra vez hospitalizada, ese día me di cuenta de que me había quemado, que había llevado el tema de ser adicto al trabajo al extremo.   Mi niña interior grito muy fuerte, me llamo la atención, me hizo parar para pensar que estaba haciendo.  Ya en ese momento habían pasado 10 años de vida profesional, estaba en edad de ser adulta.  De forma adulta debía encontrar la manera de reconciliar lo que reclamaba la niña interior, su momento para la imaginación.

En mi edad adulta, buscando reconectar conmigo misma y mejorar mis relaciones interpersonales. Descansando e intentando relajarme para disminuir el estrés al que me había sometido, mi imaginación regreso. Al principio ayudo mucho. Pero luego paso de nuevo, que no supe que hacer con ella, otra vez me empezó a agobiar.   Porque pensaba en el trabajo o en los conflictos de la vida de adulto responsable y toda la insatisfacción que aun me quedaba dentro sin saber porque….   Otra vez busque una forma de negociar y manejar mi imaginación evadiéndola en algo, esta vez fue estudiar, viajar y vivir en el exterior.  Pero solo hasta que llego a mi vida la Meditación, fue que encontré la mejor negociación, fue como una formula mágica.  Logre a través de la meditación el enfocarme solo en percibir mi respiración y traer mi mente siempre a mi respiración, saber cuando dejo a mi imaginación fluir y que se despliegue en todos sus mundos o personajes, sabiendo como traerla de vuelta a la realidad y enfocarme solo en respirar.

vipassana1Lo que he aprendido de la meditación es: reconocer ese potencial creativo en mi, disfrutar de las historias que crea mi imaginación en tiempos controlados, identificar los sentimientos, clasificarlos, llamarlos por su nombre, saber cuales son de origen propio (self-awarness) y cuales son de otra fuente externa, cuales son imitados o contagiados (por mi alta empatía percibo y me contagio fácilmente de los sentimientos de otros), de esa manera logro disfrutar y entender mejor, logro relacionarme mejor con mi imaginación y siempre volverla a traer a la respiración, enfocándola.

En este presente, la imaginación es parte de mis herramientas de vida, la uso para ayudarme a encontrar formas de relacionarme mejor con las personas, a pausar mi dialogo interno y solo imaginarme observando o descubriendo, también para visualizar de forma positiva los objetivos; con mi imaginación creo mapas o diagramas, recopilo lo útil que me dejo el día. La meditación me ayudo a identificar y disminuir el revuelto emocional y no quedarme con la pesadez por los sentimientos, logro volverme a enfocar en solo respirar y utilizar mis recursos para solucionar el presente.

Ahora entiendes porque te decía, que si logro escribir en las mañanas para mi seria un alivio, porque la idea de Dorotea de sentarse a escribir fue maravillosa, y me viene perfecta.  Me permite reconciliarme con escribir, es como volverse a enamorar, me da la oportunidad de comunicarte todas estas cosas, me ayuda a dar uso a mi imaginación y a darle un mejor uso cada día.

Como te puedes dar cuenta mis madrugadas pueden estar llenas de imaginarios, y tener todo un novelón en mi cabeza.  Por eso cuando leí en el libro de Dorotea, un párrafo que decía: a los autores les pasa eso llamado day dreaming, me sentí identificada y esperanzada. Dorotea propone que lo primero que haga es levantarme a escribir sin hablar con nadie y dejar que la imaginación hable.  Sentí que había encontrado una oportunidad, eso y masturbarme podían ser como lo mismo.  Si funcionaba podría contarle a alguien todas esas historias que mi imaginación me contaba solo a mi en mi cerebro como teatro….  Podría por fin contarle a mi esposo como funciona … y compartir todas las historias que se me ocurren de nuestros momentos juntos, encontraría una forma de traer todo eso al exterior, y así poder vivirlo juntos.  Mi esposo entendería que no hay un fulano enamorándome por chat, o un extraño mandando regalos, que soy yo misma y mi imaginación con sus ideas.

Me digo a mi misma: “si quiero que funciones debe ser cuando mi cerebro se despierta, debo poder utilizar lo mejor que pueda ese estado de estupor en las mañanas.”   Cerré el libro y lo dejé así…   A la mañana siguiente…. Que pajazo mental el que me metí, no te imaginas el placer que sentí.    Igual que todos los días de mi vida… mi imaginación despertó a mi cerebro a la madrugada, igual que todos los días procedí a quedarme en la cama, la misma rutina… percibir el latido de mi corazón, y lo que ya te expliqué.  Esta vez, sin abrir los ojos me salí de la cama, sin pronunciar palabra, me metí en mi closet, me cubrí con la manta, me senté con el portátil en las piernas.  Con los ojos cerrados, me imagine que miraba hacia adentro de mi cabeza, como si me pudiera sentar en la parte de atrás, como si hubiera una silla en mi cerebelo y mi hueso frontal fuera la pantalla. Dejé a mi imaginación presentar lo que ella quisiera… y mientras tanto mis dedos escribían. ¿Cómo haces para escribir con los ojos cerrados? Hoy en día existe una cosa que se llama asistentes de voz para personal con visión reducida o invidentes.

Ese día mi imaginación trajo al escenario, la imagen de una escritora, una mujer bella, de cabellos largos y piel canela, movimientos femeninos delicados, sus formas son curvas bien contorneadas, semidesnuda irradia belleza, despertándose temprano en la mañana, se prepara su café, camina a su estudio y la vez sentándose a escribir. Se le ve sonrosarse, se le ve sonreír, le brillan los ojos, mueve los labios y los humedece, los muerde un poco, parece que le excita, parece que le gusta y lo disfruta.   La sola imagen, el saber que soy yo en mi imaginación, me excita. Esos son los regalos que me da mi imaginación.

Ahora quien también lo disfruta es mi esposo, porque después de escribir vuelvo a la cama y me le monto encima… ahora tengo historias para contarle en las mañanas…  vuelvo a la cama a despertarlo con besos, con ideas y a compartir lo bien que me siento.  Que rico es eso de sentirse enamorando de algo. 😉

Querido lector, comparte conmigo tus comentarios  !Muchas gracias!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#CARTAS A UNA #MADRE

Te acuerdas de enero del año pasado, estábamos esperando el día del eclipse.

Empezemos con músiquita. “…yo quiero habitar en ese mundo que vives tu, déjame soñar con el embrujo de tu sonrisa…  mi Diosa humana, mi reina linda.  Mi Diosa humana, mi gran amor, mi sentimiento solo es de ti, dueña de mi alma… En el mundo que hice para ti hay un templo en tu honor…”   Esa es parte de la canción de Miguel Morales.  El vallenato es una expresión del sentir y de la poesía popular, es una de las máximas expresiones de la música colombiana, y era parte de la música que a ti te encantaba escuchar.

Madre mía… Cuanto extraño escuchar tu voz y escucharte cantar, es demasiado.  Me ahogo en el anhelo de escucharte sonreír, me consuelo y trato de respirar buscando todos los archivos de audio que pueda encontrar en tu antiguo celular, repitiendo una y otra vez los mensajes de audio que me enviabas por el what’s app.   Me refugio en mi imaginación y en reproducir en mi mente tus canciones y traer los recuerdos de nuestras largas conversaciones tratando de arreglar el mundo o arreglarle la vida a los demás… me entretengo en recrearlas y en tratar de escribirlas para tenerlas guardarlas, antes de que se me olviden los detalles.

Y como dice la canción “los caminos de la vida no son como yo pensaba, no son como imaginaba…tampoco que se me muera mi vieja, pero que va si el destino es así…” y así fue mamá. Cantando vallenato dejaste el oncólogo hablando solo, luego solo nos dejaste preguntarte que querías, escogiste no seguir sufriendo con la quimioterapia y prepararte para morir.

Te acuerdas de enero del año pasado, yo estaba sentada al lado de tu cama viéndote morir, acompañándote a esperar la muerte, ciudadano de ti y cual guerrero defendiendo tu fortaleza (tu espacio y tu voluntad de como querías morir).   Querías estar en tranquilidad, en silencio, rodeada de las personas que tu escogiste y querías sentir cerca, en paz, en tu habitación y en tu casa.   Yo tengo en mi memoria grabados esos días de enero, tu voz, tus ultimas sonrisas, tus ultimas palabras, las ultimas veces que comiste ternera y le diste carne masticada a mi primo, tus pequeñas alegrías a pesar del dolor, tus intentos por a hacer las cosas a tu manera y a acomodarte como te pareciera a ti, como tu quisieras hacer e intentando levantarte de la cama hasta gastar la última gota de fuerza en tus piernas.  Era como tu quisieras, no como a mi o a los otros nos pareciera.  Tu sonrisa cuando aun abrías los ojos y veías a tus hijas, tu hermana o a tu hermano, o a tus amados sobrinas y sobrinos.   Recuerdo mis esfuerzos por lavarte y secarte el pelo en la cama, por mantenerte limpia y perfumada como te gustaba, valía la pena porque disfrutaba verte sonreír cuando llegaba la visita o las enfermeras y decían: “Pero como está de linda parece una princesa” y tu te regocijabas de gusto por un ratico, y respondías con una luz que iluminaba tu rostro y una gran sonrisa en los labios “muchas gracias, así no ven tan enferma”.    Recuerdo tu rostro tranquilo esos últimos días que ya no hablabas, con dificultad respirabas, los últimos días que abriste los ojos estábamos en casa y un día me preguntaste “Natalia… ¿todavía estoy viva? Y ¿estoy en mi casa?, la respuesta a las dos preguntas era si.   Recuerdo tu cuerpo volverse más pesado cada día por el edema, recuerdo la última vez que te vi llorar con los ojos cerrados y sin hablar, solo rodaban las lagrimas por tus mejillas, yo no podía hacer nada, solo decirte cosas bonitas y recordarte que fuimos felices, que tuviste una buena vida, que te amamos, que muchas gracias, que eras un ejemplo para toda una generación de mujeres… y con delicadeza limpiaba tus lagrimas.

Aun me aterra el recuerdo de la última noche y el ahogo de los últimos momentos.  El tejido epitelial expuesto en tus heridas porque el cáncer ya se empezaba a comer tu piel, cuando te silenciaste, el cambio de tu respiración a un ronquido superficial, con silbidos cortos, cada vez más forzada y sinuosa; los gestos de dolor, las arcadas tratando de capturar una gota de aire, el sonido como un grito hacia adentro de la respiración por el ahogo de la muerte arrancándote el alma, los movimientos de tu pecho como si intentara levantarse, como si algo te estuviera halando del pecho y el silencio en tu pecho cuando se esfumo tu respiración.  La noche más oscura de mi vida, pero el amanecer nos acompaño decorándose con un efecto naranja y las nubes reflejaban una luz roja.  El cielo te recibía con un eclipse de luna entre las 5 y las 6 de la mañana.  A las 6 horas y 15 minutos de la mañana, acerqué el fonendoscopio para buscar latidos o sonidos respiratorios y no encontré signos vitales, ya no estabas en ese cuerpo.  Nos empezaste a prepar para recibir a la muerte desde el primer día del año nuevo hasta el día del eclipse, se fueron juntas.

Fue muy difícil verte morir… muy doloroso, desgarrador y abrumador. Llego un momento que me temblaban las piernas y sentía un frio helado apoderarse de todo mi cuerpo, quería gritar, pero de que servía, estaba desesperada soy enfermera y se que pasa, pero no estaba entrenada para verte morir, no podía hacer más nada había seguido las indicaciones como me dijo la doctora… pero me sentí desmayar y no aguante más estar en control de mi misma o sentirme cuerda, entonces me acurruque al lado de tu cama y en posición fetal me puse a llorar.  Inmediatamente entro mi esposo a la habitación y me abrazo, me cubrió con una manta, me levanto del piso y me dijo “ya paso, ahora trata de descansar, yo me quedo aquí con ella esperando que llegue el medico para el certificado”   Fue duro, pero yo había presenciado un acto de valentía por parte tuya, el prepararte para la muerte, enfrentar el dolor de la agonía intentando sonreír y de algún modo hablar de ello, y aceptar el recibir a la muerte en tu casa para que viniera por ti.   Yo creo que también nos dejaste lecciones y consejos, que podemos compartir con las personas, finalmente nuestra filosofía siempre fue… a pesar de lo doloroso siempre es mejor quedarse con el aprendizaje.

Que me enseño ese enero del año pasado:

Siempre ser agradecido, recuerdo ese primero de enero, gaste todo el tiempo que podía, entre rezar y las labores de la casa y en mantener tu habitación en silencio. Te veía dormir en una paz y placidez, además no querías escuchar nada de ruido, solo querías escuchar los canarios que ya habían empezado a cantar y parecía que querían hacerlo todo el día.  Te había visto debilitarte mucho en el último mes, los bajones de presión, el edema impresionante en las piernas, pero no nos habías permitido llevarte al medico para no dañar las navidades y al año nuevo.   Ese primero de enero a mi solo se me ocurrió rezar, rezar y rezar, meditar y repetir en mis oraciones, que por favor tuviera la fuerza para lidiar con todo.  No lograba quitarme el sentimiento de angustia, decidí hacer un ritual, imaginándome que hablaba con la luz dentro de mi pidiéndole ayuda, me imaginé hablando con mi abuela y con mis tíos que ya están muertos pidiéndoles ayuda y apoyo, pues ellos ya habían pasado por eso.   Me imagine ángeles de luz blanca llegando a la casa, visualice una imagen con muchas burbujas grandes de luz blanca alrededor de nosotros personas que queríamos y visualice una lluvia de copos blancos con luz blanca en nuestra casa, imagine que todo el universo venía a ayudarnos y acompañarnos.  Debemos dar las gracias, porque fueron muchas las personas que ofrecieron ayuda, durante todo enero vinieron con su respeto por nuestro silencio, con compasión por nuestro dolor y respetando la paz del ambiente en el que querías morir.  Todos vinieron con buena voluntad, nos ayudaron con las tareas diarias de la casa, me dieron de comer cuando se me olvidaba comer, me recordaban cuidar de mi y nos apoyaron con el trabajo de cuidador para que yo pudiera ir haciendo la lista que me pediste y dormir a ratos.    Ser agradecido porque cuando uno pide ayuda al universo y la recibe, es tan valioso como recibir monedas de oro.

Respetar las decisiones del agonizante y del ser querido, desapegarnos a nuestro deseo de tenerlos vivos junto a nosotros y dejarlos libres para que decidan sobre su cuerpo, su vida y su dolor.  Tenias las piernas tan hinchadas, eran el triple de su tamaño y no bajaba el edema con medidas de calor o compresas, te ahogabas y a ratos parecía que se te olvidaba respirar, y en un momento tomabas aire profundo y con gemido de dolor, como queriendo salir del ahogo. El cáncer ya había invadido tu cuerpo, te estaba a dando problemas en los pulmones y probablemente en los riñones.  Estaba frente a la realidad y al aviso de que, el cáncer ganaba pronto la batalla, si no se iniciaba quimioterapia urgente, el tiempo era un solo tic tac, a contrarreloj.   Te propuse ir a el centro oncológico de urgencias y pedir que te dieran quimio urgente y te dieran soporte vital, pero me dijiste clarito “No me joda más, no voy a ir a urgencias y no me voy a dejar hospitalizar” Es tan duro de entender para uno que es el que se queda vivo, pero ahora trato de entender tu dolor…  ya no querías más quimio, no querías más tubos. Volviste a recordarme lo que habías decidido desde septiembre, que no seguirías enfrentándote a los efectos colaterales y era peor el debilitamiento que daba la quimioterapia. Por eso preferías vivir lo que te quedara con la familia y en tu casa.   Me tocaba a mi decidir que actitud iba a tomar, y yo decidí quedarme hasta el final y apoyarte en tus decisiones mamá, porque era tu vida, era tu dolor, era tu cuerpo…  Yo no podía imponerte mis deseos, por respeto a la fuerza y la libertad que siempre ejerciste.  Mi dolor no me daba autorización de arrebatarte lo más apreciado por ti. Yo no no tenia ningún derecho a quitarte tu poder más bien conservado, la capacidad de decidir sobre tu vida y tus cosas.    Yo acepte respetar tus decisiones, honrarlas, las valide, y ayudarte a crear “la manera en la que tu querías morir” no era mi historia, era la tuya, te pertenecía a ti hasta su final.

La lista de tareas y de pendientes.  Te acuerdas que a partir de ese primero de enero empecé a velar tu sueño, a vigilar tus noches, me trasladé a tu habitación para estar cerca de ti en la noche.  Recuerdo la noche de la lista, eso nunca se me va ha olvidar en la vida, y es de las cosas que más te agradecí en los días posteriores a tu muerte.   Esa noche probablemente ya sentías que se acercaba “la pelona”.  Me despertaste a la madrugada, me decías con la voz delgadita y suavecito “Natalia, Natalia agarre una libreta y anote, vamos a hacer una lista, le voy a dictar una información y por favor concéntrese apunte bien todo”.

Yo te respondí “mamá, son las cuatro y media de la madrugada, no podemos escribir la lista mañana”

“! No! Es que mañana no me sirve, porque no quiero que nada se me olvide.  Deje la pereza y agarre la libreta y escriba lo que le dicto.  Ah… y necesito que en las tardes se concentre en completar la lista de tareas y averiguar toda la información que le voy a pedir, yo busco quien me cuide por la tarde y usted me trae razón de las tareas a las 6 pm todos los días” Esa eras tu mamá… como no tenia sentido argumentar, busque la libreta, me senté al lado de tu cama y me puse a escribir.  Empezaste a dictar una lista de actividades y lugares para visitar, e ir a pedir estados de cuenta o información.  La lista era principalmente: infórmese de este tema, infórmese de los tramites para hacer esto, haga un listado de las deudas o cuentas por pagar, pida certificados de paz y salvo aquí y allá;  me dijiste cuales eran tus planes para pagar esas deudas, me explicabas como administrabas el dinero, me diste un alista de personas que debían pagarte dinero para ir a cobrarles, me diste una lista de documentos que debía recoger en oficinas publicas y me diste instrucciones precisas de ir a averiguar e informarme de procesos que habías iniciado.   También me dijiste a quien llamar para decirle que estabas enferma, me diste una lista de a quien querías ver si o si, para que los hiciera venir.  También me diste la lista de a quien no debía dejar entrar en la casa; me diste las indicaciones de lo que querías.  Me dijiste “Natalia, solo quiero estar en mi casa, que no me llenen de tubos, no me deje llenar de tubos.  Quiero estarme aquí tranquila, que no me hagan ruido, solo quiero escuchar los pajaritos y los canarios, y déjeme dormir. Ahora usted ya esta a cargo, haga cada día algo de esa lista y venga si tienen preguntas o dígame que va haciendo cada día.  Busque quien le ayude para cuidarme, que no me molesten mucho, no quiero esto lleno de curiosos o de gente chismosa, vienen solo a novelería a estar sentados tomando tinto, pero no consuelan y tampoco se callan”.   Yo asenté con la cabeza y te dije “entendido mamá, desde hoy me pongo en ello”.  Terminé la lista y al día siguiente la volví a leer para empezar las tareas. Incluso me dijiste a quien llamar para el tema del seguro funerario, el velorio y el entierro.  Hacer una lista y tratar de dar información o tener información sobre solo lo importante, yo le agradezco infinitamente mamá haberme despertado y dejarme algunos puntos claros.

Tener cerca nuestros hijos, aquellos a quienes amamos y los amigos verdaderos.   Las dos primeras llamadas importantes era para dos mujeres que habías tenido cerca siempre y las amabas con cariño de madre.  Llame a mi prima y a mi hermanita adoptiva.  No es fácil llamar a una persona la primera semana de enero y menos para hablarle de planes funerarios.  Como decirle que su ser querido se esta preparando para morir y que se va a morir en los meses venideros o días; contarle la historia y decirle que la mamá nos esta pidiendo que nos preparemos para su muerte, no es fácil y las mejores palabras para decirlo nunca llegan.  Creo que mi hermanita (que vivía en Bogotá), no me entendió bien del todo en esa primera llamada.  La verdad no quise contarle la realidad de forma cruda, traté de contarle los hechos:  que tu me habías pedido que la llamara y me habías dado una lista de deberes, que estabas muy enferma y que querías verla.   Ahora pienso en lo difícil que debió ser para ti, ver a tu familia sufrir, ver llorar a tus hijas y sentir el dolor físico, más la dificultad para caminar, para moverse y para respirar.  Tratando de decirle a la familia la realidad y ayudarnos a aceptar que íbamos a esperar y a recibir la muerte en la casa.  Yo traté de utilizar el lenguaje menos crudo y menos dramático cuando hablaba con la familia… o tal vez fui demasiado fría, o muy evasiva, o me refugié en hablarles con tecnicismo para hacerlo menos difícil.  Recuerdo cuando vi esa tomografía de tórax y abdomen con contraste, en ese momento me arrepentí de haber aprendido a leer TACs, porque entendí lo que había en esas imágenes y si era claro que el tumor estaba en todas partes.  Entonces con todo el amor que teníamos en el corazón por ti, cada una de nosotras y nosotros tomamos nuestro tiempo y momento alrededor de tu cama, hicimos labor de cuidador y buscamos tiempo para acompañarte, hacerte masaje, prepárate lo que quisieras comer, verte dormir y estar alrededor de tu cama, para que sintieras nuestro amor rodeándote por todas partes.

Ay mamá… después de leer lo que escribí me doy cuenta de que siempre lograste inspirarnos, que fuiste, sigues y seguirás siendo un ejemplo para la generación de mujeres que te conocimos y te admiramos.    Me doy cuenta de que encontré una manera de integrarte a mi y de buscar tu voz… de mantener vivos mis recuerdos.  Nos dejaste muchos aprendizajes y ahora eres parte de nosotros.  Una de las grandes lecciones que nos dabas es que uno de todo en esta vida aprende, que no importa lo doloroso que sea nos levantamos y continuamos; que las mujeres debemos estudiar, trabajar y ser independientes porque una mujer debe evitar la dependencia y aprender a valerse por si misma para conseguir sus objetivos propios;  siempre gobernaste tus cosas y nos enseñaste que el mejor regalo que le puedes dar a una mujer es la oportunidad de decidir sobre su propia vida y perseguir sus sueños.  Siempre decías, que uno se muere el día menos pensado, por eso siempre recomendabas mantener el cerebro ocupado, pensando, resolviendo sudokus o estudiando, y que lo importante era aprender para trabajar honradamente.

Todas esas cosas y lo que te escribo mamá, me ayuda con la percepción de que eres parte de mi. Escuchar la música que te gustaba, encontrarme con las fotos, los recuerdos de tu voz…  En los pequeños detalles del a vida siento que está tu presencia, tu espíritu esta conmigo o que vives en mi.  Como dice Liz Gilbert en su post “yo he sentido su presencia estrechándome y acercándose más a mi.  Pero ahora, gracias a Dios, yo siento como si ella estuviera en mi. Yo siento, en una cierta extensión que ella se ha vuelto yo y que yo me he vuelto parcialmente ella. Ella fortifica y me guía. Cuando necesito su amor y su consejo, lo puedo encontrarlo en mi misma, pero en su propia voz… una criatura que es parte Liz, parte Rayya.”   Es un poco así, te vas volviendo parte de mi y te encuentro dentro de mi con tu propia voz, especialmente cuando tengo que reconocer que llevo 4 horas escuchando vallenatos, cantándolos y sintiendo la letra. Teniendo en cuenta que nunca he comprado un cd de vallenatos, que solía decir “lo que sea menos un concierto de vallenatos” y que sentía el infierno cuando me ponías a escucharlos en la casa.   Ahora eres parte de mi, estas cada día conmigo, te fuiste fundiendo en mi y alojándote en mis recuerdos, un proceso que empezó en enero del año pasado.

Todo en tu honor y en tu memoria que todos sepan lo maravillosa y valiente que fuiste.